El sonido de las olas. Margarita García Robayo


Bueno, bueno. Margarita García Robayo sí que se las trae. Tres novelas breves (Hasta que pase el huracán, Lo que no aprendí y Educación sexual -que ya estaba incluida en Primera persona-) donde la niñez y la adolescencia no son lugares felices sino de engaños ("por tu bien"), de aprendizajes a los tumbos, de experimentación sin ton ni son, de muchas preguntas atragantadas que una no se atreve a hacer. 

La segunda me conmovió particularmente: aún no pude leer nada que explícitamente aborde la muerte del padre (que esperen esos libros, que me esperen; alta traición, Margarita) y acá me apareció de forma inesperada y me golpeó: muy sencilla y cruda pero también compleja esa sensación.

Y el habla colombiana: una hermosura.
 
Hasta que pase el huracán


Lo que no aprendí












Educación sexual. Folletín adolescente

Margarita García Robayo. El sonido de las olas. Alfaguara, 2021

Sinopsis de la editorial:
Margarita García Robayo mira el mundo con despiadada atención pero también con suma naturalidad: nunca está completamente afuera de lo que observa o de lo que nombra, y el ejercicio de mirarse en el espejo no la paraliza, más bien al contrario.
Es imposible describir la cruda y cálida irreverencia de su escritura. Sus personajes se parecen entre sí pero tal vez ellos no estarían de acuerdo, porque no quieren parecerse a nadie y a la vez desean fervientemente -en ocasiones a cualquier precio- participar del mundo.

Facsímil. Alejandro Zambra

Por supuesto, este es el libro más inclasificable que leí de Alejandro Zambra. Raro, ¡pero qué libro! 

Se trata de varios "multiple choice", el modelo de evaluación en la educación chilena. Zambra juega este juego con todas sus armas literarias en un formato fragmentario. Obvio, los últimos tres relatos para la prueba de "Comprensión de textos" me parecieron lo mejor, pero el resto de los ejercicios tienen todo de él: la soledad, los hijos, Chile. 

Lo leí en una sentada. 









Alejandro Zambra. Facsímil. Libro de ejercicios. Anagrama, 2021 (2014)


Sinopsis de la editorial:
Este libro osado, amargo y divertido está basado en un modelo antipático, tal vez el más antipático de todos: un examen de selección múltiple para acceder a la educación universitaria, concretamente el que miles de jóvenes, a lo largo de décadas, tuvieron que afrontar para postular a las universidades chilenas.
«A ustedes no los educaron, los entrenaron», sentencia un personaje de este libro feroz, hecho de relatos, fragmentos líricos y ejercicios de lenguaje, pero también de textos que reconocemos sombríamente como demasiado cercanos (folletería, publicidad, panfletos). Facsímil aborda el fracaso de un sistema educativo que ha perpetuado las desigualdades y precarizado la experiencia. Es un libro contra la ilusión de una respuesta única, contra el facilismo que elimina matices y neutraliza el pensamiento.
Publicado por primera vez en 2014, Facsímil acumuló elogios, ediciones y traducciones a una velocidad inesperada, demostrando que su particularísima mezcla de mordacidad y ternura resuena en diversas escalas, y convirtiéndose en uno de los títulos fundamentales de Alejandro Zambra.

 

Lugares oscuros. Gillian Flynn

 

Gillian Flynn es una maestra en tejer tramas de misterio y suspenso psicológico. Como en sus otras novelas, te mantiene atrapada y construye personajes muy reales en su complejidad. 

Tiene otra virtud que me engancha esta autora: el modo de describir el desquicio de los pueblos semi-rurales norteamericanos: (el reiterado pero certero "pueblo chico infierno grande"). Y otro plus: las enrevesadas relaciones familiares. 

Ideal para días feriados, tomando café al sol 😀.

Hay peli, pero 👎

Gillian Flynn. Lugares oscuros. Random House, 2016 (2009)

Sinopsis de la editorial:
Libby Day tenía siete años cuando su madre y sus dos hermanas fueron víctimas de lo que los medios llamaron la masacre de la granja de Kinnakee, Kansas. Ella salvó la vida y testificó contra su hermano Ben, a quien señala como culpable.
Veinticinco años después, el Kill Club -.una sociedad secreta obsesionada con crímenes célebres localiza- a Libby en franca decadencia y pretende que los ayude a escarbar en los cabos sueltos de aquella noche, quizá en busca de alguna prueba que absuelva a Ben. Ella aceptará remover el pasado ,a cambio de algún tipo de honorario.
Libby no sabe que una verdad inimaginable saldrá a flote y la pondrá de nuevo en una carrera desquiciada para huir de la muerte.

Tengo miedo torero. Pedro Lemebel


No puedo amar más a los chilenos que leí últimamente, tan distintos pero tan conmovedores en sus historias, en sus prosas, en sus personajes.

Reeditada después del éxito de la película homónima que se estrenó hace un año, esta novela que cumple 20 años nos lleva al Chile de 1986 y a la historia de amor (sí, de amor) entre la Loca del Frente y Carlos. Ella, un homosexual, una vieja travesti, con su historia de miserias, discriminaciones, abandonos y violencias encima; teatral, dramática, entrañable. Él, integrante de un movimiento revolucionario que atenta fallidamente contra la vida de Pinochet; varonil, culto, decidido y tierno también. 

Hablan también en Tengo miedo torero Lucía Hilart y Pinochet y otros personajes secundarios que nos traen la historia de la Loca y las solidaridades entre otras "locas". 

La prosa: qué decir de la prosa del poeta Lemebel que nos hace sentir cada situación y cada sensación en la piel. Me recordó a Manuel Puig. Novelaza, de esas que se quedan con una largo, largo tiempo.


Pedro Lemebel. Tengo miedo torero. Seix Barral, 2021 (2001)

Sinopsis de la editorial:
Una historia de amor en el Santiago del 86, el año del atentado a Pinochet. Un muchacho del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que va a participar en la acción, vive una relación sentimental con un homosexual, que lo apoya, sin saber-sabiéndolo, en sus planes políticos. Éstos fracasan y la ligazón se frustra. El escenario es exactamente el del año en que pudo ser decisivo pero no lo fue: las protestas, los neumáticos humeando en las calles de la capital, los apagones; los boleros, rancheras y baladas de la época; Pinochet lidiando en la intimidad con sus fantasmas y sus pesadillas, y con una Lucía encaprichada con los últimos modelos de Nina Ricci; y la Loca del Frente, protagonista y testigo, personaje entrañable, puente entre los sueños y la desdicha.
Pedro Lemebel desafía todo intento catalogador. Irónico, sarcástico, salvajemente paródico, cursi, relamido, retorcido y, además, tierno, divertido y siempre intenso, abrumadoramente lírico”, este escritor dirige su mirada a un universo poco mal explorado entre nosotros: la identidad homosexual, la alternativa travesti y sus complejidades.
Tengo miedo Torero es el verso de una antigua canción española. Sus palabras sugieren, más allá de "su densa teatralidad" y sus ecos melancólicos, la interioridad recóndita de un país que, según lo define Lemebel, "sueña muy poco, sueña a crédito, no sueña lo imposible".

Olimpia. Betina González


Mi debut con Betina González fue de una atracción creciente. Aunque la trama de Olimpia nos va preparando desde el inicio para llegar a un desenlace que coquetea con el terror, es la tercera parte en donde todo se acelera y cobra sentido. 

La historia nos mete en una casa rodeada de naturaleza, con personajes muy diversos que se relacionan de formas muy distintas con la ciencia de inicios del siglo XX y la necesidad de experimentarlo todo. 

La pregunta que recorre la novela es qué es lo "esencialmente humano". Adivinen la respuesta. 











Betina González. Olimpia. Tusquets, 2021


Sinopsis de la editorial:
Lucrecia y Mario Ulrich se conocen un verano y se fascinan: él es científico, ella se dedica a los saltos ornamentales. Pronto se casan, se instalan en la residencia que él ha heredado de su familia, y esperan un hijo. Pero en toda fascinación se oculta una advertencia. La serena casa junto al río está también habitada por animales: son presas que Ulrich usa en sus experimentos. Y están los otros personajes. Juan Averá, un sobreviviente del norte que se gana la vida como cazador; y las dos criadas: Carmen, que mantiene el orden de la casa desde que tiene memoria, y Esmeralda, que llega para trastrocarlo todo. Cada uno de los personajes prestará su mirada para construir este relato, que puede leerse también como una fábula, una novela social, una parodia de las prácticas científicas de las primeras décadas del siglo pasado o un ajuste de cuentas con algunos clásicos de la literatura argentina.
Betina González ofrece una nueva pieza de su extraordinaria narrativa, para deslumbrarnos una vez más con la creación de un mundo de apariencia pequeña que irradia sentidos más allá de lo imaginado.

Santa María de las flores negras. Hernán Rivera Letelier


Las luchas obreras suelen ser el último orejón del tarro de la historia. Por suerte está la literatura. Y si Germinal (Émile Zola, 1885) fue la novela del siglo XIX sobre la temática que más me conmovió, Santa María de las flores negras (escrita en el siglo XXI pero retratando hechos del principios del siglo XX) del chileno Hernán Rivera Letelier es una obra maestra.

Relato cansino en algunos tramos, vertiginoso en los últimos dos capítulos, pero siempre con un uso precioso de las palabras, con el lenguaje y los modismos de la gente sencilla y el toque poético de un latinoamericano que escribió una novela imprescindible.

Rivera Letelier cuenta la marcha de obreros salitreros desde distintas minas hacia Iquique en reclamo de mejoras salariales y de sus penosas condiciones de trabajo. En ese camino se forjan o ahondan amistades y también amores. Se estrechan lazos de solidaridad y se reconocen los pensamientos de siempre de "los dueños de todas las cosas". 

La historia termina en matanza, eso se sabe, pero Rivera Letelier nos lleva de la mano a ese momento, metiéndonos en la vida de sus personajes, lo que hace que el tercio final de la novela sea tremendamente conmovedor. 

Si no llorás, hacete una transfusión de sangre... 🩸 






Hernán Rivera Letelier. Santa María de las flores negras. Seix Barral, 2002 

Sinopsis de la editorial:

Santa María de las flores negras es la quinta novela de Hernán Rivera Letelier, y también su mayor desafío literario. Reconstruye, con notable veracidad social y humana, uno de los hechos más traumáticos de la historia chilena del siglo XX: la matanza de la escuela Santa María de Iquique, que ocurrió en diciembre de 1907, y en la que fueron masacradas cerca de tres mil personas: hombres, mujeres y niños.

El novelista logra conciliar la épica social y el desarrollo del conflicto colectivo, con las historias privadas de sus personajes de ficción: las amistades y sus contradicciones y desencuentros, la fraternidad, el festejo, la solidaridad, los amores. Todos estos seres, rudos, escépticos, primitivos, llenos de fortaleza y de inocencia, marchan durante días a través del desierto y son arrastrados de modo inexorable hacia el trágico desenlace de la Gran Huelga de los obreros salitreros.

Este apasionante relato lo componen diversas voces, a las que le da sonoridad y vida el talento de Rivera Letelier, quien completa con Santa María... un ciclo novelesco que conforme un universo coherente y prodigioso, el "imaginario del salitre", su drama y peripecia contados con el toque verbal mágico del escritor pampino.


El consentimiento. Vanessa Springora


Por tramos, este libro me produjo una sensación bien física: asco. 

Podría meterme a decir algo sobre el espíritu de época cuando se acusa a quienes alzan la voz frente a estos hechos de "puritanismo": cuando V. fue abusada por el escritor Gabriel Matzneff no hacía mucho tiempo que la intelectualidad francesa (¡con nombres admirados!) se había manifestado públicamente a favor de la despenalización de las relaciones sexuales entre adultos y menores. Pero por más que hago esfuerzos para olvidar el asco y pensar en los tiempos, no lo logro. 

Además de filósofos y escritores, hay que ver cómo la policía, los médicos, el periodismo se hicieron bien los boludos frente al "luminoso" G.M.

El consentimiento es un testimonio muy bien narrado, casi despojado hasta que resulta inevitable que Vanessa Springora incluya sus pareceres. No es un panfleto: es una descripción casi fría, casi aséptica. Casi.

Creo que es un libro imprescindible. 




















Vanessa Springora. El consentimiento. Lumen, 2021

Sinopsis de la editorial:
Con trece años, Vanessa Springora conoce a Gabriel Matzneff, un apasionado escritor treinta y seis años mayor que ella, tras cuyo prestigio y carisma se esconde un depredador. Después de un meticuloso cortejo, la adolescente se entrega a él en cuerpo y alma, cegada por el amor e ignorante de que sus relaciones con menores llevan años nutriendo su producción literaria. Más de treinta años después de los hechos, Springora narra de forma lúcida y fulgurante esta historia de amor y perversión, y la ambigüedad de su propio consentimiento. Su maravillosa novela ha hecho, según el diario Le Monde, «arder Saint-Germain-desPrés»: el caso Matzneff cuestiona a la intelectualidad francesa y a una sociedad obnubilada por el talento y la celebridad.