Si algo percibo en las novelas que llevo leídas de Jonathan Franzen es una mirada a toda una sociedad (bien diversa) como la estadounidense a través de familias y comunidades pequeñas.
En el caso de Encrucijadas la religión y la moral están en el centro de esta fabulosa novela (excedida un poco en páginas, eso sí) donde cada personaje podría protagonizar su propia novela, especialmente Marion.
Franzen tiene un talento y una capacidad de construir personajes complejos espectaculares. Los enfrenta a dilemas, nos muestra sus desgarros (que terminan siendo los desgarros de las generaciones que representan) y lo hace con la inteligencia de uno de los grandes escritores de nuestro tiempo.
Jonathan Franzen. Encrucijadas. Salamandra, 2021
Sinopsis de la editorial:
En vísperas de la Navidad del año 1971, en Chicago se anuncia una gran nevada. Russ Hildebrandt, pastor en una iglesia progresista de un barrio residencial, está a punto de liberarse de un matrimonio que considera desdichado, salvo que su esposa, Marion, que también tiene sus secretos, se le anticipe. Clem, el primogénito, viene de la universidad infundido de un moralismo extremo que lo ha hecho tomar una decisión que causará estragos. Su hermana Becky, hasta entonces la reina de su clase en el colegio, ha virado bruscamente hacia la contracultura. El tercer hijo, el brillante Perry, que se ha dedicado a vender droga a sus compañeros de curso, se ha propuesto volverse mejor persona. Mientras que el más pequeño, Jay, intenta abrirse camino entre la incertidumbre y el asombro. Así, todos los Hildebrandt persiguen una libertad que los demás miembros de la familia, cada uno por su cuenta, amenazan con coartar.
El don de Franzen para fundir los pequeños detalles en la imagen completa nunca ha quedado tan de manifiesto como en esta exquisita novela, un mapa de visiones entrelazadas que arroja algo de luz sobre nuestro tiempo.
Magnífica novela. La verdad es que no sé con cuál quedarme de las dos leídas de Franzen. Es una mirada impresionante, con un rigor narrativo atrapante, de una sociedad a través de una familia. Una sociedad como la norteamericana durante varias décadas que incluyen el 11S y sus derivados de pasmo, conspiraciones, corrupciones de alta y baja densidad. Cómo seguir negando que lo personal es político y viceversa...
Claro, la novela habla de la libertad y lo que hacemos con ella con el espacio que las circunstancias en que vivimos nos dejan.
Franzen tiene un estilo que no deja resquicios, que no es lineal pero casi no deja espacios vacíos (tal vez faltó más desarrollo de Jessica, no me hubiera importado leer 100 o 150 páginas más). Cada personaje es un mundo al que meterse de cabeza, tan humanos, tan conmovedores, tan diferentes y todos ellos tan cercanos, especialmente en sus defecciones.
¿Cómo vivir? es la pregunta que recorre para mí todo el libro y que, por supuesto, tiene tantas respuestas como vidas hay en el mundo.
Jonathan Franzen. Libertad. Salamandra, 2011 (2010)
Resumen de la editorial:
El retrato minucioso de una familia del Medio Oeste americano a lo largo de varias décadas adquiere en la prosa maestra de Jonathan Franzen un carácter universal. Ahondando en la vida íntima de unos personajes tan cercanos como identificables, la novela es una incisiva radiografía de nuestro tiempo que ha suscitado la admiración unánime de la crítica y los lectores de todos los países donde se ha publicado hasta la fecha.
Patty y Walter Berglund son miembros de una nueva y floreciente clase urbana, pioneros en la recuperación de un barrio degradado. Además de madre modélica y esposa perfecta, Patty es la vecina ideal, la que sabe dónde se reciclan las pilas y cómo escoger un colegio adecuado para los niños. Junto con su marido Walter, abogado ecologista y ferviente defensor de la bicicleta, aportan su grano de arena a la construcción de un mundo mejor. Sin embargo, la llegada del nuevo milenio pone la vida de los Berglund patas arriba. Su hijo quinceañero se instala en casa de los vecinos republicanos, Walter acepta trabajar para una compañía minera, y Richard Katz, antiguo compañero de Walter, rockero extravagante y mujeriego empedernido, cobra un protagonismo insospechado en la pareja. Pero aún más desconcertante es la evolución de Patty, que de ser la figura más activa del barrio se ha transformado en una mujer ensimismada en la búsqueda de su propia felicidad.
Con una efectiva combinación de humor y tragedia, Franzen desgrana las tentaciones y las obligaciones que conlleva la libertad: los placeres de la pasión adolescente, los compromisos despreciados en la madurez, las consecuencias del anhelo desenfrenado de poder y riqueza que arrasa el país. Así, en los aciertos y errores de un grupo de personas que tratan de adaptarse a un mundo confuso y cambiante, Franzen ha pintado un cautivador retablo de nuestra época.
¿La gran novela norteamericana contemporánea? La gran novela norteamericana contemporánea. Y eso que me falta leer a tantos autores aún, pero si algo tiene este libraco de casi 700 páginas es un retrato crudo, cruel, humorístico por momentos y muy incómodo, de una familia estadounidense de finales del siglo XX.
No es difícil reconocer y reconocerse en algunos rasgos de cada uno y una de estos magníficos personajes, sentir empatía por algunos momentos y al instantes detestarlos con todas las fuerzas.
Franzen lo hace perfectamente. Y la deja a una pensando, evocando, buscando las correcciones que intentó por sí o a través de otres. Y con muchas ganas de sumergirse pronto en La libertad.
Jonathan Franzen. Las correcciones. Salamandra, 2012 (2001)
Resumen de la editorial
Tercera novela de Jonathan Franzen, Las correcciones —editada por primera vez en castellano en 2002— marcó un punto de inflexión en la trayectoria de su autor y lo consagró como uno de los más destacados escritores norteamericanos contemporáneos y uno de los más finos intérpretes de la compleja realidad de nuestra época. Con esta historia inmisericorde de una típica familia norteamericana, Franzen obtuvo el National Book Award y el Premio James Tait Black Memorial, fue finalista de los premios Pulitzer y Pen/Faulkner, vendió cuatro millones de ejemplares y su éxito alcanzó una dimensión internacional.
De este meticuloso retrato de los Lambert emergen de forma brillante y profundamente humana las angustias y contradicciones de toda una sociedad, la norteamericana, y de una época, la última década del siglo XX. Alfred Lambert es un ingeniero de ferrocarril jubilado cuya percepción de la realidad empieza a resquebrajarse a causa de la enfermedad de Parkinson. Su esposa Enid, tras cincuenta años de matrimonio, sigue obsesionada con mantener el orden en su enorme casa de un próspero barrio residencial. Los tres hijos se establecieron en la costa Este años atrás, lejos del hogar familiar. El mayor, Gary, es un alto ejecutivo bancario, un modélico padre de familia acosado por el fantasma de la depresión. Chip, el segundo, tras su fracaso en el mundo académico, se ha enfrascado en un nuevo proyecto de dudosa legalidad. Y Denise, la menor, extremadamente competitiva, triunfa como chef de un restaurante de moda, pero sufre los reveses de una vida sentimental inestable. En el país, la realidad económica corrige las expectativas sobrevaloradas del mercado bursátil, mientras los medicamentos más avanzados corrigen los trastornos del ánimo. Pero, en el ámbito de la familia, ¿pueden los hijos corregir los errores de sus padres? Y en un orden de cosas más concreto, ¿logrará Enid reunir a todos sus hijos para pasar una última Navidad juntos?