A sus 88 años, Petros Márkaris sigue produciendo y esta es la novela número 16 del querido Kostas Jaritos. Tanto él como su esposa Adriani y el viejo Zisis me parecen personajes entrañables.
La serie por ellos protagonizada tiene, por supuesto, altos y bajos pero siempre hay un trasfondo de actualidad que Márkaris retrata sin piedad. En este caso, el bullying, las reformas educativas que intentan desechar las Humanidades para realzar todo lo relacionado a la economía y a la tecnología y, de fondo, el miedo a un futuro que se presenta amenazante.
Siempre en estas novelas (sobre todo las más relacionadas a delitos económicos) leo a Grecia tan parecida a la Argentina que duele.
3,75/5🎗
Petros Márkaris. La ira de los humillados. Tusquets, 2025
Sinopsis de la editorial:
Kostas Jaritos es todavía un novato en su nuevo puesto como director de Seguridad del Ática. Para colmo, uno de sus principales valedores, el ministro del Interior, ha dejado su puesto y han nombrado a otro con quien Jaritos todavía no ha trabajado. Entretanto, en la universidad de Atenas se ha desatado una revuelta estudiantil. A Jaritos le preocupa la situación, pero aún le preocupará más cuando le informen de que, durante los disturbios, han asesinado a un prestigioso profesor de matemáticas que impartía clases en la Facultad de Economía. De inmediato, el foco se dirige hacia los allegados de la víctima y, sobre todo, hacia sus alumnos, pues no gozaba de gran popularidad? Pero ¿era odiado hasta el punto de que un universitario deseara su muerte? Y, yendo más allá, ¿a qué presiones y problemas se enfrenta la juventud de hoy en día? Por desgracia, la cosa no acaba ahí, y Jaritos y su sustituta al frente de la Brigada de Homicidios, Antigoni Ferleki, se internan en una investigación donde los límites entre víctimas y verdugos son más borrosos que nunca.
El queridísimo comisario Jaritos vuelve ahora como jefe e ingresan al mundo creado por Petros Márkaris nuevos personajes. El resto de su universo sigue su curso, de manera entrañable: su esposa con ese sentido común envidiable, su hija, el viejo comunista Zisis, la reunión familiar y la gastronomía griega.
El caso que se investiga en esta novela vuelve a meternos en la crisis económica de Grecia, en las soluciones candorosas y en tres femicidios que deberá resolver la primera mujer jefa de Homicidios con Jaritos adaptándose a su nuevo rol.
Entrega entretenida e íntima como siempre.
4/5🎗️
Petros Márkaris. La revuelta de las Cariátides. Tusquets, 2024
Sinopsis de la editorial:
La pandemia ha quedado atrás, y Kostas Jaritos ya es jefe de las Fuerzas de Seguridad del Ática, un logro que celebrará con su familia y sus amigos. Después de recibir las felicitaciones del ministro del Interior, regresa a Jefatura… esta vez con uniforme. Entre los cambios que provoca ese nombramiento, el más importante es el de su sucesión: por primera vez, será una mujer, Antigoni Ferleki, la que ocupe el puesto de jefa del Departamento de Homicidios. Pronto, Kostas debe garantizar la seguridad de tres ricos empresarios extranjeros que viajarán a Grecia con el objetivo de invertir en algunos recintos arqueológicos. Los medios de comunicación los acogen con entusiasmo, pero no todo el mundo está contento. Un grupo de mujeres, autodenominado «las Cariátides», no ven con buenos ojos ese proyecto. Las consecuencias serán trágicas en esa Atenas que se transforma sin perder nunca su identidad.
Para cambiar los aires, salir de lecturas densas (aunque no tanto) lo mejor son siempre los policiales. Y Petros Márkaris, aún con cierta simpleza, es ideal.
Digo no tanto porque siempre en estas novelas hay algún tema social que te deja pensando. En el caso de esta última novela, en la que Márkaris vuelve a la pandemia, todo gira alrededor de dos cuestiones: la sensación de falta de futuro de las y los jóvenes y en contrapartida la decepción de ancianos luchadores y por otro lado esta otra peste que nos dejó el coronavirus que son los conspiranoicos.
Es, como siempre, una buena lectura.
Sinopsis de la editorial
En Atenas, durante la pandemia de covid, la mayoría de las tiendas y de los bares permanecen cerrados, y muchas personas están, en todos los sentidos, al límite. A nadie le sorprende que la tasa de suicidios haya aumentado. Y, sin embargo, Kostas Jaritos no acaba de entender que un anciano de noventa años escriba en su carta de despedida: «¡Viva la conjura de los suicidas!» después de aludir a la soledad y la miseria en que vivía. ¿Hay algo más detrás de esta muerte que pura desesperación? ¿Y qué podría desencadenar esta nota entre una población al borde de sus fuerzas y de su paciencia, y muy susceptible a las vacunas y las restricciones? Kostas Jaritos tendrá que investigarlo. Así conseguirá conocer aspectos ineditos de Atenas y, sobre todo, el espíritu de resistencia de sus habitantes.
Siete relatos de Petros Márkaris, dos con Jaritos como protagonista, uno como personaje secundario, la mayoría de ellos ambientados en la cuarentena nos trae este libro.
Los de Jaritos me gustaron mucho, con ese humor, con ese malhumor. Del resto algunos más, otros menos. Pero hay algunos que son preciosos: el humanismo y la solidaridad de la que son capaces las personas conmueven mucho. Y la nostalgia que plasma en algunos cuentos Márkaris, un señor que tiene 85 años y que dice que la literatura lo salvó del coronavirus.
Petros Márkaris. Cuarentena. Tusquets, 2022
Sinopsis de la editorial:
Cuando Petros Márkaris y Kostas Jaritos se enfrentan a la pandemia, la solidaridad convive con la desesperación, el aislamiento con el humor y la esperanza.
La pandemia de coronavirus lo ha trastocado todo: ha modificado hábitos, exasperado estados de ánimo y dificultado aún más la vida de los desfavorecidos. También ha afectado al comisario Jaritos, quien vuelve a investigar en dos de los relatos que componen este volumen; cuando lo confinen por un contacto positivo cercano, tendrá que lidiar con asesinos, con la informática (para investigar sin moverse de su domicilio)…y con su mujer, Adrianí, que parece desenvolverse en todo mejor que él. Sin embargo, la situación se ha ensañado en particular con los más vulnerables: a ellos les dedica Márkaris relatos inolvidables, como el protagonizado por los vagabundos Platón, Sócrates y Pericles, o por dos sintecho que solo encuentran solidaridad entre otros desfavorecidos. Una historia de rivalidad entre un restaurante griego y otro turco en Alemania abre de nuevo las puertas a la esperanza, que contrasta con el terror de quienes ven naufragar sus negocios tras décadas de esfuerzos. Los relatos se cierran con una íntima y entrañable rememoración de la isla de Jalki, donde creció Petros Márkaris.
Nueva novela de Kostas Jaritos y de su Grecia eternamente en crisis, con un caso a resolver como excusa.
Siempre sigo con mucha atención las andanzas del comisario creado por
Petros Márkaris, que invita a una lectura en varios planos.
La familia, los amigos y las comidas están en uno.
Grecia, su sociedad, su economía, su crisis, en otro. Este es el plano que leo cada vez con más interés. La mirada de Márkaris es siempre pesimista, a veces rayando en la anarquía y suelo no coincidir, pero la descripción de la descomposición social, la clase media caída, inmigrantes, pobres nuevos y pobres de siempre, es siempre certera. Y da miedo, porque el mundo da miedo por estos días.
En el tercer plano: el caso que se investiga. Siempre están bien los casos que busca dilucidar Jaritos, pero para mí son cada vez más un pretexto para leer en qué andan Grecia y aquella parte del mundo.
Petros Márkaris. Ética para inversores. Tusquets, 2021
Reseña de la editorial:
La vida de Kostas Jaritos y de su mujer, Adrianí, en la Grecia posterior a la gran crisis, gira en torno a su nieto y las comidas familiares. Entretanto, Lambros Zisis, el comunista desencantado que administra un refugio para personas sin techo, planea unas movilizaciones que evidencien el olvido al que la sociedad arroja a los pobres, a los arruinados, a los inmigrantes; sin embargo, tendrá que superar las tensiones entre los diferentes colectivos y lidiar con las provocaciones de la extrema derecha. De pronto, en Atenas aparece el cadáver de un adinerado saudí que había invertido una pequeña fortuna en terrenos para construir un complejo hotelero de lujo junto al mar. Sin dejar de seguir con el rabillo del ojo el movimiento impulsado por Zisis, Jaritos se encargará de investigar ese caso, un posible asesinato que pone sobre la mesa cuestiones que afectan a todas las grandes ciudades: ¿es la inversión, sobre todo la extranjera, la única manera de salvar una economía maltrecha? Pero ¿qué valores guían a los inversores?
Kostas Jaritos es un detective que comparte en mí un universo de personajes que quiero y forman parte de mi vida, junto al comisario Montalbano y a Pepe Carvalho.
Las novelas (creo haber leído todas) utilizan un caso policial para hacer una panorámica de la realidad social griega. En algunas de las historias pude leer además muchas similitudes con la Argentina 2001 y en en varias ocasiones pude también interpretar cómo habíamos zafado de algunas consecuencias del desastre heleno a partir de 2003. Después llegó el 2015 y todo lo demás. No comparto, sin embargo, lo que hay de antipolítica en esta saga de
Petros Márkaris.
En La hora de los hipócritas tenemos varios crímenes con el trasfondo del desempleo, el FMI, el recorte de las jubilaciones, empatía con los victimarios, o, mejor, antipatía hacia las víctimas, y además un muy tierno seguimiento de la vida de Jaritos, su inefable esposa Adrianí, la cocina griega y el mejor personaje de todos los libros: Zisis.
Petros Márkaris. La hora de los hipócritas. Tusquets, 2020
Resumen de la editorial:
Para Jaritos, el esperadísimo nacimiento de su nieto conlleva un significativo cambio en su vida privada. Sin embargo, la alegría por ese emotivo acontecimiento se ve eclipsada por la llamada que le anuncia el asesinato de un famoso empresario, un poderoso hotelero, muy conocido por sus contribuciones benéficas. ¿Un nuevo grupo terrorista? ¿Una venganza personal? No bien empieza la investigación, aparece un manifiesto reivindicando la muerte del magnate, sin explicar, sin embargo, los motivos; eso debe averiguarlo la policía, a la que los autores del manifiesto califican de esbirro del poder. Sólo se afirma que el hotelero merecía la muerte. No será la única víctima que se cobre ese extraño grupo. Todas ellas irreprochables, aparentemente. Hasta que Jaritos empiece a escarbar.
Como siempre, el Kostas Jaritos de Petros Márkaris se deja leer con el cariño que se tiene a esos personajes entrañables, policías atípicos que no cargan con grandes traumas ni son de una inteligencia exacerbada, sino que tienen intuición, honestidad y una vida común y corriente.
Hasta Offshore había leído las novelas de Jaritos además con la mirada muy puesta en la crisis griega y, primero, en lo que había sido Argentina como su reverso, y luego con la desesperación frente a nuestros retrocesos, tan parecidos a los helenos. En Universidad para asesinos prácticamente no hay política ni economía y lo extrañé.
Pese a eso, se trata de una novela muy entretenida, un caso que como es costumbre trasciende los crímenes en sí y que nos vuelve a regalar a unos protagonistas con sus propias peculiaridades.
Petros Márkaris. Universidad para asesinos. Tusquets, 2019
Resumen de la editorial
Después de unas entretenidas y merecidas vacaciones en el Épido, la región del norte de Grecia, de donde el matrimonio Jaritos es originario, el comisario regresa a la rutina para encontrarse con una sorpresa: el director Guikas se jubila. La plaza quedará de momento vacante, y el ya ex director propone al ministro que sea Kostas quien ocupe el cargo de manera interina, con la secreta esperanza de que éste sepa jugar sus cartas y acabe siendo él el elegido. En éstas, un ministro, antiguo profesor universitario de Derecho, es hallado muerto en su piso; al parecer, ha ingerido una tarta envenenada entregada por un desconocido. El ministro tenía muchas virtudes, pero también algún defecto, entre otros su pasión por los dulces. Y las investigaciones parecen conducir al mundo universitario, más que al político. Kostas Jaritos tendrá que resolver este caso si quiere convertirse en «el Jefe».
Ayyyyy. Me duele el alma. Hasta hace un año y medio, y especialmente en la Tetralogía de la crisis, yo leía estas novelas de Márkaris como entendiendo lo que pasaba en Grecia, sabiéndolo en el pasado, en mi propia historia, y como sabiendo también cómo dejar atrás la crisis.
Pero acá, en esta novela, ya no hay crisis económica. Hay empresas offshore para levantar a un país. Por estos lares conocemos de eso, aunque a diferencia de lo que sucede en esta novela, ese dinero negro no vino (aún), no nos regocijamos (aún), no les agradecemos que vengan a lavar sus trapos sucios acá (aún). Desde el presidente para abajo, la plata está afuera, en los paraísos fiscales. Y acá no hay brotes verdes ni lluvia de inversiones. Todo es resta, todo es pérdida. Con el peligro, que no se ve en estas historias, de que por allá no existen las brutas (de bruto, de simplificador, de estúpido) estigmatizaciones a las que estamos sometidxs por estos días.
Jaritos es tan entrañable, pero tan humano, que dan ganas de llorar. Este tipo de personajes, que yo quiero tanto, como al Montalbano de Camilleri, el Wallander de Mankell, y paro acá porque hay más, son parte de mi paisaje. Camilleri y Márkaris están viejitos aunque activos, Mankell y Vázquez Montalbán ya partieron...
En fin, otra novela que me habla de mi presente, de mi historia, y otra vez, me llena de tristeza y desesperanza.
Petros Márkaris. Offshore. Tusquets, 2017
Resumen de la editorial
En una Grecia que, misteriosamente, empieza a experimentar
una gran recuperación económica, un funcionario de la Secretaría de Estado de
Turismo aparece muerto en su casa, atado a una silla y con un tiro en la
cabeza. Todo apunta a un robo que se torció, pero el comisario Jaritos no
descarta que se trate de un ajuste de cuentas. Cuando las indagaciones le
llevan a descubrir que la víctima estaba ligada a tráficos ilegales, los
agentes detienen a dos inmigrantes que, acusados del asesinato, confiesan que, efectivamente,
intentaron perpetrar un robo. El nuevo subdirector general presiona a Jaritos
–como siempre, muy escéptico– para que cierre el caso. Y entonces se
produce un nuevo asesinato: un famoso armador griego.
Después de la «Tetralogía de la Crisis», Márkaris desafía a un comisario
Jaritos desbordado por los acontecimientos a resolver varios crímenes
investigando por su cuenta y riesgo, poniendo en peligro su propia carrera en
la policía, para esclarecer casos que demuestran que los «nuevos» poderes
tienen al país atado de pies y manos.
Dicen que es el último sobre la crisis, pero la verdad es que con crisis o sin crisis, las novelas de Márkaris y su Grecia me recuerdan a Argentina en crisis.
Y, además, Jaritos es uno de mis detectives contemporáneos favoritos. Junto al Montalbano de Camillieri, al Wallander de Mankell y, más que nada, al Carvalho de Vázquez Montalbán.
Petros Márkaris. Hasta aquí hemos llegado.
Petros Márkaris. Con el agua al cuello. Tusquets, 2011