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Constanza y Matute (hacen la porquería). Mariana Eva Pérez



"Romcom chancha", dice Mariana Eva Pérez sobre su novela. Y sí: es divertida, erótica, emotiva (hasta las lágrimas, por momentos). También es una forma inteligente y sin concesiones de entrar a temas que la literatura suele esquivar.

Pérez viene construyendo una obra que pone en el centro las infancias durante la dictadura. Lo hizo en Diario de una princesa montonera y lo vuelve a hacer acá, pero esta vez desde la ficción aunque conservando la "incorrección política": dos hijos de desaparecidos que gozan, que se desean, que pelean. Que no están disponibles para ser solo víctimas.

Lo que más me atrapó es el lenguaje: Constanza y Matute hablan con una mezcla anacrónica que es también un retrato generacional de sus abuelos, cruzado con tecnicismos de la antropología forense y la jerga nerd. Casi puedo sentir el olor a pata y el reguetón de fondo.

Y en ese clima de atracción y caos, la novela se anima a discutir algo que se suele esquivar: el lugar y las contradicciones de los organismos de derechos humanos.

Qué hermosa que sos, princesa monto.

4,75/5🎗





Mariana Eva Pérez. Constanza y Matute (hacen la porquería). Emecé, 2026
Sinopsis de la editorial:
Constanza es hija de desaparecidos y antropóloga forense. Es además la oveja negra del GAFA, Grupo de Antropólogos Forenses Argentinos.
De regreso en Buenos Aires después de una misión conflictiva, contacta a Matute, también hijo de desaparecidos, para sumar su muestra de sangre y así intentar identificar los restos de sus padres. Pero Matute, un ermitaño notable, no quiere volver al pasado.
Del primer choque entre ellos nace una historia de atracción y erotismo vertiginosa, asediada por intrigas y contradicciones. Como trasfondo, el avance de las derechas extremas y los conflictos de intereses de los organismos de derechos humanos.
Mariana Eva Perez, autora del imprescindible y deslumbrante Diario de una princesa montonera, sorprende con una novela sin concesiones, sensible y profunda, que pone en primer plano las disputas por la memoria, la historia hasta ahora subestimada de las víctimas infantiles del terrorismo de Estado y la larga sombra que este proyecta todavía.



Diario de una princesa montonera. Mariana Eva Pérez


Diario y la vez novela, este libro nos presenta la vida de una "hiji" de desaparecidos, secuestrada por unas horas junto a su mamá embarazada y "devuelta" a sus abuelos poco después. Mariana, la princesa montonera, reconstruye parte del derrotero de Paty y Jose y encuentra a su hermano apropiado. Hasta aquí, una historia terrible como muchas otras a cuyos protagonistas conmemoramos hoy. 

Pero en este diario, la princesa montonera no solo desacraliza a sus padres, hermano y abuelos sino toda su experiencia que lleva a cuestas a donde vaya, porque a diferencia de su primera edición (2012), esta reedición contiene dos nuevas partes: su estadía en Alemania, su maternidad y el juicio por la desaparición de sus padres en pleno macrismo. 

Escrito con un desparpajo poco usual en este "temita", este diario-novela tiene puntos altísimos, para leer a carcajadas (porque si algo hace Mariana es trabajar el lenguaje con maestría), para llorar a mares. 

Mariana Eva Pérez. Diario de una princesa montonera. 110% verdad. Planeta, 2021


Resumen de la editorial:

Hace una década, en pleno auge de los blogs, uno en especial sorprendió por su profundidad e irreverencia: Diario de una princesa montonera, de Mariana Eva Perez. Nacida en el funesto 1977, hija de dos militantes de Montoneros secuestrados y desaparecidos, impulsora de la búsqueda de su hermano nacido en la ESMA; la historia de Mariana —la “esmóloga más joven”, “la niña precoz de los derechos humanos”, la “ex huérfana superstar”— devenía el material donde se apoya una escritura impecable, que oscila entre la poesía, la jerga propia –”hijis”, “militontismo”– y el humor negro para horadar en la memoria la orfandad producida por el terrorismo de Estado y las complejas cuestiones a su alrededor. 
En esta edición definitiva, la autora triplica la apuesta: al Diario original, se le suman una segunda parte y una tercera. “La fiesta modesta” transcurre en los años del “exilio berlinés”: la narradora viaja a doctorarse pero también a buscar un nuevo aire y una nueva vida. En “Mi pequeño Nürnberg” reconstruye el regreso a la Argentina para ser parte de la querella en el juicio por el secuestro y la desaparición de sus padres. 
Diario de una princesa montonera es una novela de formación, un ensayo contundente, una crónica por viajes interiores y por ciudades amadas, una exploración de la maternidad y las relaciones filiales, un tratado sobre los años negros de nuestra historia y sus inquietantes efectos en toda la sociedad, un libro conmovedor e imprescindible de la literatura argentina contemporánea.