El año en que hablábamos con el mar. Andrés Montero


No sé por qué dejé esperando este libro casi dos años, si no podía ser más hermoso.

Una isla que ni siquiera figura en los mapas es el escenario; las voces de sus habitantes, las que narran su historia. Dos hermanos (que por poco tiempo fueron tres) separados durante cincuenta años, se reencuentran y deben convivir a lo largo de cuatro estaciones a causa de la pandemia. Uno se fue y no regresó hasta cinco décadas después. El otro jamás salió de allí. Hay mitos (un pacto con el diablo, barcos piratas, una campana en el fondo del océano), un cementerio de almas, una teoría hermosa sobre las fiestas, introspección pero también locuacidad.

Vida, muerte y todo lo que pasa en el medio. Todo lo que el mar se llevó y todo lo que devolvió.

5/5🎗















Andrés Montero. El año en que hablábamos con el mar. La Pollera, 2024
Sinopsis de la editorial:
Una isla, un pacto con el diablo, la campana de oro hundida, el cementerio sin cuerpos y una taberna en un barco abandonado, una mujer y un pueblo que teje el relato de los hermanos Garcés: uno de los mellizos decidió que nunca dejaría la isla donde nació, el otro quiso ver el mundo entero. Esta novela comienza o termina cuando uno de ellos, que salió en bote hace medio siglo, vuelve en avioneta y queda atrapado las cuatro estaciones de un año a causa de una pandemia mundial.
La historia palpita en cada habitante y en cada rincón y el lugar es una voz que indaga si los hermanos Garcés se cobran viejas deudas o reconstruyen con su memoria la abandonada casona familiar.
Luego de su último libro, La muerte viene estilando, premiado y publicado en diversos países e idiomas, el narrador chileno Andrés Montero enciende esta fogata para darle vida a una historia mágica, pero llena de realidad, que como una isla, permanecerá entre las incesantes olas del mar.

Principio, medio, fin. Valeria Luiselli


Qué hermoso que es volver a Valeria Luiselli. Una novela sobre viajar, sobre la memoria, el medioambiente, los migrantes refugiados, los vientos, las madres, las hijas, la literatura, la ficción, los clásicos, la vejez, la infancia, el pasado, el futuro, la cultura, el linaje.

La novela transcurre en Sicilia, adonde una escritora viaja con su hija tras las huellas de su bisabuela, la Nanna, que trabajó en una excavación arqueológica antes de emigrar a América. Son, en rigor, cinco generaciones latiendo a la vez (hija, madre, abuela, bisabuela y lectora), como escribió Samanta Schweblin sobre el libro, y de fondo el Etna en erupción, los incendios, los vientos: el mundo derrumbándose al mismo tiempo que estas mujeres excavan su propio pasado.

Lo devoré en pocos días porque además de bello, hermosamente escrito, sabio, cálido, es, sobre todo un libro que me acompañó; o yo acompañé ese viaje. No lo sé, sólo sé que me sentí cobijada.

5/5🎗



















Valeria Luiselli. Principio, medio, fin. Feltrinelli, 2026
Sinopsis de la editorial:
Esta historia comienza el día en que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, durante un verano de vientos impredecibles, repentinas tormentas y volcanes que amenazan con entrar en erupción. La madre acaba de dejar atrás un divorcio difícil y sabe que es hora de encontrarle un nuevo inicio a su vida. Por ahora el plan es: equipaje ligero —una maleta gris y una verde— y no dejar de moverse hasta que cada cosa por fin caiga en su lugar.
A medida que pasan los días en la isla, crece la curiosidad de la hija por la historia de la Nanna, su bisabuela, que trabajó como excavadora en un yacimiento arqueológico antes de emigrar a las Américas. De los paseos, las lecturas y las conversaciones entre madre e hija surge la pregunta esencial que late en el interior de esta novela: ¿cómo reimaginamos la vida de otro modo?
En Principio, medio, fin, la esperadísima nueva obra de Valeria Luiselli, las protagonistas excavan también en el tiempo en busca de una respuesta, y en su camino hacia los orígenes familiares, míticos y geológicos vislumbran un futuro posible que conecta a nietas y abuelas, mitos y piedras, escritura y memoria. Cálida, centelleante y poética, esta novela es una declaración de amor a la imaginación, esa fuerza luminosa capaz de darle sentido a nuestro paso fugaz por el mundo.

Oposición. Sara Mesa


No es exclusivo de la administración pública: hay trabajos en los que cualquiera debe descifrar tareas, límites y alcances, inventarse funciones, pasar desapercibido o destacar para volverse "imprescindible". A la protagonista de esta historia le toca en una oficina estatal, en una edad en la que debe decidir su futuro laboral: quedarse allí, en una supuesta comodidad, o salir al incierto sector privado, con su precarización e hiperexplotación extremas.

Sentirse desubicada e invisible, tener pequeños actos de rebeldía, matar el tiempo dibujando, leyendo o escribiendo, hacer una radiografía de las personas que la rodean: eso es lo que hace esta joven mientras tanto.

Creo que ahí está la clave de la novela: el tiempo que se nos paga.

4/5🎗



Sara Mesa. Oposición. Anagrama, 2026
Sinopsis de la editorial:
La narradora de esta novela estudia para consolidar su futuro profesional. Ha conseguido un puesto de interina en una oficina administrativa, y afrontar una oposición parece ser el paso lógico en su carrera. Sin embargo, otro tipo de oposición, la interna, basada en su observación del día a día funcionarial, hace que no lo tenga nada claro. El edificio donde ha sido destinada, tan gigantesco como hermético, es un lugar de jerarquías incomprensibles, que la expulsa al mismo tiempo que la absorbe. Como nadie le explica sus funciones, se ve forzada a improvisar, disimular por vergüenza y registrar su malestar con dibujos y poemas tan desplazados de la realidad como el trabajo mismo. Los funcionarios que la rodean, cada uno con sus particularidades y conflictos, han desarrollado los tics y las manías propios de las rutinas laborales y la obediencia acrítica. Necesitada de vida útil, de pulso verdadero y de juego, la opositora tomará pequeñas decisiones subversivas sin prever sus posibles consecuencias disciplinarias. A través de una mirada curiosa, ávida y cada vez más desencantada, Oposición describe las trampas de los mecanismos burocráticos no solo para quienes las padecen, sino también para quienes las ponen en funcionamiento. La incisiva Sara Mesa, que conoció el mundo de la Administración por dentro, aborda el relato de la burocracia contemporánea desde la perspectiva de quien se ve atrapado en el tiempo muerto de las tareas inútiles, tratando el problema del tedio y la apatía en una narración brillante, mordaz y de ritmo implacable. Su protagonista, como una heroína azarosa e involuntaria, se enfrenta al peor y más inquietante de los absurdos: el de cómo nos organizamos en sociedad.

Voces de Chernóbil. Svetlana Alexiévich


Si quisiera ser simplista, daría la sensación de que lo que hace esta autora es "simplemente" montar o editar decenas de entrevistas y presentarlas en forma de libro.

Ojalá fuera tan sencillo.

Lo que hace Svetlana Alexiévich es mucho más que eso. Tiene un método (y una sensibilidad) que atraviesa todos sus libros: viajar en trenes, aviones, autos, a pie; tomarse años para hacerlo; escuchar, dar la palabra, y otra vez escuchar.

Durante diez años escuchó a hombres y mujeres, niñas y niños, sobrevivientes y viudas, habitantes y desplazados de los pueblos afectados por la explosión del reactor nuclear de Chernóbil. Cada cual relata la desolación, la incertidumbre, el dolor. Y lo que llegó con todo eso: la caída de la URSS, la disolución del "ser soviético", el vacío (de casas, de sentido, de autoridad, de protección).

El método de Alexiévich es inapelable: escuchar. Y dejar que esa escucha, sostenida durante años, se convierta en historia.

4,5/5🎗


















Svetlana Alexiévich. Voces de Chernóbil. Debate, 2015 (2005)

Sinopsis de la editorial:
Chernóbil, 1986. «Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.» Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte.
Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis.