Breves y deliciosas estampas de una autora que descubrí tardíamente el año pasado. Hermoso recorrido sobre autores, títulos, objetos y divertidas y profundas anécdotas alrededor de la mejor actividad de todos los tiempos: la lectura.
La colección Lector&s es una belleza.
Sylvia Molloy. Citas de lectura. Ampersand, 2017
Resumen de la editorial:
La lectura es un acto de placer y posesión. Aunque en la vida de una persona los libros también pueden convertirse en el lugar de lo prohibido, en el fascinante objeto que despierta las obsesiones de una chica que, años después, llegaría a convertirse en una de las escritoras más singulares de la literatura argentina contemporánea. En esta sucesión de escenas íntimas, Sylvia Molloy recorre una vida entre libros y lenguas donde se cruzan tanto la poesía de T. S. Elliot como la amistad perdurable de José Bianco.
"Cuando decimos que no podemos dejar de leer una novela es porque queremos seguir escuchando la voz que narra", escribió Ricardo Piglia acerca de su primera lectura de En breve cárcel. Es un buen resumen, porque la voz de Sylvia Molloy envuelve, se sale de las páginas y no te deja; arrulla.
Sylvia Molloy. En breve cárcel. Fondo de Cultura Económica, 2012 (1981)
Resumen de la editorial:
"La novela de Sylvia Molloy, sabiamente narrada en presente y en tercera persona, produce un efecto de intimidad que es único y es inolvidable. La historia se construye desde tan cerca que nos da la sensación de estar espiando una escena prohibida, y el efecto de verdad -la certeza de que la historia es cierta y ha sucedido tal cual se cuenta- es tan nítido que leemos En breve cárcel como si fuera una autobiografía. La novela se instala en el presente porque el presente es el tiempo de la pasión, y trata de no salir del cuarto donde se espera -o se desea- que vuelva a suceder lo que ya ha sucedido. Conozco pocas novelas que hayan narrado con tanta intensidad y belleza la historia de una pasión." Del prólogo de Ricardo Piglia
¿Cómo es que nunca antes había leído a Sylvia Molloy? ¿Cómo
es que esta novela es apenas reseñada? ¿Cómo es que no hay luces fosforescentes
en las librerías alrededor de los ejemplares de El común olvido?
En mi última visita a la Feria del Libro, en el stand de
Eterna Cadencia, casi me pasó
desapercibido. Buscaba escritoras, encontré varias, me costó decidir y esta
novela ganó la puja entre mi todas las mujeres y mi billetera. Qué suerte.
Aunque en su título lleve la palabra olvido, esta novela es
también, sobre todo, sobre la memoria. Sobre los huecos que inconscientemente
vamos provocando allí, lo que no toleramos que esté allí, lo que inventamos
para poner allí.
Es también una novela sobre las lenguas y también sobre
sexualidades y géneros. Es además una novela sobre lazos familiares,
inmigración y exilio. Es una gran novela. Gran. Gran. Gran.
Sylvia Molloy. El
común olvido. Eterna Cadencia, 2018 (2002)
Resumen de la editorial:
El común olvido es un viaje sentimental por la memoria
desperdigada. El retorno a un país sin epitafios. La búsqueda de una realidad
que solo se forma en la memoria. El protagonista es un académico argentino
camuflado o albergado, según el caso o el lapsus, en la lengua anglosajona. Un
episodio familiar lo devuelve al pasado, allí donde su madre dejó de hablar y
se gestó el secreto.
Daniel se convierte así en un investigador de su identidad afectiva. 'Empujado
a nombrar lo que no tiene nombre', en esa búsqueda alternará recuerdos con
fantasmas. Y sobre todo inglés con castellano, como si el idioma de los
argentinos que se fueron impidiera una traducción cabal de 'back home'.
Esta 'Argentina revisitada' le permitirá desempañar el retrato de su madre,
descubriendo un amor trunco o mcomprendido. Andariego obstinado, el narrador
renueva sus identificaciones a través de las palabras que recibe de los
allegados a su madre, como legado de un silencio prematuro.
Obra clave de una de las voces más poderosas y originales de la narrativa
contemporánea, El común olvido es, sin duda, un documento de identidad emitido
por la literatura, sin otra ley que la del deseo por la palabra.