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Cómo convertirse en nadie. Betina González


Siento una cierta incomodidad cuando leo a Betina González, sea en narrativa o en ensayos. Pero cada vez menos. Y no porque ella no sea una especialista (en buena hora) en incomodar, sino porque cada vez más encuentro en su voz una voz necesaria, incluso cuando no acuerdo en todo.

Digamos que no soy tan “fina” en mis elecciones a la hora de elegir lecturas: a mí me fascinan las mesas de novedades de las librerías y me dejo llevar por algunos perfiles de bookstagramers. Pero, siendo de la misma generación, me fascina que sea una mujer la que ponga en blanco sobre negro las espantosas machiruleadas del mercado editorial; o lo que hay detrás de las cartas de rechazo (¿no hay una gran novela en potencia detrás del “lector anónimo” que le dijo dos veces que no a La campana de cristal?); o la mirada (un poquitititito esperanzadora) alrededor de la lectura; o la visión, esta vez apocalíptica y con razón, sobre este estadío del capitalismo despiadado y deshumanizado.

Quizás por eso el libro incomoda: porque habla del oficio de escribir, pero también de todo lo que lo rodea (la industria, el prestigio, el mercado, la vanidad, las exclusiones) y lo hace sin demasiadas concesiones. Y porque, en el fondo, Cómo convertirse en nadie también nos enfrenta a esa pregunta incómoda: qué lugar ocupamos como lectores en ese mismo sistema que criticamos.

4/5🎗


























Betina González. Cómo convertirse en nadie. Gog & Magog, 2024
Sinopsis de la editorial:
¿Qué queda de la literatura como arte en medio de la inflación editorial y una crítica que se ocupa solo de los contenidos? En un tiempo signado por la lógica de la vidriera, en el que se dan recetas para “ser alguien”, Betina González cuenta su experiencia con los premios y los rechazos literarios, derribando varios mitos. Lo hace con una serie de crónicas y ensayos sobre la enseñanza y la escritura narrativa; también sobre lo que significa ser un lector. Si en La obligación de ser genial la autora planteaba las coordenadas para pensar la escritura de las mujeres en un mundo dominado por los varones, en este nuevo libro da un paso más: revela cómo los conceptos de éxito y fama —ahora sobredimensionados por la acción de las redes— afectan el trabajo de los artistas de un modo esencialmente distinto a lo que ocurría en el pasado. En Cómo convertirse en nadie nos recuerda que podemos entrenarnos para entender los libros que leemos con un criterio propio. En sus manos, el ensayo personal se vuelve tan cautivante como nuevo y sus reflexiones trazan un camino posible para volver a sentir el contacto con aquello que el arte aún tiene para darnos a pesar de tanta conspiración para el estruendo.

Tan lejos como se pueda. Mercedes Bisordi & Federico Coutaz


Un poco novela epistolar (me encanta) y otro poco una especie de documental (artículos periodísticos, columnas radiales, mensajes de oyentes, partes de salud), Tan lejos como se pueda es una novela de amor y de deseo. También de misterio: hay crímenes, corrupción, hartazgo e inocencia.

Si algo me deslumbró es el encastre de todas las voces. Nada parece accesorio: cada carta, cada nota policial, cada intervención radial suma una capa más a ese pueblo que, en apariencia, no es más que un punto perdido donde “no pasa nada”. Y sin embargo pasa todo. Porque el movimiento no lo provoca una tragedia espectacular sino un gesto mínimo, casi doméstico: una nota en un picaporte. Esa pequeñez es, justamente, la grieta por donde se cuela el deseo.

Irse no es necesariamente huir; a veces es correrse apenas, lo suficiente para que todo cambie.

4,5/5🎗

Mercedes Bisordi & Federico Coutaz. Tan lejos como se pueda. Malacara, 2026

Sinopsis de la editorial:
¿Qué tan lejos puede llegar una mujer de mediana edad, vendedora de empanadas, atrapada en un matrimonio y en un pueblo donde no pasa nada? Esa es la pregunta insistente en los fragmentos, voces y piezas de la novela, que siempre rezan: Tan lejos como se pueda. No es un evento traumático ni una desgracia lo que produce el movimiento, sino una nota discreta en el picaporte; una invitación a leer la Biblia y el intercambio clandestino de cartas son suficientes para romper la inercia: acercarse a la palabra de Dios exigirá marchar en dirección opuesta.
Al mejor estilo Puig, Bisordi y Coutaz crean a partir de transcripciones, noticias y partes policiales el relato de todo un pueblo, una comunidad signada por el absurdo, la violencia y la fe desbordada. Crímenes, catástrofes, negligencia se hilan con el mismo caos de la realidad. Al camino de la salvación no lo guiará la voz del Señor, sino el pulso del deseo.

La última mamushka. Vilma Ibarra


Necesitaba leer un buen thriller en estos días y acá está, la primera novela de Vilma Ibarra.

Ambientada en 1996, una joven periodista (ah, cuando se hacía periodismo) y el asesor de un diputado investigan una serie de asesinatos en apariencia inconexos que pronto revelan un hilo conductor inquietante: los resabios de la dictadura que siguen latiendo, subterráneos, en plena democracia.

Ibarra reconstruye con solvencia el clima de época y, como en una mamushka que se abre para mostrar otra y otra más, va desplazándose hacia otros tiempos para narrar cómo la historia del país y las biografías privadas se fueron encastrando hasta desembocar en ese presente. La metáfora no es un recurso decorativo: es la estructura misma de la novela.

Violencia, culpas, zonas grises, humanidad y opresión atraviesan una trama ágil, sostenida con pulso narrativo y conciencia política. Un thriller que entretiene, pero que también obliga a mirar hacia atrás para entender de qué estamos hechos.

4/5🎗

Vilma Ibarra. La última mamushka. Planeta, 2025

Sinopsis de la editorial:
En 1996, mientras impulsa la derogación de la ley de amnistía, la carrera ascendente del diputado Luis Vargas Benegas tambalea por una sucesión de crímenes que la justicia investiga como simples hechos policiales. La inquieta periodista Paula Casares entrevé una posible conexión política, pero el escéptico Ernesto “Tano” Santángelo, operador de Vargas Benegas, solo quiere evitar que el escándalo afecte a su jefe.
Lo que comienza como una conjetura periodística pronto se convier-te en una investigación contrarreloj. Impulsados por intereses diferentes, Paula y el Tano emprenden una intrépida búsqueda que los llevará a desenterrar fantasmas de la dictadura, amores clandestinos y viejos pactos de silencio familiares. Como en un juego de muñecas rusas, cada revelación encierra otro misterio aún más oscuro. Con la verdad al alcance de la mano, ellos comprenden que también se encuentran en la mira. ¿Lograrán exponer la trama oculta detrás de los crímenes, o pasarán a ser las próximas víctimas?
En su primera novela, Vilma Ibarra construye un mecanismo preciso que demuestra un gran dominio de los recursos del mejor thriller policial. La última mamushka ofrece un elenco de personajes complejos y magnéticos, cuyas historias se entrecruzan en el tiempo y van tejiendo un entramado que mantiene la tensión hasta la última página.

Para hechizar a un Cazador. Luciano Lamberti


Me desconcertó mucho esta novela. Para bien. Creí que iba hacia un lado y no solo fue hacia otro, sino hacia cualquier lugar totalmente imprevisto.

Luciano Lamberti confirma algo que ya intuíamos: es casi un ingeniero de la palabra. La construcción de los personajes es precisa, minuciosa, implacable. Nada está librado al azar.

Una nieta. Una madre y abuela que busca. Un pueblo. El poder. Y un Cazador que tiene su momento de gloria durante los años del genocidio, que se alimenta de los sacrificios que hacen “los que pueden” con niñas, ancianas, obreros… No puedo decir más.

Esta es, sí, una novela sobre la dictadura. Y también es una novela de terror. Como casi todas las novelas sobre la dictadura, de un modo u otro. Porque hay horrores que no necesitan inventarse: solo cambiar de máscara.

5/5🎗








Luciano Lamberti. Para hechizar a un Cazador. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
Julia escucha en un bar a una vieja que la abordó en la calle y dice ser su abuela. Siempre tuvo dudas sobre su propio origen y Griselda ahora le revela su verdadera historia. Muy pronto entenderá que detrás de esa apacible anciana hay más de lo que dice. Los lectores, con ella, empezarán una inmersión sin pausa en un territorio de horror multiforme que, en la repetición de la tortura y la muerte, replica los gestos sangrientos de la dictadura militar. Una trama labrada con excelencia que repasa los años 60 y 70 con los recursos del terror y del gore y que deslumbra con su maestría y agudeza.

Tinta china. Juan Sasturain


Es 1979 y el detective Julio Argentino Etchenike es contratado nada más ni nada menos que por los historietistas Hugo Pratt y Jean Giraud para encontrar a Opi, otro dibujante desaparecido de un hospital. Ahí arranca una novela de aventuras que tiene (¡gracias!) todos los tópicos de la novela negra.

Acá la diferencia, obvio, la pone Juan Sasturain, que entre la época y los personajes se las arregla para poner sobre la mesa no sólo la oscuridad de la dictadura, sino también las complicidades, las miradas hacia otro lado de buena parte de aquella sociedad, la corrupción policial y los “servicios” haciendo de las suyas, ayer, hoy y siempre.

Y además de todo esto, es muy conmovedor (y muy verosímil) el homenaje a H. G. Oesterheld.

Larga vida a Sasturain.

5/5🎗




Juan Sasturain. Tinta china. Alfaguara, 2025
Sinopsis de la editorial:
Hugo Pratt y Jean Giraud, Moebius, dos encantadores dibujantes, aterrizan en Buenos Aires en el año 1979. Llegan, junto con su amigo Opi, para participar de una bienal de historieta. Cuando Opi desaparece del hospital donde estaba internado, recurren a la agencia de Julio Etchenike, quien a pesar de algunas dudas iniciales decide tomar el caso.
Este es apenas el principio de la nueva aventura de nuestro investigador privado, que irá adentrándose cada vez más en una colosal estafa que implica a policías, militares, servicios, dibujantes, editores, esposas, madres, hijos, amigos y amantes en un momento de la historia argentina donde es difícil definir con precisión quién es quién y cuáles son los objetivos de cada uno. Con Tinta china vuelve Etchenike, acompañado por sus inseparables Tony «el Gallego» García y el Negro Sayago, en una historia de traiciones e intereses cruzados en la que nada es lo que parece y donde solamente un escritor del talento de Juan Sasturain puede hacer posible que lo que empieza siendo una novela policial se convierta en el relato vivaz y entrañable de toda una nacionalidad: la argentina.

La tercera aberración. Flor Canosa


1978, Buenos Aires, un hotel, un centro clandestino de detención, una familia disfuncional, huéspedes antiguos y uno nuevo. Flor Canosa junta estos elementos y escribe una novela excepcional.

El hotel, cada 15 años, se “reorganiza”: las escaleras y las habitaciones (las piezas) cambian de lugar. Y en esas transformaciones, algunos habitantes de la casa son tragados, se esfuman, desaparecen. Ni vivos ni muertos. No están.

Más allá de la trama (un diez), la prosa y los climas de estos breves 42 capítulos son fantásticos (en todos los sentidos de la palabra).

Ufffffff. Qué novelón.

5/5🎗











Flor Canosa. La tercera aberración. FCE, 2025
Sinopsis de la editorial:
“Para un arquitecto, esta casa sería una aberración arquitectónica. Un típico petit hôtel de principios del siglo XX que, sin embargo, no cumple con ninguna regla, no se rige por los lugares comunes de la distribución y es tan fácil perderse en su interior como volver al punto de partida sin pensarlo. Pero ningún arquitecto entra a la casa, apenas albañiles o trabajadores por hora. Es cuestión de seguir las indicaciones para llegar a un cuarto, a la cocina, a los baños o al comedor. Hay algunos carteles con instrucciones escritos a mano con una caligrafía prolija.
Eso es todo lo que se necesita para entender el hotel familiar sin nombre. A una casa se la vive, se la camina, se la duerme, no se la explica.”
En esta novela donde lo doméstico se vuelve siniestro, Flor Canosa nos invita a recorrer la geografía de una casa que muta cada quince años y a adentrarnos en la genealogía de una familia atravesada por los silencios y el misterio. Sergio llega desde el interior del país a las puertas de un hotel familiar atendido por Nuria, su marido e hijos. El ingreso inocente de este huésped a la casona será un antes y un después: como toda experiencia vital, este hombre sufrirá una transformación que lo atravesará a él, a la familia y la casa entera. El espacio mutará a tal punto de volverse asfixiante. Queridos lectores: respiren y contengan el aire, no se sale como se entró de La tercera aberración.