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Cita en el Lago Maggiore. Antonio Dal Masetto


Allá por 2011 Antonio Dal Masetto cerró con este libro la trilogía que comenzó con Oscuramente fuerte es la vida y siguió con La tierra incomparable

Si los anteriores me habían conmovido por poder imaginar cuánto de las vidas de Ágata y sus hijos había en la historia de inmigración de mi familia, en Cita en el Lago Maggiore me sobrecogió el viaje de padre e hija, ese que es probable que yo no pueda hacer. 

Pero más allá de mis vínculos personales con estas novelas, esta última es el relato de varios reencuentros del padre: con el Lago, con la infancia, con la hija, consigo mismo al final de la vida. 

Muy emotiva toda la trilogía, a la que llegué poco después del fallecimiento de Dal Masetto, con Antonio, el precioso libro de Guillermo Saccomanno.






Antonio Dal Masetto. Cita en el Lago Maggiore. El Ateneo, 2011
Resumen de la editorial: 
El hijo y la nieta de Agata, el entrañable personaje de Oscuramente fuerte es la vida y La tierra incomparable, protagonizan un tercer regreso al pueblo de Tarni en esta novela inédita que completa la saga.
Convertidos por derecho propio en el padre y la hija, el vínculo entre ellos es tan importante que ni siquiera necesitan nombres propios. Y es tan fuerte que logra tender puentes entre el pasado y el presente, de reunir la infancia de uno y otra; de anular, con la fuerza de los recuerdos doblemente ciertos por la transmisión del padre a la hija y la recreación de la hija para el padre, la distancia de espacio y tiempo entre Italia y la Argentina, a través de medio siglo.
Cierre y cumbre de una trilogía, Cita en el Lago Maggiore está llamada a convertirse en un nuevo clásico de la literatura argentina, con el sello magistral de Dal Masetto

La tierra incomparable. Antonio Dal Masetto


La Ágata de Oscuramente fuerte es la vida vuelve a Italia después de 40 años. Imposible, como cada vez que leo a Dal Masetto, no imaginar el regreso del nono o el nunca concretado de la nona. No es difícil. El viejo y sabio don Antonio supo transmitir en estas dos novelas cada sensación (el barco, el avión, las piedras, las aguas) del recuerdo y del reencuentro. Todas, cada una.

Un plus es también la mirada de una Ágata octogenaria de vuelta a su tierra sobre los migrantes en los inicios de los años 90. Hoy todo es tremendamente peor.

Y para la sonrisa, la parentela, la idiosincrasia italiana, tan parecida a la de mis cercanías.









Antonio Dal Masetto. La tierra incomparable. El Ateneo, 2011 (1994)

Resumen de la editorial:
Dos días después de cumplir ochenta años, una inmigrante italiana decide volver a su pueblo natal, luego de haber pasado la mitad de su vida en la Argentina. El viaje solitario de Agata, cuyos recuerdos de juventud traman Oscuramente fuerte es la vida, es el disparador de una novela tan concisa como conmovedora, sobre el desarraigo, la nostalgia y la lucha contra la desesperanza, que se libra con ánimo inquebrantable por recuperar lo perdido. Estos temas fundamentales de la literatura se cruzan con un retrato despiadadamente exacto de la Europa de fin de siglo xx.
Desde su primera edición en 1994, La tierra incomparable conmueve a los lectores por su relato preciso de que no hay otra tierra como la que se abandonó, del contraste entre lo que se recuerda de lo que se dejó al partir y lo que se encuentra al regresar, y de la voluntad de volver para recuperar algo, al menos, de lo que se había perdido.


Oscuramente fuerte es la vida. Antonio Dal Masetto


Cuando leo sobre la segunda guerra mundial; cuando leo sobre inmigración, especialmente italiana a la Argentina; cuando leo sobre ciertos paisajes y ciertas mujeres y ciertas cotidianidades; cuando leo sobre todas esas cosas, siento lo mismo. Y es:

Primero: una angustia profunda que se dispara para varios lugares. La angustia va hacia esas vidas, esos paisajes, esas vacas, esas laderas, esas casas precarias, que ya me había contado Natalia Ginzburg. La angustia vaga también por otras angustias conocidas de pérdida irreparable: ya no me quedan fuentes de primera mano para conocer la historia de mis nonos y de tías y tíos en aquellas campiñas. Google no lo puede todo.

Segundo: la casa. Esta foto tomada en 1974 de lo que quedaba en la casa en que nació mi viejo hace más de 70 años. Esa casa en la que hubo hambre, hubieron hijos, quién sabe si amor. La casa.

Tercero: angustia e imaginación desbordada. Ahí, en esa casa, el nono decide venir a probar suerte y deja a sus dos hijos. La nona haciendo los trámites, recibiendo una carta, dos, cinco, diez cartas desde Argentina. La nona yendo a hacer el pasaporte; el día de la foto con papá y la tía Ana. Angustia. Imaginación.

Cuarto: la guerra. El racionamiento. Los disparos. Los bombardeos. El hambre. Todo, todo lo que no sé y las novelas y memorias de los héroes anónimos. Y las dudas. Quién pudiera hacer el viaje (no sólo material) que hizo Javier Cercas en  El monarca de las sombras: no sé si mis parientes fueron en Italia partisanos, fascistas, indiferentes. No lo sé y tampoco tengo pistas aún.

Quinto: la angustia otra vez, y la casa, y la nona allí, y yo que quise pero no pude o no supe darle voz. Porque aquí empecemos a decir algo de Oscuramente fuerte es la vida. Antonio Dal Masetto le da voz a su madre desde su infancia hasta el momento en que, un año después que su marido (como la nona), arranca viaje para Argentina con su hijo (Guido en la novela) y su hija (como la nona).

Sentí urgencia por leer esta novela tras leer Antonio, el duelo de Guillermo Saccomano por Dal Masetto. Ahora tengo premura por leer las otras dos de la llamada “Trilogía de Ágata”. Ya tengo una de ellas, falta otra. Voy a esperar al menos un libro más en medio. Hay que calmar la angustia. 





Antonio Dal Masetto. Oscuramente fuerte es la vida. El Ateneo, 2011 (1990)

Resumen de la editorial
Desde el pueblo de una provincia argentina, que se insinúa pero no se nombra, una mujer teje con los firmes hilos de su memoria la trama de su vida. Agata evoca su infancia en otro pueblo, donde nació, en Italia, y cómo el tiempo de la historia del mundo atravesó el de la suya.
La partida de sus seres queridos se enlaza con la Gran Guerra; el despertar al amor, con las luchas obreras y la llegada del fascismo. La voz conmueve porque se mantiene firme mientras urde los recuerdos heroicos y tiernos, épicos y líricos, de una mujer que enfrenta con el mismo valor los bombardeos y el desafío de dejar su mundo para partir hacia América. 

Antonio. Guillermo Saccomanno


"El lector a quien está dedicado este libro no lo leerá. Escribo como si esta verdad fuera un desvarío", dice Guillermo Saccomanno, autor muy leído por mí, sobre Antonio Dal Masetto, autor poco leído, a lo que pondré solución pronto.

Antonio es una conversación de Saccomano con Dal Masetto. Dal Masetto le contesta a Saccomano con conversaciones antiguas, recuerdos que van desde Italia, desde la "patria" del inmigrante, hasta el pintor de brocha gorda que también escribe. Hasta los recuerdos de Miguel Briante y Osvaldo Soriano. Hasta las gambetas a las botellas de whisky y de ginebra. Hasta el oficio de escribir. Hasta la lectura. Hasta el duelo.








Guillermo Saccomanno. Antonio. Seix Barral, 2017
Resumen de la editorial:
Antonio Dal Masetto, uno de los mayores escritores argentinos, muere en 2015. Poco después, Guillermo Saccomanno compone un relato que se lee como réquiem.  El amigo recupera la infancia de Antonio en el Piamonte, la Segunda Guerra, el nazismo y la resistencia en la región de Pavese. Más tarde, el desarraigo, un pueblo del campo argentino y la juventud, la iniciación con su primera novela, reflejando la Patagonia y la ciudad, territorios a conquistar. Los bares del Bajo, el periodismo y las mujeres, la paternidad y la culpa, las pérdidas inesperadas de Briante y Soriano.
Aun cuando recibe la consagración literaria, Antonio se mantiene apartado, solitario. Su obra se cifra en una idea luminosa: un libro debe ser como un nogal. Mientras afina un modo de narrar, lucha con los riesgos del alcohol. En su último año, le envía a Saccomanno los capítulos de la que será su novela póstuma, que terminará días antes de morir.
En el duelo, Saccomanno rastrea su memoria y detecta los momentos claves de una relación signada por los libros que componen un estilo. Como arte poética, Antonio es un texto único, que rescata a Dal Masetto en el oficio de vivir y lo trae al presente. Testimonio de la amistad profunda de dos escritores de generaciones diferentes con una lengua común.

Hay unos tipos abajo. Antonio Dal Masetto


Podría haber elegido este libro por la proximidad del aniversario 40 del último golpe cívico-militar, pero en realidad quería leer algo corto y me encontré con una novela breve, sí, pero muy intensa: la paranoia, o no; el miedo, o el terror, y el mundial 78 y los festejos y nosotros, los derechos y humanos.

Digo novela intensa porque hay otra novela que leí hace un tiempo, sobre una época un poco más extensa (creo que va del 74 al 78), pero que también hace foco en aquellos festejos y en un tipo que está en medio de los bocinazos y que mira por arriba de su hombro a cada segundo. Esa novela no me resultó intensa, me resultó asfixiante. Tanto, que no sé si la volvería a leer para postearla acá. Me refiero a La crítica de las armas, de José Pablo Feinmann.

Vuelvo entonces a esta breve novela del recientemente fallecido Antonio Dal Masetto y aquí dejo mis párrafos subrayados.



Antonio Dal Masetto. Hay unos tipos abajo. DeBolsillo, 2008