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Media Verónica. Sergio Olguín

 

Olguín tiene proyectadas diez novelas protagonizadas por Verónica Rosenthal: llegamos a la mitad. 

Es, tal vez, la historia más íntima y menos policial. Por supuesto, hay una investigación pero, como se adelanta en la contraportada, la enfermedad terminal del patriarca de la familia es el punto sobre el que gira la vida de Verónica en este momento.

Hay duelo, hay sexo, hay amor, hay violencia, hay pasado, hay periodismo (me gusta cómo en el transcurrir de la saga se puede ver la evolución-involución del periodismo), hay dos breves apariciones del genial psicoanalista de Federico. 

Si hay algo que objetar en la novela es esto: la relación precio-duración en mis manos-tiempo entre una novela y otra. Cara para mi bolsillo-dos días-cuatro años. 

4,5/5🎗





Sergio Olguín. Media Verónica. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
Verónica Rosenthal, nuestra audaz periodista de investigación, pasa por una etapa dolorosa e incierta: su padre, Aarón Rosenthal, uno de los abogados más prestigiosos de la Argentina, tiene una enfermedad terminal. Además, Federico, su expareja, está por tener un bebé con una joven colega. Su mundo está destrozado, y Vero decide poner en pausa su vida para dedicarse a cuidar a Aarón y aprovechar el último tiempo con él. Así, conoce de primera mano la historia de amor que tuvo con una hermosa militante en los años 70, hija de la familia militar y de quien no sabe nada hace más de cuarenta años.
Por otra parte, Manuel Cobos García, un renombrado médico sevillano que vive en Estados Unidos, adopta a Aarón como su paciente favorito y se muda a Buenos Aires, donde empieza a frecuentar a su familia. Cuando conoce a Verónica, estalla una pasión imprevista e irrefrenable que les va a cambiar la vida a los dos.
La nueva entrega de la saga de Verónica Rosenthal nos ofrece una historia repleta de aventuras, secretos, declaraciones de amor y el doloroso final que implican todas las despedidas.

Perón vuelve. Selección de Gabriela Franco y Sergio Olguín


En el día de la lealtad ✌, una nueva antología sobre el peronismo. Esta tiene un par de particularidades. La primera, es que no hay cuentos “gorilas”, sino cuentos que tratan con respeto y con cariño en la mayoría de los casos al peronismo: es decir, no hay cuentos de Borges ni de Cortázar.

Perón vuelve está compilado por Gabriela Franco y Sergio Olguín y tiene prólogo de Reynaldo Sietecase. Hay catorce cuentos, siete de ellos son prácticamente clásicos de Abelardo Castillo, José Pablo Feinmann, Tomás Eloy Martínez, el famoso y repudiado Evita vive de Néstor Perlongher, Ricardo Piglia, el Cabecita negra de Germán Rozenmacher y Gorilas de Osvaldo Soriano. Todos cuentos muy conocidos, publicados en varios libros y de varones.

Los otros siete cuentos son de siete mujeres y son todos cuentos inéditos: hay un dato interesante ahí. Me detengo en ellos:
  • Boulevard Perón 1974 de Eugenia Almeida, se ubica en la actualidad, en un edificio con gente de distinta generación en el día de las elecciones de 2019 que ganan Alberto y Cristina.
  • Soy yo, de Esther Cross, nos habla de una adolescente que encara una venganza personal e inocente a un participante de los bombardeos de junio de 1955.
  • Ezeiza. Junio. 1973, de Mariana Dimópulos nos cuenta acerca de Mario que en ese momento solo piensa en una mujer, y su reencuentro muchos años después.
  • Evita Capitana, de Inés Garland, nos lleva a otra niña hija de militantes en los 70, en momentos de mucho miedo y en la figura de Eva en su cabeza, en cómo ella trata de sobreponerse a esos miedos para no defraudar a Evita ni tampoco a sus padres militantes.
  • Let’s talk about it de Alejandra Laurencich es un cuento que me gustó muchísimo y que nos trae una recurrencia: cómo le explicamos el peronismo con sus luces y sus sombras a un extranjero. Para mí sale muy airosa y trae una de las frases mejores del libro.
  • Hacia un mundo mejor de Ángela Pradelli es una historia hermosa sobre el primer peronismo y Evita como el hada buena. Las conexiones afectivas que vincularon a tantas personas y a tantas familias con el peronismo.
  • La muerte de Selva y el Diablo Coludo de Ana María Shua se ubica también en los años 70 y en los conflictos de una familia gorila desde siempre que llama a Perón el Diablo Coludo y a la juventud peronista la juventud coludista.
Recomendadísimo.

¡Feliz día! ✌✌✌✌

Boulevard Perón 1974. Eugenia Almeida

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Los muertos de Piedra Negra. Abelardo Castillo
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Soy yo. Esther Cross
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Ezeiza. Junio.1973. Mariana Dimópulos
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Digamos boludeces. José Pablo Feinmann
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Evita Capitana. Inés Garland
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Let's talk about it. Alejandra Laurencich

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Colimba. Tomás Eloy Martínez

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Evita Vive. Néstor Perlongher
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La muerte de Selva y el Diablo Coludo. Ana María Shua
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Gorilas. Osvaldo Soriano

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Varixs autores, selección de Gabriela Franco y Sergio Olguín. Perón vuelve. Cuentos sobre peronismo. Tusquets, 2021

Sinopsis de la editorial:
Si realmente el peronismo es “el hecho maldito del país burgués”, me atrevo a afirmar que su irrupción en la política puede considerarse un hecho bendito para la cultura nacional. Como lo demuestra este libro, bajo su sombra imponente se escribieron algunos de los mejores cuentos de la literatura argentina. La aparición de ese aluvión de “feos, sucios y malos” en la escena nacional en 1945 despertó cuotas similares de entusiasmo e inquietud, de felicidad y de miedo. Ya nada sería igual en el país y la confrontación atravesó todos los escenarios. Se sucedieron batallas en las urnas y hasta con las armas. Por fortuna, también se desató una guerra incruenta en el campo de la literatura que puede disfrutarse sin lamentar víctimas.
Este libro propone un recorrido apasionante. Sólo me queda invitarlos a disfrutar cada una de sus estaciones. Al talento de las autoras y los autores seleccionados se suma una paleta de temas y registros que nos interpela. La ficción no necesariamente contradice a la realidad, a veces la completa. Puede, incluso, tener un efecto restaurador. Hay lecturas que pueden convertirse en un saludable ejercicio de memoria.
Reynaldo Sietecase

Los hombres son todos iguales. Sergio Olguín


Adentro de un libro de cuentos una se puede encontrar con cualquier cosa; la contraportada te dice alguito pero no mucho, y no siempre las sorpresas me gustan. La novela para mí es otra cosa y siempre me atrapa de otra manera: me llena, me lleva de las narices por la historia. Y los cuentos... me suelen dejar con sabor a poco. 

En Los hombres son todos iguales Sergio Olguín nos entrega un muestrario de varones (y unas pocas mujeres) para desmontar la frase hecha que da título al libro. Porque no, no son todos iguales, pero sí hay un punto de patetismo que a veces se choca con la ternura en casi todos ellos. 

Es un libro ameno, pero prefiero las novelas de Olguín. 

Sergio Olguín. Los hombres son todos iguales. Tutsquets, 2019

Sinopsis de la editorial:
Dos amigos se reencuentran y reviven los códigos de una amistad marcada por el delito. Un chico descubre el terror y la fascinación con la llegada de un nuevo compañero a la escuela. Dos hermanos viven pendientes de un padre que los abandonó para llevar una vida fuera de la ley. Un hincha de fútbol es confundido con Maradona. Una chica descubre en una foto ajena un secreto propio. Pinocho reencarna en un periodista inescrupuloso. Dos adolescentes deben huir de una sociedad que prohíbe su amor. Desprejuiciados y divertidos, sentimentales y también violentos, así son los cuentos de este libro de Sergio Olguín, que deslumbra por su capacidad para ahondar en mundos y tiempos diversos: del conurbano bonaerense a Puerto Madero, de la costa atlántica a Japón, de los años sesenta a una Buenos Aires del futuro. Los hombres son todos iguales es una nueva cita con la narrativa ágil e irreverente de Olguín, que captura al lector con cada una de sus historias, al mismo tiempo que revela los misteriosos mecanismos que determinan nuestras vidas.

La mejor enemiga. Sergio Olguín


Con muchas ganas esperaba una novela más de Verónica Rosenthal (y de Sergio Olguín). 

Acá hay una buena historia de investigación periodística, servicios secretos, abogados y el gran plus del relato de los orígenes familiares de Vero. 

Reaparece, lamentablemente en forma muy breve, el psicólogo de Federico, Cohen. Me hace reír mucho y me da penita su paciente, soportando sin defensas sus trompadas. Me gustaría mucho que analizara a Vero (te la tiro, Olguín😁).

La mejor enemiga me atrapó tanto que volví a mi viejo vicio-placer de leer a escondidas o en lugares imprevistos. Es hermoso. 

Vero Rosenthal llegó después de cinco años (aunque Olguín produjo cosas muy buenas entretanto, como 1982), yo me devoré el libro en tres días. Así no vale. 







Sergio Olguín. La mejor enemiga. Alfaguara, 2021

Reseña de la editorial:
Verónica Rosenthal, la audaz periodista de Nuestro Tiempo, se encuentra de pronto inmersa en una situación inesperada: un antiguo director de la revista, Andrés Goicochea, y su expareja han sido ejecutados a sangre fría, y su amiga Paula, secuestrada durante unas horas. Su jefa, Patricia, está internada en el hospital con una bala en el pulmón. Con todo su círculo alerta y en peligro, Vero se pregunta si la investigación sobre los vínculos entre los poderosos y el mundo del delito que estaba realizando Andrés no será la causa de tanto desastre.
Por otra parte, un viejo amigo de la infancia, compañero de juegos en el barrio de Villa Crespo, reaparece de manera sorpresiva para aportar aún más inquietud. Y Federico, el abogado que trabaja en el estudio de su padre, con quien pareciera por fin consolidada su historia de amor, atraviesa una temporada de indecisiones a partir de la incorporación al estudio de una joven y prometedora profesional.
La mejor enemiga es la nueva novela de Sergio Olguín y la confirmación de Vero Rosenthal como una de las protagonistas de la novela policial en castellano.


Lanús. Sergio Olguín


Lanús es una bonita historia que gira alrededor de las amistades de la infancia que se forjan en el barrio. Hay que decir que se trata de amistades de varones: el potrero, el fútbol, la masculinidad, los pactos; las mujeres solemos construir de manera bastante diferente nuestras relaciones en la infancia y la literatura también da buena cuenta de ello.

Un acontecimiento excepcional es la excusa para que Sergio Olguín revisite barrio, amigos y familia, retrate la marginalidad y la extranjería de los orígenes, los años 70 y los 90, el deseo, el aborto y las disidencias sexuales.

Buena novela de Olguín, mientras sigo esperando la vuelta de la Rosenthal.






Sergio Olguín. Lanús. Alfaguara, 2018 (2002)
Resumen de la editorial:
Adrián, un joven que casi llega a triunfar en el fútbol, queda paralizado ante una noticia: Francisco, una amigo de la infancia que alguna vez le salvó la vida pero a quien no ve hace años, fue asesinado por la Bonaerense. Y aun peor: le había dejado varios mensajes pidiéndole volver a encontrarse, aunque sin dar ninguna clave sobre su muerte. A pesar de todas las advertencias, Adrián decide regresar a Lanús para despedirlo y, en el entierro, no solo se reencuentra con su viejo grupo de amigos sino que además da con una punta para investigar los cabos sueltos en el crimen de Francisco.
Esta historia vital y profunda atraviesa una infinidad de tema sin pasar ninguno por algo: el deseo y sus vicisitudes, la vuelta al barrio, la búsqueda de justicia, las heridas que a veces se infligen los seres queridos y esas frustraciones que se padece como un trauma.
Rara mezcla de calle y sensibilidad, Lanús se convirtió con los años en una de las grandes novelas de iniciación bonaerense.

1982. Sergio Olguín


Nueva novela de Sergio Olguín y sin Verónica Rosenthal, que ya aparecerá en una serie de TV y en otro libro si no leí mal por ahí.

Hay algo en algunas, no todas, novelas de Olguín que en algún momento me hicieron ruido, y es un morbo en exceso; sospecho que tendré que releer algunos de esos libros para ver si me cuajan de otra manera. Eso con algunos. Rosenthal es otra cosa.

De 1982, más allá de ese telón de fondo de la guerra de Malvinas, tengo un par de párrafos para decir.

La historia es sólida, la leí en dos días, arriba del colectivo, en casa, en la sala de espera de un médico que tuve que visitar esta semana; Olguín sabe poner tensión. No pude despegarme de las últimas 30 páginas de la novela, no pude. Ahí también había morbo (¿de mi parte?).

Sigo a Olguín en twitter, así que más o menos veo en la cotidianeidad sus posiciones. Como cada cual lee desde su historia y desde su presente y este libro fue escrito entre noviembre de 2015 y diciembre de 2016, cuando yo, al menos, no preveía la magnitud de este desastre, cualquier interpretación que haga es esa: la de una lectora con su vida a cuestas. No podía dejar de pensar, mientras leía esas últimas 30 páginas, en Blanca asumiendo con naturalidad la mentalidad de su victimario, al que no reconoce como tal. No dejaba de pensar en policías, de la misma clase de Blanca, envalentonados como para hacer mierda un comedor comunitario; en un camionero que atropella y mata a un manifestante, también "empoderado" por tanto discurso violento, por tanta habilitación discursiva. Lo lograron: nos reprimen y nos matan los que son tan excluidos como nosotrxs. No quepo en mi pena.






Sergio Olguín. 1982. Alfaguara, 2017

Resumen de la editorial
«¿Cuántas posibilidades hay en la vida de cruzarse con esa persona? Ellos habían tenido la suerte de encontrarse. Las circunstancias eran un detalle menor, una línea en la historia de su amor.»
Pedro tiene diecinueve años y, a diferencia de los hombres de su familia, no eligió la carrera militar sino la Facultad de Filosofía y Letras. Pero corre el año 1982, y su refugio en la lectura o en las canciones de Spinetta es sacudido por el desembarco de las tropas argentinas en Malvinas: su padre, el teniente coronel Augusto Vidal, se encuentra en el frente de batalla.
Aunque Buenos Aires esté lejos, la guerra lo enrarece todo. El compás de espera que viven en su casa lo aproxima a Fátima, su madrastra. Entre ellos surgirá un deseo desconocido e irrefrenable, un amor con la fuerza arrasadora de la libertad. Una pasión cargada de erotismo que tendrá consecuencias devastadoras.
Sergio Olguín ha escrito una novela que deja al desnudo los alcances insospechados del horror en tiempos de muerte y opresión. Una obra conmovedora que reúne los mejores atributos de su literatura: la gracia, la belleza, la oscuridad.


No hay amores felices. Sergio Olguín


Bien, Sergio Olguín. Muy bien Verónica Rosenthal. Mucho ritmo, una trama interesante, buen humor. En fin, me pasé unas horas muy buenas leyendo esta novela.

Me interesó además lo real de Verónica y sus amores, y en ese sentido lo atinado del título de la novela, aunque no creo que esté destinado solo a ella.

Por otro lado, los diálogos de Federico con su psicoanalista, me resultaron desopilantes.






Sergio Olguín. No hay amores felices. Suma de letras, 2016

Filo. Sergio Olguín


Confieso que leí mi segunda novela de Sergio Olguín con desconfianza: había leído Oscura monótona sangre (hace bastante ya) y aunque me había parecido bien, había esperado más. Por entonces no tenía tan claro lo que le estaba pidiendo a cada autor.

Y aunque me repita en algunos posteos, Olguín a mí me da lo que le pido. Así que debo decir que de las cuatro novelas que leí de este señor, esta fue, lejos, la mejor (y eso que las protagonizadas por Verónica Rosenthal me gustaron). Y cuando hablo de mejor es "para mí", para lo que busco en cada historia, etcétera. Mis párrafos son prueba de ello: casi nada de argumentos, sólo lo que "me toca" en cada lectura...

Y yo que me quejaba acá de que no encontraba buenas historias familiares argentinas: este último mes leí unas cuantas. Un día de estos dedico un post a este tema, un descubrimiento para mí.











Sergio Olguín, Filo.