Damas asesinas. Tori Telfer


Las motivaciones detrás de los crímenes siempre resultan fascinantes; las que impulsan a los asesinos seriales, todavía más. Pero cuando las protagonistas son mujeres, el interés se vuelve otra cosa: morbo, desconcierto, curiosidad. No tanto por los crímenes en sí, sino por el modo en que son juzgados por la justicia, narrados por los medios y digeridos por la sociedad.

En este libro, Tori Telfer reúne historias de asesinas seriales de distintas épocas y lugares del mundo. Revisa documentos cuando existen, crónicas, repercusiones públicas y relatos periodísticos para seguir las huellas de estos casos y, sobre todo, la ambivalencia con la que se mira a estas criminales: monstruos para algunos, anomalías para otros.

El sistema opresivo aparece una y otra vez (la pobreza, los malos tratos, los abusos) incluso en mujeres de buena posición: eran mujeres, y eso ya marcaba un destino. Pero tampoco hay redención fácil. En muchos casos fueron, simplemente, calculadoras y psicópatas. Y punto.

3,75/5🎗







Tori Telfer. Damas asesinas. Impedimenta, 2019

Sinopsis de la editorial:
Al hablar sobre los criminales más letales de la historia, siempre pensamos en Jack el Destripador, Ted Bundy o John Wayne Gacy. De hecho, en 1998, el FBI afirmó que las asesinas en serie «no existían». Pero ¿qué hay de la infame condesa Erzsébet Báthory—apodada «la Condesa Sangrienta»—, de Mary Ann Cotton—virtuosa del «arsénico sin compasión»—, de Darya Nikolayevna Saltykova—«la Torturadora Rusa»—, de Nannie Doss—«la Abuelita Risueña»—, de Alice Kyteler—«la Hechicera de Kilkenny»—o de Kate Bender—«la Bella Rebanadora de Pescuezos»—? Ingenioso y provisto de un enfoque que arrincona las explicaciones fáciles («lo hizo por amor», «es un asunto hormonal», «un hombre malvado le obligó a hacerlo») y los tópicos machistas («era una femme fatale o una bruja»), este esclarecedor estudio glosa las actividades agresivas y predatorias que las mujeres más letales nos han legado para la posteridad. Una sugerente compilación de damas letales, dotada de un vitriólico humor negro, que rescata del olvido a catorce maestras del crimen que hicieron de lo sangriento un arte: horneando deliciosos pasteles con sorpresa, manejando el cuchillo con habilidad mortal o administrando sibilinos venenos a prueba de autopsia.





Alguien que canta en la habitación de al lado. Alan Pauls


Mientras avanzaba en estos ensayos me fui llevando otros libros a mi lista de pendientes: algunos para leer por primera vez, otros para revisitar.

Pauls escribe sobre escritores que ama.

Me conmovió especialmente su Saer, también su María Moreno, su Rodrigo Fresán, y sus Walsh: están Rodolfo y también María Elena.

Más que un libro de crítica literaria, el de Pauls parece un mapa íntimo de lecturas. Un recorrido por los autores que lo formaron, lo marcaron o lo obsesionaron. Un libro, en definitiva, sobre los amores de un lector.

4/5🎗






























Alan Pauls. Alguien que canta en la habitación de al lado. Random House, 2025

Sinopsis de la editorial:
Novela familiar de un lector recalcitrante, Alguien que canta en la habitación de al lado convoca a maestros y pares, dioses y demonios, devociones y desconciertos. Alan Pauls descubre que muchas de las cosas que valió la pena escribir las escribió sobre otros, en estado de curiosidad, de fervor o de pasmo, para afinar con músicas ajenas. Es el Pauls de El factor Borges y Trance el que vuelve aquí con las herramientas pasionales de la crítica para ponerlas a prueba en la práctica del ensayo, único género capaz de revitalizarlas.
Los ensayos de Alguien que canta van y vienen entre tonos y objetos diversos: clásicos Woolf, Kafka, Mansilla, Arlt , ídolos Barthes, Piglia, Deleuze, Aira, Saer , contemporáneos Chejfec, Guebel, Fresán, Chitarroni, Ramos , caballitos de batalla Puig, Borges , enigmas Walsh, Libertella , tótems incómodos Fogwill, Lamborghini , amazonas únicas Ludmer, Walsh, Moreno, Bléfari .
Pero la pregunta que se hace el libro siempre suena más o menos así: ¿qué dicen los otros que escriben de la aventura del sentido? ¿Cómo la arman, cuánta fe o desconfianza le tienen, cuán lejos son capaces de llevarla?

Grandes promesas. Pierre Lemaitre

Gran parte del siglo XX (aunque aún le quedan libros por escribir) y del capitalismo francés culminan en esta saga de Pierre Lemaitre.

En un homenaje sin igual a la novela de aventuras, recorremos junto a la familia Pelletier el fin del colonialismo, la industrialización y sus consecuencias, la conquista de derechos sociales (incluidos los de las mujeres), la inmigración, la Guerra Fría, la transformación de la ruralidad y la urbanización de París.

Asistimos también al desenlace de una serie de asesinatos cuyo autor conocíamos desde El ancho mundo y que Lemaitre resuelve con maestría.

Extrañaremos a los Pelletier, pero las novelas que vengan, estoy segura, seguirán emocionándonos.

4/5🎗

Pierre Lemaitre. Grandes promesas. Salamandra, 2026

Sinopsis de la editorial:
París, 1960-1964 Pierre Lemaitre culmina su saga inmensa sobre la familia Pelletier. Apasionante, conmovedora, emocionante: una gran novela. A menudo comparado con Alexandre Dumas, Pierre Lemaitre culmina con Grandes promesas la exitosa y monumental saga dedicada a la familia Pelletier y "Los años gloriosos", un proyecto que, desde su inicio con El ancho mundo, ha conquistado a cientos de miles de lectores. En esta entrega, el autor vuelve a deslumbrar con una novela que combina historia, emoción y suspenso con una naturalidad y una fuerza narrativa poco comunes, y que sitúa su obra entre las más ambiciosas de la ficción contemporánea. Todo comienza con un incendio, un bebé... y un jabalí. Un inicio fulgurante que abre paso a un país en plena transformación, donde las obras que redefinen París conviven con la lenta erosión del mundo rural. En ese entorno cambiante, la familia Pelletier afronta decisiones que ponen a prueba afectos y aspiraciones. François, Jean, Colette, Philippe y quienes los rodean avanzan por años de prosperidad aparente, marcados por un progreso que deslumbra tanto como inquieta. Y, fiel a su manera, el gato Joseph continúa ahí, vigilante, como si supiera que, entre los Pelletier, un secreto sombrío, arrastrado desde un hecho irreparable y largamente oculto, está a punto de salir a la luz. Con su dominio del ritmo, la emoción y la ironía, Pierre Lemaitre guía a los Pelletier hacia un desenlace inesperado, trazado con una precisión que mantiene la tensión viva hasta la última página.

Una casa sola. Selva Almada


Qué novela más inquietante y, al mismo tiempo, tan amorosa. Una casa abandonada recuerda: tiempos lejanos, tan lejanos como los del asesinato de Justo José de Urquiza; y otros más cercanos, los de una vida más feliz, cuando la habitaba una familia. Una familia que desapareció (inevitable no pensar en el misterio de la familia Gil).

Todo el mundo de Selva Almada cabe en esta breve novela: el territorio litoraleño, la familia, el poder social y económico, las relaciones atravesadas por un machismo que parece “natural”, la naturaleza siempre presente. Y en el centro, esa casa que recuerda y que, al recordar, deja oír las voces de todo un paisaje.

4,5/5🎗 

Selva Almada. Una casa sola. Random House, 2026 

Sinopsis de la editorial:
Las raíces irradiaron los cimientos: árbol y muros se van volviendo un mismo monte. Picotean las gallinas los restos de las alacenas, los bichos anidan en el hueco del calzado reseco y los perros se enroscan en las sábanas abandonadas que huelen a sus dueños. Por los alrededores merodean los soldados de distintas guerras y la amante malograda: al anochecer, se escucha la noria susurrada de sus cuitas. Pero es muda la familia que la casa añora: Lucero, su mujer y sus cuatro hijos ¿por qué no vuelven?
Precisa y delicada, esta novela conjuga la poesía del litoral con un repertorio procaz de anacronismos. Selva Almada logra la hazaña de volver audible el transcurrir del tiempo y sensible la obcecación de la naturaleza por recuperar lo que los hombres tomaron siglos atrás.

La flamenca. Ana Montes


Hace décadas, una pintora deja de pintar: el color, según su psiquiatra, le producía alucinaciones. Se aísla del mundo.

Ahora, una mujer se obsesiona con uno de los colores de un cuadro de esa artista. Muere su padre. Se aísla del mundo.

En un juego de dobles (¿o de triples?), esta novela fragmentaria pero muy precisa es pura búsqueda, pura obsesión, pura frustración. La persecución de un color imposible: ese rojo. No este ni aquel, sino ese, el que siempre se escapa.

4/5🎗





Ana Montes. La flamenca. Seix Barral, 2025
Sinopsis de la editorial:
Tras la muerte de su padre, una mujer se recluye junto a un pájaro enjaulado en una casa en las afueras de Buenos Aires. Lleva consigo un óleo de Emilia Gutiérrez y una obsesión: el rojo con que la artista pintó el colgante de ese cuadro, justo antes de pasar los últimos treinta años de su vida encerrada en un departamento de Belgrano, período en el que dejó de pintar porque los colores le producían alucinaciones.
Ágil y fragmentaria, a través de una prosa poética y sutil, La flamenca explora, a partir de la figura de la Doppelgänger, la obsesión de dos mujeres por el color y la fijación de la narradora con la pintora en el tiempo elástico del aislamiento en el que la cordura y la locura por momentos se entrelazan.



Fosca. Inma Pelegrín


Me costó muchísimo engancharme con esta novela. Recién lo logré casi llegando al final, y eso porque decidí ponerle empeño antes de abandonarla definitivamente.

Es una novela rural, contada por un niño que tiene una condición que le impide reconocer los rostros. Un crimen empuja a Gabi a intentar descubrir a quién pertenece el cuerpo sin cara del asesino que vio, mientras planea su venganza.

En paralelo, conocemos la dureza de su vida y de su entorno: el trabajo rudo, la crueldad cotidiana y aquellos momentos de cariño que ya parecen lejanos.

En lo personal, el mayor logro de la novela está en cómo retrata esa violencia cotidiana, asumida con total naturalidad y que, a veces, convive con la ternura.

3,5/5🎗


Inma Pelegrín. Fosca. Lumen, 2025
Sinopsis de la editorial:
Los grillos se han callado de golpe y Gabi se despierta con un vacío en el estómago. Sus padres se han ido y sabe que algo está a punto de ocurrir. Los días anteriores en el campo los ha pasado como siempre: ayudando con la cosecha, perdiéndose bajo los calistros con su perra Sombra y soportando las bromas crueles de sus hermanos mayores. Se ríen de él porque es diferente: conoce los secretos de las plantas, unos guantes cubren las verrugas de sus manos y una extraña condición le impide reconocer las caras. Esta noche un crimen cambiará su vida para siempre. Aunque no consigue identificar al culpable, sabe que solo puede ser obra de alguien cercano. Mientras avanza la fosca, esa densa tolvanera que recorre las ramblas y cubre todo de calima, incluso las certezas, Gabi intenta sacar la verdad a la luz y vengarse.

Y dejé de llamarte papá. Caroline Darian


El testimonio de Caroline Darian me resultó totalmente hipnótico: es tan abrumador, tan asqueroso, tan imposible lo que relata.

El caso de Gisèle Pelicot es conocido: mediante sumisión química, su exesposo “la entregó” a cientos de hombres para que la violaran. Caroline asegura que ella también fue abusada.

El libro adopta la forma de un diario que recorre los meses que van desde el 1° de noviembre de 2020, la noche previa al día en que descubre que su padre no era el amoroso papá que creía, hasta poco más de un año después.

En esas páginas leí el convencimiento de Caroline de haber sido una víctima (y tiene con qué sostenerlo), su dolor inenarrable, la poca capacidad que tienen los sistemas de salud para acompañar a quienes atraviesan situaciones así, la tensión con una madre incrédula y la conocida capacidad terapéutica de la escritura.

La lucha de Caroline sigue: “que la vergüenza cambie de bando”.

4,5/5🎗

Caroline Darian. Y dejé de llamarte papá. Seix Barral, 2025
Sinopsis de la editorial:
El 2 de noviembre de 2020, Caroline Darian recibe una llamada con una noticia que estalla como una bomba: su padre está bajo custodia policial ya que acaban de descubrir que, a lo largo de una década, ha drogado y promovido que decenas de hombres violaran a su madre mientras él filmaba las agresiones. Durante la investigación se entera, además, de que también ella podría haber sido víctima de su padre.
Con un coraje excepcional, en este testimonio la hija de Gisèle Pelicot explica el dilema imposible de ser hija de la víctima y del agresor. Pero mientras narra el descubrimiento devastador de que su propio padre sea un monstruo y trata de gestionar la mezcla de rabia, vergüenza y empatía que siente por él, comparte la extraordinaria historia de su madre y cómo consiguió salir adelante, sin autocompasión, en circunstancias inimaginables.
Gisèle Pelicot ha sido aclamada en todo el mundo por optar por un juicio público, un juicio en el que su hija Caroline ha testificado y con el que ambas han contribuido a que la vergüenza ya no caiga del lado de las víctimas, sino que, al fin, se dirija hacia los agresores. Juntas, madre e hija revelan otro aspecto de la violencia contra las mujeres, el de la sumisión química, transformando con valentía su trauma en una lucha colectiva.

Argentinos, ¡a las cosas! Martín Kohan


Objetos, lugares, personas, hechos, victorias y derrotas: todo eso aparece en esta colección de brevísimos ensayos que exploran una porción de la argentinidad.

Martín Kohan elige 25 fragmentos posibles de esa argentinidad (podrían ser otros, pero son estos): la hélice del barco que repatrió los restos de San Martín, el vestido negro de Eva Perón, el combinado Ken Brown, el pasillo que lleva a la casa donde escuchaban la radio los fusilados de 1956, el fabuloso mural de Maradona derrotado, entre otros.

Un libro hermoso, además precedido por una combinación de epígrafes perfecta: “Argentinos, a las cosas” (José Ortega y Gasset). “¿Qué cosas, exactamente?” (Vladimir Nabokov).

4/5🎗








Martín Kohan. Argentinos, ¡a las cosas! Seix Barral, 2025
Sinopsis de la editorial:
Siguiendo las huellas de una serie de palabras provisto de un método paranoico-crítico emparentado con el de Salvador Dalí, Martín Kohan se pregunta, en este ensayo en el que brillan su pluma y su capacidad para establecer conexiones impensadas, sobre lo argentino. ¿Qué somos, qué nos define?
Con ojo agudo y pensamiento audaz, Kohan nos propone veinticinco postales significativas en la construcción de lo que consideramos la argentinidad; y al hacerlo, nos ofrece un viaje por la historia y el territorio nacional desprejuiciado y gozoso.