Tinta y sangre. Han Kang
Me parece absolutamente desgarradora la prosa de Han Kang: todo lo que leí hasta acá de ella me fascina y me perturba.
En Tinta y sangre se abren varias líneas: la amistad, la enfermedad, el arte, las obsesiones. Todas confluyen en una certeza inquietante: nadie conoce a nadie. Creemos, interpretamos, asumimos, pero nunca llegamos a conocer en profundidad a quienes nos rodean.
La búsqueda de la protagonista (empeñada en descartar que su amiga se haya suicidado) la arrastra, y nos arrastra, por un recorrido cercano al thriller, en el intento de desentrañar no solo esa muerte, sino también su propia vida y, en última instancia, el sentido de la existencia.
4,5/5🎗
Han Kang. Tinta y sangre. Random House, 2026 (2010)
Sinopsis de la editorial:
Cuando Inju, una reconocida pintora, muere en un accidente de coche, su mejor amiga, Cheonghee, se niega a creer lo que un crítico de arte afirma: que la artista se suicidó. Cheonghee se embarcará en una investigación obsesiva que la llevará a desentrañar aspectos desconocidos de una biografía cargada de fragilidad y desamparo. Pero la búsqueda de la verdad, a ratos peligrosa, supondrá remover su propia historia, hurgar en viejas heridas y padecer el vértigo que produce el misterio de la existencia.
Los sueños y los recuerdos, el arte y la astrofísica, la poesía y el suspense son algunos de los elementos que componen este peculiar y fascinante thriller que la Premio Nobel escribió después de La vegetariana. En Tinta y sangre, Han Kang profundiza en las mismas preguntas de su anterior novela: «Si no podemos rechazar la vida y el mundo para huir de la violencia, y tampoco podemos convertirnos en plantas, ¿cómo seguir adelante?». En este libro nos da la clave: debemos sobrevivir para dar testimonio de la verdad con nuestras vidas.
.png)





























































