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Aquí no es Miami. Fernanda Melchor


Imaginaba de dónde venía la materia prima de las novelas de Fernanda Melchor, pero estas crónicas me dejaron impactada.

Con una prosa seca y sin concesiones, reconstruye cómo se fue descomponiendo la sociedad veracruzana: narcotraficantes pequeños y grandes, corrupción en todos los niveles, mitos que se fabrican para justificar lo injustificable, personas reducidas a cosas. Es la mirada de una gran novelista que empezó como una periodista implacable.

4/5🎗



Fernanda Melchor. Aquí no es Miami. Random House, 2025 (2013)
Sinopsis de la editorial:
En una época de límites borrosos entre la verdad y la mentira, el caos y el orden, el horror y la indolencia, la delincuencia organizada y el Estado, aparece Aquí no es Miami, un libro de relatos híbridos, aleación entre periodismo y literatura, que aborda lúcidamente las condiciones que germinaron el terror de la llamada Guerra contra el Narcotráfico en un estado especialmente golpeado por esta debacle como lo es Veracruz.
Más allá de la intención de entregar un recuento de datos duros, Melchor nos ofrece historias sobre personas: víctimas y criminales, sí, pero sobre todo hombres y mujeres comunes entregados a la lucha por la supervivencia, con esa mirada suya honda y compasiva, pero cruda y directa, con la que es inevitable involucrarse y conmoverse.
El Veracruz de Fernanda Melchor no es tanto un escenario sino un personaje en esta ola de violencia. La cercanía de la autora con las historias que narra, y un uso siempre arriesgado del lenguaje, son las mayores fortalezas de esta nueva edición revisitada que cuenta con una nueva crónica. Y aunque estos relatos se enmarcan en una temporalidad, son aún reflejo deun país cuyas arenas siguen siendo movedizas.


Leche de silencio. Socorro Venegas


Un padre que se va y vuelve mucho después, una tragedia familiar: esto nos había contado Socorro Venegas en La noche será negra y blanca. Una viudez temprana, la maternidad: sobre esto, su novela Vestido de novia.

Y ahora Leche de silencio vuelve sobre esos temas constitutivos de su vida, esta vez girando alrededor del "lingüicidio" en México y más allá. Su vínculo con su madre, por fuera de la lengua materna, que la autora desconoce; un amor en pausa (porque "sobrevivir requiere concentración, egoísmo, encierro, olvido de los otros"); algunos secretos y, sobre todo, una reflexión sobre la dignidad.

Un libro que duele y abraza.

4,75/5🎗

























Socorro Venegas. Leche de silencio. Páginas de Espuma, 2026

Sinopsis de la editorial:
¿Por qué yo no hablo la lengua de mi madre?
Con esa pregunta, realizada desde la memoria enraizada en el silencio, Socorro Venegas construye una revolución atravesada por la dignidad de una vida en los márgenes, la revaloración de las lenguas originarias, el diálogo colectivo del duelo, la infancia como territorio trágico y el misterio de las maternidades.
En estas páginas mestizas que oscilan entre la memoria poética, el ensayo inestable, la autobiografía imaginaria, la novela sin ficción, la autora se apropia de un río de voces, de testimonios forjados a sangre y fuego, de un dolor que es lengua que no siempre se articula para escucharse. Sus páginas elevan una épica íntima, una belleza imborrable, una meditación social y política, una resistencia de nuestras ancestras desde hace más de quinientos años. Las mujeres de este libro aman y resisten, se equivocan y, en sus silencios, cargan secretos de los que no se sienten orgullosas: están vivas. Sus palabras son un abrazo.

Principio, medio, fin. Valeria Luiselli


Qué hermoso que es volver a Valeria Luiselli. Una novela sobre viajar, sobre la memoria, el medioambiente, los migrantes refugiados, los vientos, las madres, las hijas, la literatura, la ficción, los clásicos, la vejez, la infancia, el pasado, el futuro, la cultura, el linaje.

La novela transcurre en Sicilia, adonde una escritora viaja con su hija tras las huellas de su bisabuela, la Nanna, que trabajó en una excavación arqueológica antes de emigrar a América. Son, en rigor, cinco generaciones latiendo a la vez (hija, madre, abuela, bisabuela y lectora), como escribió Samanta Schweblin sobre el libro, y de fondo el Etna en erupción, los incendios, los vientos: el mundo derrumbándose al mismo tiempo que estas mujeres excavan su propio pasado.

Lo devoré en pocos días porque además de bello, hermosamente escrito, sabio, cálido, es, sobre todo un libro que me acompañó; o yo acompañé ese viaje. No lo sé, sólo sé que me sentí cobijada.

5/5🎗



















Valeria Luiselli. Principio, medio, fin. Feltrinelli, 2026
Sinopsis de la editorial:
Esta historia comienza el día en que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, durante un verano de vientos impredecibles, repentinas tormentas y volcanes que amenazan con entrar en erupción. La madre acaba de dejar atrás un divorcio difícil y sabe que es hora de encontrarle un nuevo inicio a su vida. Por ahora el plan es: equipaje ligero —una maleta gris y una verde— y no dejar de moverse hasta que cada cosa por fin caiga en su lugar.
A medida que pasan los días en la isla, crece la curiosidad de la hija por la historia de la Nanna, su bisabuela, que trabajó como excavadora en un yacimiento arqueológico antes de emigrar a las Américas. De los paseos, las lecturas y las conversaciones entre madre e hija surge la pregunta esencial que late en el interior de esta novela: ¿cómo reimaginamos la vida de otro modo?
En Principio, medio, fin, la esperadísima nueva obra de Valeria Luiselli, las protagonistas excavan también en el tiempo en busca de una respuesta, y en su camino hacia los orígenes familiares, míticos y geológicos vislumbran un futuro posible que conecta a nietas y abuelas, mitos y piedras, escritura y memoria. Cálida, centelleante y poética, esta novela es una declaración de amor a la imaginación, esa fuerza luminosa capaz de darle sentido a nuestro paso fugaz por el mundo.

Raíz que no desaparece. Alma Delia Murillo


No sé cómo recuperarme de las tremendas lecturas de las últimas semanas. Esta, en particular, me dejó sin aire. Tal vez porque la leí en días feos, de entrega, de derrota, de desolación.

Raíz que no desaparece pone en el centro una herida abierta: las desapariciones en México. La protagonista entrelaza lo que los árboles dicen, lo que sus raíces revelan sobre lo que hay en la tierra, con la búsqueda de cientos de miles de hombres y mujeres desaparecidos. La naturaleza como archivo, como testigo, como cuerpo que guarda lo que los humanos intentan ocultar.

Es una novela desgarradora. Y yo, además, la leí en mi propio presente: en la corrupción que reformatea un país, en lo enloquecedor de la brutalidad, en la rabia, en la frivolidad, en la indiferencia, en el pesimismo, en la violencia. En la memoria.

Porque si algo sostiene esta novela es eso: que hay raíces que no desaparecen. Que debajo de todo, de la tierra removida, de la mentira, del silencio, algo sigue latiendo y reclama ser nombrado.

5/5🎗
























Alma Delia Murillo. Raíz que no desaparece. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
Cuando Marcos era pequeño le dejaba cartas a su madre antes de ir a la escuela. Ahora se aparece en sus sueños, porque le quiere contar a qué lugar lo llevaron cuando lo desaparecieron. Ada está en una carrera contra el tiempo, porque teme morir antes de encontrarlo, pero de una cosa está segura: tiene que buscarlo en un árbol.
En el corazón de la ciudad, cortaron la palmera y en su lugar sembraron un ahuehuete que ha muerto por razones extrañas. Y la escritora quiere escribir sobre eso, denunciarlo. Así es como se cruza en el camino de Ada y de otras madres buscadoras que también sueñan dónde están sus hijos. Y aunque la fiscalía quiere enterrar los expedientes de los sueños, esas coordenadas indican a dónde fueron los desaparecidos con una precisión inexplicable. Los árboles lo ven todo. Testigos de la muerte que se acumula en sus raíces a manera de fosas clandestinas, y que se manifiesta en sus troncos y hojas, se convertirán en traductores de la búsqueda, en interlocutores entre la memoria, la ausencia y la esperanza. ¿Y si lo que ha sido silenciado estuviera hablando a través de los árboles?
Alma Delia Murillo narra la tragedia colectiva de nuestros desaparecidos y lo hace con indignación y dolor, pero también con amor, lucidez y un humor vital que empuja a seguir leyendo.