Recuerdo la inquina con que Rodrigo Fresán trató a Charlotte Brontë en algunas de sus novelas, y la veneración hacia Emily. Puedo entenderlo un poco mejor después de leer este libro. CB fue la encargada de "limpiar" la imagen de sus hermanas, al ser la sobreviviente, frente a las críticas de la época a su literatura.
Algo que dice Mariana Enríquez: acá se habla de mujeres reales construyendo su identidad de escritoras, lejos de la imagen circulante de campesinas solitarias. Alan Pauls los llama freaks (Branwell incluido), y es una mirada acertada.
Es una biografía dinámica, donde Ramos despliega erudición pero sobre todo cuestiona, desgarra cada mito, cada afirmación con bisturí.
Por último: otro parricidio/matricidio de Laura Ramos, otro ajuste de cuentas con su padre antiimperialista y su madre feminista. A Ramos le sigue saliendo bien.
4/5🎗
Laura Ramos. Infernales. La hermandad Brontë. Charlotte, Emily, Anne y Branwell. Lumen, 2026 (2018)
Sinopsis de la editorial:
En un inhóspito y alejado pueblo de Inglaterra, a mediados del siglo diecinueve, tiene lugar un suceso extraordinario: tres muchachas pobres y poco saludables se convierten en novelistas de fama mundial. Escribiendo desde la infancia, las Brontë -Charlotte, Emily, Anne-, junto con Branwell, único varón en la cofradía de hermanos, componen poemas, cuentos y obras de teatro por los que desfilan reinos y batallas, crímenes y ardides, parentescos dudosos y amores prohibidos. Con el tiempo, Charlotte llegará a ser una celebrada autora; Emily mantendrá el anonimato mientras su Cumbres Borrascosas escandaliza Gran Bretaña; Anne publicará La inquilina de Wildfell Hall, una de las primeras novelas feministas; Branwell, poeta maldito, llevará el ideal romántico hasta los límites de la autodestrucción y será increíblemente proscripto de la historia.
Infernales es la biografía más completa sobre la familia Brontë, y al mismo tiempo la apasionante historia de una hermandad marcada con sangre y literatura.
Si hay algo que me fascina cuando leo algún aspecto de la historia argentina del siglo XIX es la construcción de un país ladrillo por ladrillo, institución sobre institución. "Desde la nada" se podría decir, pero no: se erigió sobre la tierra arrasada de otro territorio y otros habitantes. Una vez destruidas en su mayoría poblaciones y territorios originarios sí: desde cero se fue construyendo el país implantando leyes rectoras, costumbres, nuevos hábitos, doctrinas. Introducir en ese contexto maestras estadounidenses fue un factor clave.
Laura Ramos reconstruye con un trabajo de arqueóloga la vida de veinte de las sesenta y una maestras que llegaron al país entre 1869 y 1898, a partir del plan educativo de Domingo Faustino Sarmiento. Se mete en sus vidas, examina con lupa sus fotos, sus cartas, sus diarios y podemos conocerlas en sus ciudades de origen, en los barcos que las trajeron, en las carretas o trenes en los que viajaron por una geografía argentina inhóspita, salvaje, peligrosa y hermosa. Las vemos arrepentidas o decididas, sufriendo el calor y los temblores sanjuaninos o admirando el río Paraná. Las vemos aprendiendo el idioma, receladas por su religión, creando una escuela, sufriendo la inflación, enamorándose, muriendo lejos de casa, volviendo.
En fin: cada una de sus historias son fascinantes. Entre estas mujeres aventureras está la figura de Sarmiento, la "catástrofe" económica de su plan, su ideario de nación tan cuestionable y, una vez más, la creación de un país que salió como salió y es el que es.




Laura Ramos. Las señoritas: Historia de las maestras estadounidenses que Sarmiento trajo a la Argentina en el siglo XIX. Lumen, 2021
Sinopsis de la editorial:
En la concreción de su febril sueño civilizador, Sarmiento no escatimó recursos pero tampoco tropelías. Su cruzada en favor de universalizar la lectoescritura en la Argentina se materializó en una sucesión de iniciativas signadas por un fuerte sentido de lo épico y una inocultable admiración por los Estados Unidos de América. Entre ellas, ninguna resulta tan cautivante como la "importación" de sesenta y una jóvenes maestras de ese país al nuestro.
Si en la batalla de la educación se jugaba la guerra por la construcción de una nación, las señoritas llegadas entre 1869 y 1898 configuraron un capítulo fundamental de esa lucha que contemporáneamente era fácil dar por perdida de antemano.
En este libro único por su rigor historiográfico y su delicadeza narrativa, Laura Ramos urde los hilos de sus biografías y borda la filigrana íntima y doméstica de su historia hecha de amores, tragedias, relaciones prohibidas, batallas pedagógicas y aventuras, recortada sobre el fondo de los antagonismos políticos que asolaban la república que dejaba atrás su pasado colonial.