Mostrando entradas con la etiqueta Premio Princesa de Asturias. Mostrar todas las entradas

La tercera virgen. Fred Vargas



No es La tercera virgen la primera novela de la saga del comisario Adamsberg, pero se lee sin grandes baches. El protagonista tiene una mente brillante pero es muy humano: contradictorio, celoso, amoroso con los suyos, errático por momentos. La trama, que de a momentos resulta trabajosa, se sostiene hasta al final. A veces es delirante pero por eso mismo divertida, en ocasiones hasta la carcajada. 

A primera vista podría pensarse que muchos elementos y otros tantos personajes rozan lo inverosímil, y puede que sea así si se les mira por separado. Pero por algo la mano de Fred Vargas los unió y construyó una novela redonda. 







Fred Vargas. La tercera virgen. Siruela, 2008 (2006)

Resumen de la editorial:
El fantasma de una monja del siglo XVIII que degollaba a sus víctimas, cadáveres de vírgenes profanados, pociones mágicas que aseguran la vida eterna, un rival del pasado más lejano que habla en verso... Con todo esto se encontrará el comisario Adamsberg en esta inquietante y negrísima novela de Fred Vargas.
La resolución de este complicado puzzle podría volver loco a cualquiera, pero no a Adamsberg. El comisario conseguirá descubrir la verdad, aunque ello le cueste no la razón sino el corazón.

Hechizo de una mujer. Siri Hustvedt


No voy a cansarme de decir que soy fan de Siri Hustvedt. Apenas me queda una novela por leer de ella, espero poder hacerlo pronto.

Hechizo de una mujer o El hechizo de Lily Dahl no es la mejor novela de Siri. Aún sigo impactada con Todo cuanto amé, o El mundo deslumbrante. Pero todo su universo narrativo está aquí: el deseo, el misterio, el empuje, las dudas.

Larga vida a Siri.





Siri Hustvedt. Hechizo de una mujer. Emecé, 1998 (1996)

Resumen de la editorial:
En un pueblo pequeño, donde los secretos y rumores son tan esenciales para los habitantes como los límites geográficos, Lily Dahl siente la pulsión del erotismo ante la llegada de un extranjero, a quien contempla desde su ventana. Al mismo tiempo, una fuerza extraña la obliga a realizar actos de locura inexplicables y peligrosos, y la amistad con una vieja actriz le servirá de ancla en el torbellino que parece apoderarse de su vida. Con la urgencia narrativa de una historia policial, y con personajes conmovedores que desafían las expectativas convencionales, Siri Hustvedt desgrana la historia intrigante y sensual que yace entre la realidad y las apariencias. 

Recuerdos del futuro. Siri Hustvedt


¿Dije ya que Siri Husvedt es el descubrimiento más importante que hice en los últimos años? La conocí no hace tanto, cuando leí por ahí que "la mujer de Paul Auster" también escribía muy bien. Ay, vaya.

Recuerdos del futuro es el diálogo que la alter ego de Siri mantiene con su yo juvenil. Esta escritora de más de 60 años la cuestiona. Sin llegar a castigarla le pregunta una y otra vez por qué no fue más firme, por qué fue tan condescendiente. Por supuesto, en esta larga y amena conversación, también habla de y con otras mujeres sujetadas más o menos violentamente, con más o menos capacidad de resistencia, con más o menos apoyo sororo.

Como siempre lo hace, en la novela Siri historiza sobre algunas mujeres del mundo del arte, escondidas detrás de los varones, o robadas por ellos. Y sobre los desprecios que van corroyendo desde la infancia la valentía, la creatividad, los deseos de cada mujer. Esta es una novela sobre el patriarcado que, a veces, parece invisible, pero también omnipresente.

Soy, una vez más, fan de Siri

































Siri Hustvedt. Recuerdos del futuro. Seix Barral, 2019
Resumen de la editorial:
Una escritora consagrada que trabaja en sus memorias redescubre los viejos diarios de su primer año en Nueva York, a finales de la década de 1970. Recién salida de un pueblo de Minnesota, sin apenas dinero y con hambre de nuevas experiencias, se deslumbra por todo lo que le ofrece la ciudad: su primer amor, los esbozos de su primera novela, la escena literaria que se abre ante ella, y, sobre todo, la obsesión por su vecina, una mujer joven que cada noche entona extraños monólogos en su apartamento y que la protagonista anota febrilmente en sus cuadernos. Conforme estas confesiones
se vuelven más perturbadoras, su interés por descubrir la verdad detrás de la puerta de al lado también se intensifica.
Cuarenta años después de aquello, esas notas y diarios sirven a la escritora para reflexionar sobre temas como el paso del tiempo, el deseo o el papel de la mujer en la sociedad, y para constatar que son los recuerdos del pasado los que en gran medida conforman quienes seremos en el futuro.
Entre la metaliteratura y el feminismo, entre el thriller psicológico y el bildungsroman, Siri Hustvedt vuelve a cuestionar nuestras relaciones con la realidad, la capacidad del arte para cambiar nuestra
percepción del mundo, los límites de la ficción y los enigmas de la personalidad y la memoria.

El mundo deslumbrante. Siri Hustvedt


Harriet Burden había vivido diciendo . Entonces murió diciendo no, y luego otra vez no, y otra vez NO. Esta es una de las lecturas posibles de El mundo deslumbrante, y es con la que yo me quedo.

Hay muchas otras, también muy interesantes: el microcosmos del arte, el enmascaramiento, la percepción, la psicología y la neurociencia. Es un libro complejo en su lectura total.

Una artista observa (y se observa) a lo largo de su vida los distintos ninguneos que sufren mujeres que pasan por su vida, por el arte, por la literatura de todos los tiempos. Su propia obra había pasado sin pena ni gloria, detrás de la fama de su marido. Tras su muerte, decide volver a exponer acordando con tres varones ocultarse tras ellos para dar a conocer su obra. Alrededor de la humanidad, de la empatía, de la traición, de los miedos que afloran con esta decisión gira el libro.

En su conjunto, demuestra la conexión que transmite Siri Hustvedt con sus personajes, la profunda sensibilidad. Ya lo dije, y lo reitero: Soy fan de Siri.


























Siri Hustvedt. El mundo deslumbrante. Anagrama, 2014

Resumen de la editorial:
Harriet Burden fue una personalidad enigmática del arte neoyorquino de los años ochenta y ahora, años después de su muerte, su figura es objeto de una indagación académica. Una indagación detectivesca, porque la personalidad de Harriet es poliédrica, provocadora y desconcertante. Conocida en vida como esposa del poderoso marchante Felix Lord, madre de dos hijos, perfecta anfitriona de cenas que reunían a lo más selecto del mundillo cultural neoyorquino y mecenas de jóvenes artistas, Harriet fue, ante todo y pese a la incomprensión de muchos, una artista ninguneada por su condición de mujer en un entorno marcado por un soterrado machismo. Y, para denunciar esta situación, puso en marcha un experimento artístico transgresor, exponiendo su obra a través de tres jóvenes promesas masculinas que se convertirían en sus máscaras: Anton Tish, Phineas Q. Eldridge y el desquiciado Rune.
Pero en este ambicioso y arriesgado juego con la manipulación de la identidad no todo está bajo control, y los egos, los anhelos y las pulsiones sexuales desatarán unas tempestades cuyos resultados escapan al dominio de quien ha puesto en marcha el mecanismo y desembocarán en una muerte ritual y perturbadora.
El resultado es un ejercicio literario brillantísimo, una narración polifónica que, a partir de los diarios de Harriet, los testimonios de quienes la conocieron y las críticas y artículos de la época, reconstruye la personalidad y la radical propuesta estética de esta mujer, su juego de máscaras, falsas identidades y mentiras, para denunciar las mezquindades de quienes manejan los hilos del mercado del arte. Siri Hustvedt nos regala una prodigiosa novela sobre el papel de la mujer como creadora y sobre las bambalinas de museos y galerías, pero también una reflexión sagaz sobre la identidad, la ambición, el deseo y el engaño.