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Desarticulaciones. Sylvia Molloy


Libro muy breve pero intenso, conmovedor pero sin sentimentalismos ni golpes bajos estas Desarticulaciones de Sylvia Molloy cuenta en apenas 80 páginas momentos del presente y del pasado de ML, aquejada por Alzheimer. 

La memoria que se pierde, la memoria que se aferra al cuerpo, el lenguaje, la complicidad que fue y no volverá a ser, y bastante más caben en estas pocas páginas de un relato por momentos desgarrador.  




Sylvia Molloy. Desarticulaciones. Eterna Cadencia, 2020 (2010)

Sinopsis de la editorial

Dos personas que se quieren se inventan nombres, apelativos absurdos basados en algún secreto o alguna experiencia compartida de la que nadie sabe, nombres a veces infantiles, muchas veces obscenos, ridículos: es el lenguaje del amor, intraducible.

La narradora visita casi diariamente a ML., con quien compartió una estrecha amistad y ahora padece mal de Alzheimer. A partir de esos encuentros y los fragmentos de memoria de ML. va construyendo un relato poderosamente conmovedor sobre la desarticulación de una mente que poco a poco va borrando todo de una manera peculiar.

"¿Cómo dice yo el que no recuerda...?" se pregunta la narradora frente a esa mujer que le muestra la casa como si la visitara por primera vez o que es incapaz de decir ha que sufrido un mareo, pero puede traducir al inglés perfectamente un mensaje donde se dice que ella ha sufrido un mareo.

Pasajes de un pasado y un presente compartidos que se transforman en ficción frente a un olvido que no puede contradecirlos. Un libro que opone al derrumbe una prosa precisa y vital y la sensibilidad única de una de las mejores narradoras latinoamericanas.

Citas de lectura. Sylvia Molloy


Breves y deliciosas estampas de una autora que descubrí tardíamente el año pasado. Hermoso recorrido sobre autores, títulos, objetos y divertidas y profundas anécdotas alrededor de la mejor actividad de todos los tiempos: la lectura.

La colección Lector&s es una belleza.





Sylvia Molloy. Citas de lectura. Ampersand, 2017

Resumen de la editorial:
La lectura es un acto de placer y posesión. Aunque en la vida de una persona los libros también pueden convertirse en el lugar de lo prohibido, en el fascinante objeto que despierta las obsesiones de una chica que, años después, llegaría a convertirse en una de las escritoras más singulares de la literatura argentina contemporánea. En esta sucesión de escenas íntimas, Sylvia Molloy recorre una vida entre libros y lenguas donde se cruzan tanto la poesía de T. S. Elliot como la amistad perdurable de José Bianco.

En breve cárcel. Sylvia Molloy


"Cuando decimos que no podemos dejar de leer una novela es porque queremos seguir escuchando la voz que narra", escribió Ricardo Piglia acerca de su primera lectura de En breve cárcel. Es un buen resumen, porque la voz de Sylvia Molloy envuelve, se sale de las páginas y no te deja; arrulla.









Sylvia Molloy. En breve cárcel. Fondo de Cultura Económica, 2012 (1981)

Resumen de la editorial:
"La novela de Sylvia Molloy, sabiamente narrada en presente y en tercera persona, produce un efecto de intimidad que es único y es inolvidable. La historia se construye desde tan cerca que nos da la sensación de estar espiando una escena prohibida, y el efecto de verdad -la certeza de que la historia es cierta y ha sucedido tal cual se cuenta- es tan nítido que leemos En breve cárcel como si fuera una autobiografía. La novela se instala en el presente porque el presente es el tiempo de la pasión, y trata de no salir del cuarto donde se espera -o se desea- que vuelva a suceder lo que ya ha sucedido. Conozco pocas novelas que hayan narrado con tanta intensidad y belleza la historia de una pasión." Del prólogo de Ricardo Piglia

El común olvido. Sylvia Molloy


¿Cómo es que nunca antes había leído a Sylvia Molloy? ¿Cómo es que esta novela es apenas reseñada? ¿Cómo es que no hay luces fosforescentes en las librerías alrededor de los ejemplares de El común olvido?

En mi última visita a la Feria del Libro, en el stand de Eterna Cadencia, casi me pasó desapercibido. Buscaba escritoras, encontré varias, me costó decidir y esta novela ganó la puja entre mi todas las mujeres y mi billetera. Qué suerte.

Aunque en su título lleve la palabra olvido, esta novela es también, sobre todo, sobre la memoria. Sobre los huecos que inconscientemente vamos provocando allí, lo que no toleramos que esté allí, lo que inventamos para poner allí.

Es también una novela sobre las lenguas y también sobre sexualidades y géneros. Es además una novela sobre lazos familiares, inmigración y exilio. Es una gran novela. Gran. Gran. Gran. 














Sylvia Molloy. El común olvido. Eterna Cadencia, 2018 (2002)

Resumen de la editorial:
El común olvido es un viaje sentimental por la memoria desperdigada. El retorno a un país sin epitafios. La búsqueda de una realidad que solo se forma en la memoria. El protagonista es un académico argentino camuflado o albergado, según el caso o el lapsus, en la lengua anglosajona. Un episodio familiar lo devuelve al pasado, allí donde su madre dejó de hablar y se gestó el secreto.
Daniel se convierte así en un investigador de su identidad afectiva. 'Empujado a nombrar lo que no tiene nombre', en esa búsqueda alternará recuerdos con fantasmas. Y sobre todo inglés con castellano, como si el idioma de los argentinos que se fueron impidiera una traducción cabal de 'back home'.
Esta 'Argentina revisitada' le permitirá desempañar el retrato de su madre, descubriendo un amor trunco o mcomprendido. Andariego obstinado, el narrador renueva sus identificaciones a través de las palabras que recibe de los allegados a su madre, como legado de un silencio prematuro.
Obra clave de una de las voces más poderosas y originales de la narrativa contemporánea, El común olvido es, sin duda, un documento de identidad emitido por la literatura, sin otra ley que la del deseo por la palabra.