Este es un libro, otro de Annie Ernaux, sobre el duelo. Escribir, hacerse dueña de su relato, ha sido su forma de aplacar el dolor por la muerte de su madre, una mujer con la que tuvo el vínculo que la mayoría de las mujeres tenemos con nuestras madres.
En memorias o en novelas, cientos de autoras han puesto en palabras ese lazo tan contradictorio que nos une y que pasa por distintas fases a lo largo de nuestras vidas. Y Ernaux a lo largo de sus libros ya nos había adelantado esa relación amorosa y tensa.
Sirve también de pintura de época, de tradiciones, de legados.
4/5🎗
Annie Ernaux. Una mujer. Cabaret Voltaire,
Sinopsis de la editorial:
Annie Ernaux se esfuerza aquí por reencontrar los diferentes rostros y la vida de su madre, muerta el 7 de abril de 1986, al término de una enfermedad que había destruido su memoria y su integridad intelectual y física. Ella, tan activa, tan abierta al mundo. Búsqueda de la existencia de una mujer, obrera, luego comerciante ansiosa por mantener su nuevo estatus y por aprender. Puesta al día, también, de la evolución y la ambivalencia de los sentimientos de una hija por su madre: amor, odio, ternura, culpabilidad, y, por último, apego visceral a la anciana disminuida.
En 1980 estudiantes y otros civiles, se levantan en la ciudad de Gwangju contra la dictadura militar de Corea del Sur. Más de 30 años después,
Han Kang tira del hilo de una historia escuchada desde que tenía 9 años y con las voces de los muertos y los sobrevivientes escribe esta novela desoladora.
Si algo sentí en la lectura de
La vegetariana, fue la habilidad de la autora para transmitir los padecimientos del cuerpo. En
Actos humanos es aún más desgarrador, porque más allá de las individualidades te dirige directamente a cuestionarte sobre la naturaleza de la humanidad: la crueldad que llevamos en los genes.
Pensé mucho mientras leía en nuestros muertos, desaparecidos y sobrevivientes. Y también en nuestras Madres, y las de allá.
5/5🎗
Han Kang. Actos humanos. Random House, 2024 (2014)
Sinopsis de la editorial:
Mayo de 1980. La ciudad de Gwangju se moviliza contra la dictadura militar de Chun Doo-hwan, que hace unos meses tomó el poder en Corea del Sur. La oposición civil, liderada por los estudiantes universitarios, se subleva a favor de la democracia, pero el ejército reprime cruelmente las protestas disparando indiscriminadamente a la multitud, sin hacer distinciones entre estudiantes y civiles.
Tras la sanguinaria matanza, un joven busca el cadáver de un amigo, un alma intenta aferrarse a su cuerpo abandonado y a sus recuerdos, y un país brutalizado busca su voz. En esta novela polifónica, las víctimas y los supervivientes que los lloran se enfrentan a la censura, a la negación, al perdón, a la culpa y a la memoria de un episodio traumático que sigue resonando en nuestros días.
Han Kang, galardonada con el premio Nobel de Literatura «por su intensa prosa poética que confronta los traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana», homenajea a las víctimas de la masacre de su ciudad natal a través de las voces de los mártires de la dictadura surcoreana. Actos humanos es una novela brutal, profundamente atemporal y universal que nos habla de las heridas colectivas, la represión y la violencia humana.
En línea con
Nunca me abandones, esta novela es profundamente conmovedora y sigue una línea de delicadeza que encontré en varias de las novelas de
Ishiguro.
¿Cómo se abordará en un futuro (muy próximo) la soledad de las personas? Según esta y varias otras obras de ficción, la tecnología ocupará esos huecos con resultados inciertos e inesperados. Los vínculos humanos parecen desdibujarse y reemplazarse por asistentes programados para ¿amar?
Hace cuatro años Klara, una amiga artificial diseñada para acompañar a niñas, niños y adolescentes, era una completa utopía. Hoy es una inquietante posibilidad.
4/5🎗
Kazuo Ishiguro. Klara y el Sol. Anagrama, 2021
Sinopsis de la editorial:
Klara es una AA, una Amiga Artificial, especializada en el cuidado de niños. Pasa sus días en una tienda, esperando a que alguien la adquiera y se la lleve a una casa, un hogar. Mientras espera, contempla el exterior desde el escaparate. Observa a los transeúntes, sus actitudes, sus gestos, su modo de caminar, y es testigo de algunos episodios que no acaba de entender, como una extraña pelea entre dos taxistas. Klara es una AA singular, es más observadora y más dada a hacerse preguntas que la mayoría de sus congéneres. Y, como sus compañeros, necesita del Sol para alimentarse, para cargarse de energía...
¿Qué le espera en el mundo exterior cuando salga de la tienda y se vaya a vivir con una familia? ¿Comprende bien los comportamientos, los repentinos cambios de humor, las emociones, los sentimientos de los humanos?
Esta es la primera novela de Kazuo Ishiguro tras ser galardonado con el Premio Nobel. En ella vuelve a jugar con la ciencia ficción, como ya hizo en Nunca me abandones, y nos regala una deslumbrante parábola sobre nuestro mundo, como también ofreció en El gigante enterrado. Emergen en estas páginas su más que probada potencia fabuladora, la exquisitez de su prosa rebosante de matices y esa capacidad única para explorar la esencia del ser humano y lanzar preguntas turbadoras: ¿qué es lo que nos define como personas? ¿Cuál es nuestro papel en el mundo? ¿Qué es el amor?...
Narrada por la curiosa e inquisitiva Klara, un ser artificial que se hace preguntas muy humanas, la novela es un deslumbrante tour de force en el que Ishiguro vuelve a emocionarnos y a abordar temas de calado que pocos narradores contemporáneos osan afrontar.

Muchas veces leí esta novela, en distintos ejemplares, propios o prestados. Pero hacía décadas que no volvía a él. En breve se estrena la serie basada en ella y sentí curiosidad por cómo la encontraría tanto tiempo después. Recordé este libro regalado, dedicado por un querido amigo, algo destartalado y fui hacia él.
Lo magnífica que es esta novela es difícil de expresar para mí. Mejora con los años. Háganse un favor si por sus vidas todavía no pasó este libro.
(El olor a libro antiguo -este es de 1975- es uno de los más bellos del mundo).
5/5🎗





Gabriel García Márquez. Cien años de soledad. Sudamericana, 1975 (1967)
El trabajo de Svetlana Aleksiévich en cada una de sus obras es para sacarse el sombrero siempre. Hace honor al oficio en decadencia y en vías de extinción en que se transformó el periodismo.
Personas de toda la ex URSS cuentan sus vidas y la autora deja que sus testimonios descarnados fluyan. Están quienes añoran la época soviética y hasta a Stalin. Están quienes los abominan. Para bien o para mal, buena parte de ellos tenían esperanzas en los años 90: para que todo volviera a épocas "gloriosas" o para que empezaran a llegar esos tiempos. Nada de eso sucedió: más miseria, mafias, guerras civiles. Lo que pasó lo dice en pocas palabras uno de los testimonios: "Hacia un mes todos eran soviéticos y de pronto eran georgianos o abjasios o rusos".
La voz de las mujeres deportadas, abandonadas, humilladas, golpeadas, de los hombres sumergidos en alcohol, asesinos y ultrajados están aquí. El género humano, más allá de la singularidad del régimen, en toda su naturaleza: la grandeza y la solidaridad junto a la delación y la crueldad.
Definitivamente, este libro junto a algunas novelas producidas en el este europeo son imprescindibles para entender la Rusia y demás países soviéticos de hoy.
5/5🎗
Svetlana Aleksiévich. El fin del "Homo sovieticus". Acantilado, 2022 (2013)
Sinopsis de la editorial:
Con la sola ayuda de una grabadora y una pluma, Svetlana Aleksiévich se empeña en mantener viva la memoria de la tragedia que fue la URSS, en narrar las microhistorias de una gran utopía. «El comunismo se propuso la insensatez de transformar al hombre "antiguo", al viejo Adán. Y lo consiguió [...]. En setenta y pocos años, el laboratorio del marxismo-leninismo creó un singular tipo de hombre: el Homo sovieticus», condenado a desaparecer con la implosión de la URSS. En este magnífico réquiem, la autora reinventa una forma literaria polifónica muy singular que le permite dar voz a cientos de damnificados: a los humillados y a los ofendidos, a madres deportadas con sus hijos, a estalinistas irredentos a pesar del Gulag, a entusiastas de la perestroika anonadados ante el triunfo del capitalismo, a ciudadanos que plantan cara a la instauración de nuevas dictaduras... Un texto extraordinario por su sencillez, que describe de un modo conmovedor la sobrecogedora condición humana.