Todo lo que leí de Tamara Tenenbaum me gustó. Y tanto a El fin del amor como a este ensayo (a diferencia de las novelas) los abordé con un cierto prejuicio: ¿podré engancharme con una mina una década y media más joven que yo? ¿Podremos dialogar? Pues claro, mujer.
Estar habitando un "tiempo ajeno"; sentir que se está "trabajando contra él": algunas de las sensaciones compartidas. Una mirada sobre el trabajo, la precariedad, el dinero contaminando hasta los espacios más placenteros: la dificultad de acceder al cuarto propio. El amor "líquido" y el poder del resentimiento.
Una conversación con
Virginia Woolf donde casi nada ha perdido vigencia.
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Tamara Tenenbaum. Un millón de cuartos propios. Ensayo para un tiempo ajeno. Paidós, 2025
Sinopsis de la editorial:
A mediados de 2022, Tamara Tenenbaum recibió el encargo de traducir Un cuarto propio, de Virginia Woolf. Tomando como punto de partida las cuestiones que le suscitó dicho encargo, Tenenbaum nos propone una relectura del libro de Woolf para reflexionar sobre la situación actual de las mujeres (aunque no solo de ellas) abordando los temas que le interesan: la precariedad laboral, el amor desaparecido en la era de Tinder, la comida, el dinero, el resentimiento como respuesta política o la nostalgia y el poder de la tradición.
Con una prosa lúcida y fluida, a lo largo de este texto, rico en referencias literarias y filosóficas, pero también de la cultura pop, Tenenbaum dialoga con el clásico de Virginia Woolf y nos propone un ensayo que busca ir más allá de un manifiesto y que quiere ser «una propuesta de contramundo plebeya y feminista basada en la importancia de la belleza y el trabajo como […] productores de igualdad y libertad».
A Tenenbaum, a quien le interesa escribir sobre su tiempo, Un cuarto propio le funciona como inspiración y oráculo, y le ofrece la oportunidad de pensar en otras formas posibles de vivir en el siglo XXI que se opongan al discurso neoconservador circundante y que sean modernas y posmodernas a la vez, pero, sobre todo, que nos ayuden a transitar la incertidumbre sin caer en un optimismo ingenuo ni en un pesimismo reaccionario.
En palabras de la propia autora: «Estoy yendo a Un cuarto propio a hacer lo que Virginia decía que hacemos con los clásicos griegos: a buscar, más que lo que Virginia tenía, lo que a nosotras nos falta».
Breve, fragmentaria, íntima: los adjetivos para la novela. Osada, decidida, aguda: los calificativos para Tamara Tenenbaum.
Todas nuestras maldiciones se cumplieron es una continuidad, pero novelada, del ensayo-boom
El fin del amor y probablemente de los cuentos de
Nadie vive tan cerca de nadie, que aún me debo.
Proveniente de una familia judía que alguna vez fue ortodoxa, muy sutilmente Tamara narra cómo se van rompiendo lazos con aquella, cómo la muerte de su padre en el atentado de la AMIA trastoca todo, especialmente lo que ya no puede ser. Y Tamara crece, viaja, estudia, se muda, escribe, sabiendo que "no sirve para nada" pero escribe, "por si acaso terminara sirviendo de algo".
Tamara Tenenbaum. Todas nuestras maldiciones se cumplieron. Emecé, 2021
Resumen de la editorial:
Esta novela narra el tránsito a la madurez de una chica que creció en una comunidad judía ortodoxa hasta que una mañana de invierno, en el barrio porteño de Once, una bomba hizo estallar todas sus certezas.
Desde el padre muerto en el atentado en adelante, los hombres en esta novela aparecen en segundo plano, como afantasmados. Las mujeres, en cambio, poseen la fuerza y la determinación de quienes tienen que salir adelante solas, con las limitaciones impuestas a su género por el medio en que se mueven. Pero la protagonista no está dispuesta a aceptar mandatos que, a medida que crece, se le vuelven cada vez más absurdos. Cree, como su madre, que la única manera de asegurarse de que algo se haga bien es hacerlo ella misma y esa es su única religión.
Tamara Tenenbaum narra una historia personal que es también generacional, atravesada por una tensión latente que moldea todos los vínculos. Mediante un estilo seco, irónico, con ramalazos de humor negro, la autora describe el clima de su infancia y su adolescencia dentro de la ortodoxia, y su ruptura simbólica y real con ese origen en busca de horizontes menos asfixiantes. Esa búsqueda traerá la promesa de la libertad sexual y del amor, pero también el desconcierto, la inadecuación a un mundo que ya no viene diseñado de antemano.
Tamara Tenenbaum tiene 15 años menos que yo y un origen judío ortodoxo. Esas parecen ser diferencias enormes para poder contar las experiencias de vida de una persona. Sin embargo a la hora de hablar de cómo se van moldeando nuestras conductas, expectativas y deseos (o no deseos) como mujeres es indudable que cada generación, con matices está atravesada por ese sistema que hemos aprendido a nombrar: el patriarcado. Y, se sabe, sólo cuando se nombra empieza a existir realmente, y cuando el velo se descorre ya no hay marcha atrás.
El recorrido de la autora va por tópicos como el amor romántico, la monogamia, los distintos tipos de relaciones sexoafectivas, los vínculos que se establecen a partir de las app, los inalcanzables mandatos de belleza, en fin, el mercado de la carne. Los dos últimos capítulos son los más duros: la cultura del consentimiento y la maternidad.
Aunque abunda en citas, siempre oportunas, El fin del amor se deja leer muy bien (y subrayar mucho).
Tamara Tenenbaum. El fin del amor. Querer y coger. Ariel, 2019
Resumen de la editorial:
Nacida y criada en una comunidad judía ortodoxa en el corazón de Balvanera, Tamara Tenenbaum aprendió las costumbres afectivas y sexuales del mundo laico como una antropóloga que descubre los modos de ser y hacer de una civilización desconocida. A partir de la filosofía y la militancia feminista, de las conversaciones con amigas y compañeras, y del intento de convertir el propio cuerpo y la propia experiencia en un laboratorio de reflexión personal y colectivo, Tenenbaum explora los desafíos que enfrentan hoy los y las jóvenes en el inicio de su vida como adultos.
El fin del amor deja entrever qué sucede cuando el matrimonio o la pareja monógama ya no son un objetivo de vida y es una herramienta para la destrucción creativa del amor romántico y los postulados que lo sostienen, para que de sus cenizas salga un amor mejor, que haga más libres a hombres y mujeres en sus vínculos. Desde el valor de la amistad hasta la cultura del consentimiento, pasando por la maternidad como elección o imperativo, la soltería deseada o aborrecida, el poliamor, las parejas abiertas, el funcionamiento de las tecnologías del deseo (Happn, Tinder), y con una vasta bibliografía sobre estos temas, Tamara Tenenbaum habla de todo para zambullirse en el universo de los afectos, celebrar el fin del amor romántico y proponer la erotización del consentimiento.