Raíz que no desaparece. Alma Delia Murillo
No sé cómo recuperarme de las tremendas lecturas de las últimas semanas. Esta, en particular, me dejó sin aire. Tal vez porque la leí en días feos, de entrega, de derrota, de desolación.
Raíz que no desaparece pone en el centro una herida abierta: las desapariciones en México. La protagonista entrelaza lo que los árboles dicen, lo que sus raíces revelan sobre lo que hay en la tierra, con la búsqueda de cientos de miles de hombres y mujeres desaparecidos. La naturaleza como archivo, como testigo, como cuerpo que guarda lo que los humanos intentan ocultar.
Es una novela desgarradora. Y yo, además, la leí en mi propio presente: en la corrupción que reformatea un país, en lo enloquecedor de la brutalidad, en la rabia, en la frivolidad, en la indiferencia, en el pesimismo, en la violencia. En la memoria.
Porque si algo sostiene esta novela es eso: que hay raíces que no desaparecen. Que debajo de todo, de la tierra removida, de la mentira, del silencio, algo sigue latiendo y reclama ser nombrado.
5/5🎗
Alma Delia Murillo. Raíz que no desaparece. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
Cuando Marcos era pequeño le dejaba cartas a su madre antes de ir a la escuela. Ahora se aparece en sus sueños, porque le quiere contar a qué lugar lo llevaron cuando lo desaparecieron. Ada está en una carrera contra el tiempo, porque teme morir antes de encontrarlo, pero de una cosa está segura: tiene que buscarlo en un árbol.
En el corazón de la ciudad, cortaron la palmera y en su lugar sembraron un ahuehuete que ha muerto por razones extrañas. Y la escritora quiere escribir sobre eso, denunciarlo. Así es como se cruza en el camino de Ada y de otras madres buscadoras que también sueñan dónde están sus hijos. Y aunque la fiscalía quiere enterrar los expedientes de los sueños, esas coordenadas indican a dónde fueron los desaparecidos con una precisión inexplicable. Los árboles lo ven todo. Testigos de la muerte que se acumula en sus raíces a manera de fosas clandestinas, y que se manifiesta en sus troncos y hojas, se convertirán en traductores de la búsqueda, en interlocutores entre la memoria, la ausencia y la esperanza. ¿Y si lo que ha sido silenciado estuviera hablando a través de los árboles?
Alma Delia Murillo narra la tragedia colectiva de nuestros desaparecidos y lo hace con indignación y dolor, pero también con amor, lucidez y un humor vital que empuja a seguir leyendo.
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