Travesía del manglar. Maryse Condé


Un coro de voces se reúne alrededor del ataúd de un hombre instalado en la isla, cuyo origen se desconoce. Tenía amigos y enemigos, y cada uno de ellos sostiene su propia hipótesis, a veces sus maledicencias, sobre quién fue Francis Sancher y por qué murió como murió. Entre esas voces están las de mujeres jóvenes que se convirtieron en sus amantes, no siempre por elección sino porque no había alternativa más que huir de sus familias o someterse a quien ellas designaran.

En ese coro confluyen identidad caribeña, el peso del colonialismo, la raza, la condición de las mujeres, el otro (la alteridad, el que te mira, el extranjero). Así arma su novela la guadalupeña Maryse Condé.

En lo único en que esas voces están de acuerdo es en que el muerto huía de su pasado. La pregunta que les queda flotando (también a mí) es si eso es posible.

4/5🎗












Maryse Condé. Travesía del manglar. Elefanta, 2025 (1989)

Sinopsis de la editorial:
‍Travesía del manglar, cuya traducción la realizó Ana Inés Fernández, tiene lugar en la isla de Guadalupe, donde los miembros de la comunidad Rivière au Sel se congregan en el velorio de un extranjero, Francis Sancher, caoba de hombre, muerto sospechosamente. Los personajes de la comunidad rememoran para sus adentros su relación con el difunto. Cada recuerdo es un pedazo de la historia del fallecido, siempre incompleta, y una fracción de la identidad guadalupeña, con metropolitanos, negropolitanos, inmigrantes y gente que nunca salió de la isla. Los prejuicios que cada uno tuvo ante el hombre extranjero ponen en evidencia la dimensión de un lugar pequeño, y sin embargo cosmopolita, que cruza el fantasma colonial con la condición de isla caribeña. En este libro, la fuerza del lenguaje criollo-guadalupeño se enmaraña hermosamente con el verde de la flora isleña. El viento también lo hace, entreverado en los recuerdos de quienes asisten al velorio, arrinconado por la lluvia. Las piezas de esta novela son un complejo mosaico, su escritura es singular, y por ello se trata de una obra infalible en la literatura poscolonial antillana.

Primeras páginas. Eugenia Zicavo


Primero: qué edición más preciosa. La portada, las tapas duras, la calidad del papel. Segundo: qué buena idea la de Eugenia Zicavo. Una selección muy personal que, como ella misma dice, está hecha principalmente de omisiones.

Tengo leídas 38 de las 100 novelas elegidas. Salgo de este libro con una lista de primeras páginas que me atraparon y que algún día leeré completas. Y con otra lista más: la de las novelas para releer. Cómo no hacerlo, si una empieza así: "No he querido saber, pero he sabido...".

4,5/5🎗

























Eugenia Zicavo. Primeras páginas. Los mejores 100 comienzos de la literatura. Factotum, 2026
Sinopsis de la editorial:
Toda historia comienza con una promesa. Una frase, un ritmo, una voz que nos llama desde el inicio y nos invita a entrar en un mundo desconocido que, sin saber cómo, ya empezamos a sentir propio. Eugenia Zicavo, periodista y crítica literaria, reúne en esta antología cien comienzos inolvidables de la literatura universal. Desde La Ilíada, Ana Karenina o Cien años de soledad hasta las voces contemporáneas de Martín Kohan, Emmanuel Carrère y Mónica Ojeda, este recorrido celebra el arte de empezar a contar. Con una selección plural y equilibrada ¿entre autores y autoras, épocas, regiones y estilos¿ que surge tanto de su biblioteca personal como de un canon compartido, Zicavo revela que el inicio de un libro no es solo un umbral: es una invitación, un gesto de seducción y, a menudo, una declaración de principios. Un libro para empezar cien veces, sin querer llegar nunca al final.

 

El gato perdido. Mary Gaitskill


¿De qué se trata finalmente esta novela-memorias? ¿Cómo es que puede definirse un duelo?

Todo comienza con la adopción de un gatito, medio ciego, flaco, que atraviesa el océano para llegar a su nuevo hogar y desaparecer. Mary hace todo lo racional que está a su alcance para encontrarlo. También un sinfín de cosas irracionales.

Lo que dispara el gatito desaparecido es una serie de reflexiones y remembranzas sobre su familia, la muerte de su padre, los niños que transitan por su vida y su incapacidad de ayudarlos en lo inmediato y en la vida en general. Todo eso se activa con Gattino.

No deja rastros, pero sí huellas profundas: de la ausencia, a veces, nace un saber que antes no estaba. Eso también es un duelo.

4/5🎗












Mary Gaitskill. El gato perdido. La bestia equilátera, 2026 (2009)

Sinopsis de la editorial:
"El año pasado perdí a mi gato, Gattino. Era muy joven, de solo siete meses, apenas un adolescente. Lo más probable es que esté muerto; no lo sé".
Así comienza este libro íntimo y conmovedor. Durante un retiro de escritura en la Toscana, Mary Gaitskill rescata a un gatito de la calle —flaco, medio ciego— y se lo lleva a su casa en Estados Unidos, de donde desaparece a las pocas semanas sin dejar rastro.
A partir de entonces se desata una búsqueda desesperada, casi irracional: pega carteles, arma trampas, interroga a cada vecino, consulta vidente tras vidente, deja ropa sudada en el campo, traza un sendero de excrementos sobre la nieve. Nada funciona y, pese a ello, la exploración frenética no se detiene: el dolor se desplaza hacia un territorio interior. Recuerda la muerte lenta de su padre, y su vínculo complejo con dos niños, César y Natalia, a los que nunca sabe cómo ayudar.
Gaitskill indaga con maestría en la naturaleza del amor y la pérdida sin un gramo de sentimentalismo ni ninguna voluntad de aleccionar. Tiene un ojo prodigioso para capturar el detalle revelador, y una precisión quirúrgica en sus observaciones. Su estilo resulta tan vívido e intenso que el lector no puede sino sentir su mismo desconsuelo.
El gato perdido demuestra cómo de la ausencia puede emerger una forma inesperada de conocimiento.