Y dejé de llamarte papá. Caroline Darian


El testimonio de Caroline Darian me resultó totalmente hipnótico: es tan abrumador, tan asqueroso, tan imposible lo que relata.

El caso de Gisèle Pelicot es conocido: mediante sumisión química, su exesposo “la entregó” a cientos de hombres para que la violaran. Caroline asegura que ella también fue abusada.

El libro adopta la forma de un diario que recorre los meses que van desde el 1° de noviembre de 2020, la noche previa al día en que descubre que su padre no era el amoroso papá que creía, hasta poco más de un año después.

En esas páginas leí el convencimiento de Caroline de haber sido una víctima (y tiene con qué sostenerlo), su dolor inenarrable, la poca capacidad que tienen los sistemas de salud para acompañar a quienes atraviesan situaciones así, la tensión con una madre incrédula y la conocida capacidad terapéutica de la escritura.

La lucha de Caroline sigue: “que la vergüenza cambie de bando”.

4,5/5🎗

Caroline Darian. Y dejé de llamarte papá. Seix Barral, 2025
Sinopsis de la editorial:
El 2 de noviembre de 2020, Caroline Darian recibe una llamada con una noticia que estalla como una bomba: su padre está bajo custodia policial ya que acaban de descubrir que, a lo largo de una década, ha drogado y promovido que decenas de hombres violaran a su madre mientras él filmaba las agresiones. Durante la investigación se entera, además, de que también ella podría haber sido víctima de su padre.
Con un coraje excepcional, en este testimonio la hija de Gisèle Pelicot explica el dilema imposible de ser hija de la víctima y del agresor. Pero mientras narra el descubrimiento devastador de que su propio padre sea un monstruo y trata de gestionar la mezcla de rabia, vergüenza y empatía que siente por él, comparte la extraordinaria historia de su madre y cómo consiguió salir adelante, sin autocompasión, en circunstancias inimaginables.
Gisèle Pelicot ha sido aclamada en todo el mundo por optar por un juicio público, un juicio en el que su hija Caroline ha testificado y con el que ambas han contribuido a que la vergüenza ya no caiga del lado de las víctimas, sino que, al fin, se dirija hacia los agresores. Juntas, madre e hija revelan otro aspecto de la violencia contra las mujeres, el de la sumisión química, transformando con valentía su trauma en una lucha colectiva.

Argentinos, ¡a las cosas! Martín Kohan


Objetos, lugares, personas, hechos, victorias y derrotas: todo eso aparece en esta colección de brevísimos ensayos que exploran una porción de la argentinidad.

Martín Kohan elige 25 fragmentos posibles de esa argentinidad (podrían ser otros, pero son estos): la hélice del barco que repatrió los restos de San Martín, el vestido negro de Eva Perón, el combinado Ken Brown, el pasillo que lleva a la casa donde escuchaban la radio los fusilados de 1956, el fabuloso mural de Maradona derrotado, entre otros.

Un libro hermoso, además precedido por una combinación de epígrafes perfecta: “Argentinos, a las cosas” (José Ortega y Gasset). “¿Qué cosas, exactamente?” (Vladimir Nabokov).

4/5🎗








Martín Kohan. Argentinos, ¡a las cosas! Seix Barral, 2025
Sinopsis de la editorial:
Siguiendo las huellas de una serie de palabras provisto de un método paranoico-crítico emparentado con el de Salvador Dalí, Martín Kohan se pregunta, en este ensayo en el que brillan su pluma y su capacidad para establecer conexiones impensadas, sobre lo argentino. ¿Qué somos, qué nos define?
Con ojo agudo y pensamiento audaz, Kohan nos propone veinticinco postales significativas en la construcción de lo que consideramos la argentinidad; y al hacerlo, nos ofrece un viaje por la historia y el territorio nacional desprejuiciado y gozoso.

Los nombres de Feliza. Juan Gabriel Vásquez


La escultura es un arte que no me conmueve un pelo. Ah, pero la vida de las artistas...

Dice Juan Gabriel Vásquez en el primer párrafo que subrayé de este libro que tiene una obsesión, que es una de las mías también: la forma en que las "fuerzas incontrolables de la historia y la política" trastornan nuestras vidas privadas.

Y vaya si trastocaron la vida de Feliza Bursztyn: desde la política y la religión judía, desde esa institución política que es el matrimonio, pero sobre todo desde los tumultuosos años 70 en una Colombia en la que reconocí muchos rasgos de la argentinidad.

La mujer que murió, exiliada, frente a, entre otros, Gabriel García Márquez, a los 48 años, había recibido en su vida un cúmulo de muestras de las "fuerzas incontrolables de la historia y la política". Murió de tristeza, escribió Gabo.

Y sin embargo, Vásquez logra lo que se propone con esa obsesión: mostrar que detrás de cada vida trastornada por la historia hay una persona concreta, con nombre propio. Leer Los nombres de Feliza es entender que esas fuerzas incontrolables no son abstracciones: son el material del que están hechas las biografías, las nuestras incluidas. Quizás por eso la obsesión de Vásquez se vuelve tan fácilmente la de cualquiera de nosotras/os.

4/5🎗








Juan Gabriel Vásquez. Los nombres de Feliza. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
El 8 de enero de 1982, la escultora colombiana Feliza Bursztyn murió en un restaurante de París. Tenía cuarenta y ocho años. En el momento de su muerte repentina la acompañaban su marido y cuatro amigos. Uno de ellos, el escritor Gabriel García Márquez, publicó días después un artículo que incluía tres palabras en apariencia simples, pero misteriosas en el fondo: 'Murió de tristeza'.
Juan Gabriel Vásquez parte de esas palabras para investigar en la vida secreta o desconocida de una mujer extraordinaria. Feliza Bursztyn se enfrentó siempre a la sociedad en la que le tocó vivir. Hija de una pareja de judíos expatriados en Colombia, artista revolucionaria en un tiempo de revoluciones políticas, mujer de espíritu libre en un mundo que desconfiaba de la libertad de las mujeres, llevó una existencia que puso en escena las grandes tensiones del siglo XX y, sobre todo, el deseo de ser dueña de sí misma.
En Los nombres de Feliza el autor funde con maestría la autobiografía, la realidad y la imaginación para entregar al lector una ficción asombrosa y desgarradora sobre la lucha de un ser humano contra las fuerzas implacables de la sociedad, la historia y la política.

Un paseo por la vida de Simone de Beauvoir. Carmen G. de la Cueva


Si ya leíste los distintos tomos de la autobiografía de Simone, este libro te supondrá una leve pero grata refrescada. Si no las leíste, puede ser una buena puerta de entrada.

Yo leí a la Simone novelista hace un montonazo de tiempo y a la Simone de El segundo sexo hace décadas. Por eso este paseo me resultó, ante todo, una invitación a volver a ella cuando se pueda.

Pero también algo más: una mirada sobre su figura a partir del gesto de caminar. La Simone que pasea por su ciudad, que viaja, que observa el mundo mientras anda. En ese recorrido breve, sentí que podía acompañarla un rato.

Las ilustraciones de Malota son hermosas y le dan al libro una calidez que lo hace especial.

4/5🎗




Carmen G. de la Cueva. Un paseo por la vida de Simone de Beauvoir. Ilustraciones: Malota. Lumen, 2018

Sinopsis de la editorial:
¿Quién fue Simone de Beauvoir?
Esa es una de las preguntas de este libro, pero no es la más importante. Estas páginas no contienen una biografía al uso. Aquí, Beauvoir no es solo una de las personalidades más célebres del siglo XX, sino una mujer cuya experiencia sigue teniendo ecos en la vida de las mujeres de hoy. Esa es, precisamente, la novedad de este libro: los pasos de Beauvoir no se quedan en el pasado, aislados en su mayo del 68 o en su romance con Jean-Paul Sartre, sino que se desplazan hasta la manera de caminar y de ver propias de las mujeres jóvenes del siglo XXI.
Desde su infancia a su madurez, cuando se convirtió en todo un icono, la vida de la autora francesa se expande en este libro hasta llegar a nuestros días, comprobando la actualidad de sus enseñanzas.

Cómo convertirse en nadie. Betina González


Siento una cierta incomodidad cuando leo a Betina González, sea en narrativa o en ensayos. Pero cada vez menos. Y no porque ella no sea una especialista (en buena hora) en incomodar, sino porque cada vez más encuentro en su voz una voz necesaria, incluso cuando no acuerdo en todo.

Digamos que no soy tan “fina” en mis elecciones a la hora de elegir lecturas: a mí me fascinan las mesas de novedades de las librerías y me dejo llevar por algunos perfiles de bookstagramers. Pero, siendo de la misma generación, me fascina que sea una mujer la que ponga en blanco sobre negro las espantosas machiruleadas del mercado editorial; o lo que hay detrás de las cartas de rechazo (¿no hay una gran novela en potencia detrás del “lector anónimo” que le dijo dos veces que no a La campana de cristal?); o la mirada (un poquitititito esperanzadora) alrededor de la lectura; o la visión, esta vez apocalíptica y con razón, sobre este estadío del capitalismo despiadado y deshumanizado.

Quizás por eso el libro incomoda: porque habla del oficio de escribir, pero también de todo lo que lo rodea (la industria, el prestigio, el mercado, la vanidad, las exclusiones) y lo hace sin demasiadas concesiones. Y porque, en el fondo, Cómo convertirse en nadie también nos enfrenta a esa pregunta incómoda: qué lugar ocupamos como lectores en ese mismo sistema que criticamos.

4/5🎗


























Betina González. Cómo convertirse en nadie. Gog & Magog, 2024
Sinopsis de la editorial:
¿Qué queda de la literatura como arte en medio de la inflación editorial y una crítica que se ocupa solo de los contenidos? En un tiempo signado por la lógica de la vidriera, en el que se dan recetas para “ser alguien”, Betina González cuenta su experiencia con los premios y los rechazos literarios, derribando varios mitos. Lo hace con una serie de crónicas y ensayos sobre la enseñanza y la escritura narrativa; también sobre lo que significa ser un lector. Si en La obligación de ser genial la autora planteaba las coordenadas para pensar la escritura de las mujeres en un mundo dominado por los varones, en este nuevo libro da un paso más: revela cómo los conceptos de éxito y fama —ahora sobredimensionados por la acción de las redes— afectan el trabajo de los artistas de un modo esencialmente distinto a lo que ocurría en el pasado. En Cómo convertirse en nadie nos recuerda que podemos entrenarnos para entender los libros que leemos con un criterio propio. En sus manos, el ensayo personal se vuelve tan cautivante como nuevo y sus reflexiones trazan un camino posible para volver a sentir el contacto con aquello que el arte aún tiene para darnos a pesar de tanta conspiración para el estruendo.