Este es un libro, otro de Annie Ernaux, sobre el duelo. Escribir, hacerse dueña de su relato, ha sido su forma de aplacar el dolor por la muerte de su madre, una mujer con la que tuvo el vínculo que la mayoría de las mujeres tenemos con nuestras madres.
En memorias o en novelas, cientos de autoras han puesto en palabras ese lazo tan contradictorio que nos une y que pasa por distintas fases a lo largo de nuestras vidas. Y Ernaux a lo largo de sus libros ya nos había adelantado esa relación amorosa y tensa.
Sirve también de pintura de época, de tradiciones, de legados.
4/5🎗
Annie Ernaux. Una mujer. Cabaret Voltaire,
Sinopsis de la editorial:
Annie Ernaux se esfuerza aquí por reencontrar los diferentes rostros y la vida de su madre, muerta el 7 de abril de 1986, al término de una enfermedad que había destruido su memoria y su integridad intelectual y física. Ella, tan activa, tan abierta al mundo. Búsqueda de la existencia de una mujer, obrera, luego comerciante ansiosa por mantener su nuevo estatus y por aprender. Puesta al día, también, de la evolución y la ambivalencia de los sentimientos de una hija por su madre: amor, odio, ternura, culpabilidad, y, por último, apego visceral a la anciana disminuida.
La maravilla que es Annie Ernaux, no encuentro palabras para describirlo. En La mujer helada nos lleva de la mano al destripamiento de su vida hasta los 30 años sin guardarse nada.
Su infancia y primera juventud transcurrieron en una casa en donde su madre leía y su padre lavaba los platos. Era una rara avis en los años 50 y 60. Y de esos tiempos, en su juventud, mientras estudiaba cuenta acerca de "lo femenino", de su ideal de igualdad en la búsqueda de su pareja.
Y luego de su matrimonio y su maternidad. Y cómo se va desdibujando su yo y cómo empieza a acumular resentimiento. Es bueno el resentimiento, es muy bueno.
Avanzamos mucho en estas décadas pero todo está en riesgo. La conmiseración que siento por las generaciones de mis abuelas, madre y tías y el agradecimiento a las que abrieron camino es eterno.
Annie Ernaux. La mujer helada. Cabaret Voltaire, 2023 (1981)
Sinopsis de la editorial:
Tiene treinta años, es profesora, casada con un ejecutivo, madre de dos niños. Vive en una casa confortable. Sin embargo, es una mujer helada. Igual que miles de mujeres ha sentido cómo su curiosidad, su impulso vital se iban anquilosando a fuerza de un trabajo que compaginar con compras que hacer, cenas que cocinar, baños de niños que preparar... Todo eso que se entiende por la condición normal de mujer. Annie Ernaux cuenta brillantemente esta alteración de lo cotidiano, este empobrecimiento de las sensaciones, esta dilución de la identidad; esclavitud a la que las mujeres son empujadas como a un desafío.
No sé cuándo se terminan los duelos. Este parece ser parte del largo duelo de Annie Ernaux por su padre, fallecido en 1967.
Para la escritura de este libro va reconstruyendo sin tapujos, como es su costumbre, la relación extraña, tal vez típica o casi natural de aquella época, entre ella y su padre. Un vínculo marcado por el deseo de ascenso social, de diferenciación, de resignación tal vez por el lugar que los padres debieron ocupar y la aspiración de que la hija tuviera otro. El espacio y lo que se teje entre la resignación y la aspiración es enorme y lleno de vida vivida y anhelada, y también de simulación.
De las novelas hasta aquí leída de Ernaux,
El Lugar ocupa un sitio alto junto a
El acontecimiento.
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Annie Ernaux. El lugar. Tusquets, 2022 (1983)
Sinopsis de la editorial:
En abril de 1967, la narradora, por entonces una joven aspirante a profesora de secundaria, supera el examen de capacitación en un liceo de Lyón para mayor orgullo de su padre, propietario de un pequeño comercio. Para él, proveniente del durísimo medio rural de sus abuelos, esto significa otro paso adelante en su difícil ascenso social en una ciudad de provincias. Sin embargo, poco le dura esta satisfacción, ya que fallece dos meses después. Padre e hija polarizarán dos perfiles sociales, pues ambos han traspasado sus respectivos «lugares» dentro de la sociedad. El lugar se centra, pues, no sólo en los complejos y prejuicios, los usos y las normas de comportamiento de un segmento social de límites difusos, cuyo espejo es la culta y educada burguesía urbana, sino también en la dolorosa incapacidad de hallar el espacio propio que la sociedad tiene prefijado a cada individuo.
El padre intenta matar a la madre. Ese hecho se menciona al comienzo de la novela/autobiografía y sirve para que alrededor de él Annie Ernaux reconstruya sus doce años, su entorno, su sociabilidad, sus obligaciones, el peso de la religión. ¿Cuánto dura la vergüenza? ¿Qué hay en común entre esa niña y la adulta que escribe sobre estos recuerdos más de cuarenta años después?
La voz de Ernaux, potente, nos muestra lo frágil que es la intimidad y cómo el lenguaje ordena.
Annie Ernaux. La vergüenza. Tusquets, 2023 (1997)
Sinopsis de la editorial
En 1952, cuando Annie Ernaux tenía doce años, su padre quiso matar a su madre un domingo de junio, a primera hora de la tarde. Años después, esa escena se le presenta a la autora tan diáfanamente cruel como el día en que la vivió. Como en tantas otras familias, sus padres, que se odian entre sí, adoran en cambio a la niña, por lo que, mientras pasan los días y el olvido invade el hogar, el recuerdo de aquel domingo parece convertirse en un mal sueño. Sin embargo esa escena cambió para siempre a la autora: aquella niña y su familia «habían dejado de ser gente decente», y todo había pasado a ser vergonzoso. Annie Ernaux recorre desde los códigos de conducta y las normas sociales que imperaban en su entorno, hasta las noticias del momento, las expresiones más usadas o el temor que infundían las grandes ciudades, para calibrar con exactitud hasta qué punto lo ocurrido la hicieron sentirse indigna.