Es 1979 y el detective Julio Argentino Etchenike es contratado nada más ni nada menos que por los historietistas Hugo Pratt y Jean Giraud para encontrar a Opi, otro dibujante desaparecido de un hospital. Ahí arranca una novela de aventuras que tiene (¡gracias!) todos los tópicos de la novela negra.
Acá la diferencia, obvio, la pone Juan Sasturain, que entre la época y los personajes se las arregla para poner sobre la mesa no sólo la oscuridad de la dictadura, sino también las complicidades, las miradas hacia otro lado de buena parte de aquella sociedad, la corrupción policial y los “servicios” haciendo de las suyas, ayer, hoy y siempre.
Y además de todo esto, es muy conmovedor (y muy verosímil) el homenaje a H. G. Oesterheld.
Larga vida a Sasturain.
5/5🎗
Juan Sasturain. Tinta china. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
Hugo Pratt y Jean Giraud, Moebius, dos encantadores dibujantes, aterrizan en Buenos Aires en el año 1979. Llegan, junto con su amigo Opi, para participar de una bienal de historieta. Cuando Opi desaparece del hospital donde estaba internado, recurren a la agencia de Julio Etchenike, quien a pesar de algunas dudas iniciales decide tomar el caso.
Este es apenas el principio de la nueva aventura de nuestro investigador privado, que irá adentrándose cada vez más en una colosal estafa que implica a policías, militares, servicios, dibujantes, editores, esposas, madres, hijos, amigos y amantes en un momento de la historia argentina donde es difícil definir con precisión quién es quién y cuáles son los objetivos de cada uno. Con Tinta china vuelve Etchenike, acompañado por sus inseparables Tony «el Gallego» García y el Negro Sayago, en una historia de traiciones e intereses cruzados en la que nada es lo que parece y donde solamente un escritor del talento de Juan Sasturain puede hacer posible que lo que empieza siendo una novela policial se convierta en el relato vivaz y entrañable de toda una nacionalidad: la argentina.
¡Qué hermoso que sos Sasturain! Las ganas que me das de leer otra vez a Hammet, como hice en la previa de leer El último Hammet...
Tenemos en esta nouvelle a Pirse, personaje fascinante del anterior libro de Sasturain que en este se vuelve aún más alucinante. No parecía posible, pero sí.
A través de estas pocas páginas tenemos la historia de una obsesión, transas y chanchullos, delirios y todos los elementos que un maestro de la novela negra como Sasturain nos puede ofrecer.
Gracias siempre.
Juan Sasturain. Pirse, el improbable. Alfaguara, 2021
Sinopsis de la editorial:
Durante más de treinta años Juan Sasturain estuvo trabajando en el manuscrito de El último Hammett (ganadora del Premio Dashiell Hammett de novela negra en 2019), recopilando información sobre la vida, la obra y, en especial, sobre el último texto, Tulip, de su admirado escritor.
Fervoroso lector de novela policial, con ese libro logra darle forma a una historia personalísima que es al tiempo un homenaje y una declaración de principios literarios. Sin embargo, faltaba un detalle importante: conocer cómo el autor recuperó la primera versión del libro, que perdió en la ciudad de Rosario en los años 80. Aquí, el personaje de Roberto el Bobo Pirse se corporiza y se evapora al ritmo de los acontecimientos que sacuden al país.
Pero Sasturain nos tiene acostumbrados a una literatura mítica, en la que la mitad de las cosas están inventadas y la otra mitad... bueno, responde solo en parte a la verdad. Una novela breve y apasionante como una investigación policial, donde lo que se busca no es un criminal, sino un manuscrito.
La semana pasada estuve enfrascada en
Dashiell
Hammett, porque me esperaba esta novelaza de
Juan
Sasturain. Y el fin de semana tuve el gustazo de tener unas palabras con
Sasturain y escucharlo luego hablar de su nuevo libro.
El gran lector que es Sasturain, y su amor por la literatura
en general y por Hammett en particular se respiran a cada paso de esta
historia, que fue escrita a lo largo de varias décadas.
Cuando la semana pasada releía
El
halcón maltés, me volví a detener en el capítulo 7
(Una G en el aire
),
un raro pero precioso “injerto” que es uno de los puntos de partida de
Sasturain para su voluminosa novela. Otro es Tulip, un personaje del texto
inacabado de Hammett publicado póstumamente y que no pude conseguir. Y
finalmente, como no podía ser de otro modo, un argentino.
Todos estos elementos conforman una novelaza (por su volumen
y por su calidad) que me trajo muchos buenos momentos en una semana, como
tantas otras, de profunda desazón.
Juan Sasturain. El último Hammet. Alfaguara, 2018
Resumen de la editorial:
«“Siempre hay una mezcla de robo, envidia y homenaje”, dijo
Dash.»
Corre el año 1953 y el veterano Dashiell Hammett, perseguido
por el fisco y el FBI, necesita escribir una nueva novela. No será fácil: a la
visita intempestiva de su camarada Tulip se suman las tensiones por la
abstinencia del alcohol y el acoso de un grotesco escritor argentino que busca
hacerle leer la continuación de una fascinante anécdota de El halcón maltés.
Entre el plagio y el homenaje, ese admirador se inmiscuye en la vida de Dash
mientras el entrañable Poynton —sparring de Gatica—, el abogado Rosen, la bella
Pat Neal y el flaco Roald Dahl entran y salen de una trama donde disparos,
secuestros, traiciones y discusiones literarias se entreveran como escapando de
las historias que Hammett ya no quiere escribir.
Erudición obsesiva, ambientación minuciosa y una imaginación
que no pide permiso: nadie mejor que Juan Sasturain para crear a partir de
Tulip —el manuscrito que Hammett dejó inconcluso— esta fervorosa novela no autorizada.
La lucha continúa es un excelente título para estos tiempos, porque esta novela, ambientada a mediados de los años 90, se inicia con un picadito de fútbol en la residencia de Olivos, con el presidente, tan parecido al actual.
El detective de Sasturain, Etchenique (o Etchenaik) es tan perdedor y tan argento, que da mucha ternura. Pero lo de Catcher... un delirio muy entretenido...
Juan Sasturain. La lucha continúa. Debolsillo, 2010
Juan Sasturain. Manual de perdedores. Sudamericana, 2008