Como es una autora que me debo en profundidad, no puedo
evaluar esta obra póstuma en el conjunto. Pero así, aislada, es una novela
poderosa sobre los recuerdos, o cómo la memoria, en una situación extrema, va
armando una colección íntima de recuerdos que son los de una persona común y
corriente, que fueron construyendo la cotidianidad de una vida y van moldeando
también el transitar hacia la muerte.
Bello relato.
Silvina Ocampo. La promesa. Lumen, 2011
Resumen de la editorial:
Una mujer cae accidentalmente al océano desde el barco en que viajaba. Mientras nota a la deriva, hace una promesa a Santa Rita, la 'abogada de lo imposible': si logra salvarse, escribirá la historia de su vida. Personas y lugares comienzan a desfilar tumultuosamente por su memoria, mientras el mar despliega alrededor de ella su repertorio de prodigios y amenazas. Poco a poco, la imaginación de la náufraga va apoderándose de sus recuerdos hasta liberarlos de la esclavitud de lo verosímil: la batalla contra la muerte admite todos los recursos narrativos, todas las invenciones que sólo la prosa certera y siempre inspirada de Silvina Ocampo puede proporcionar.
Esta 'novela fantasmagórica' -así la definió su autora, que trabajó sigilosamente en ella durante casi veinticinco añosdeslumbra por su osadía formal, por la riqueza inagotable de su trama. Con esta historia concéntrica y vertiginosa, Lumen continúa la publicación de la obra inédita de Silvina Ocampo, un universo que, para felicidad de sus lectores, está en constante expansión.
Leí apenas a Silvina Ocampo, algunos pocos cuentos, la novela que escribió con su marido. Pero como la autora de este libro es Mariana Enriquez y la editora es Leila Guerriero, no lo dudé.
En principio, la persona (poco personaje) tendría poco para parecerme atractiva (claro, porque yo soy bastante prejuiciosa): niña que aprende el francés y el inglés antes que el español en su casa aristocrática, que se casa con un escritor terrateniente, amigo además de un escritor gorila y misógino (genial también, pero una es con sus prejuicios), etcétera, etcétera.
Pero entre el estilo de Enriquez y la mujer que nos muestra, estamos ante un libro entrañable. Leemos una vida y sus circunstancias. Se trata de Silvina, la hermana menor de Victoria, la esposa de Bioy Casares, la no tan amiga de Borges, la antiperonista en poesías y la extrañada ante al fenómeno en los cuentos, la fascinada por los pobres y mendigos, la rebelde sólo ante la familia, la feminista "natural"... todo esto y mucho más nos cuenta Enriquez.
Mariana Enriquez. La hermana menor. Un retrato de Silvina Ocampo. Anagrama, 2018 (2014)
Reseña de la editorial:
La escritora argentina Silvina Ocampo es una de las figuras más exquisitas, talentosas y extrañas de la literatura en español. Hija de una familia aristocrática, autora de libros que, al decir de Roberto Bolaño, parecen provenir de «una limpia cocina literaria», en torno a ella se han urdido mitos que envuelven no solo su obra, revalorizada con entusiasmo en los últimos años, sino también su vida privada: la particular relación que tenía con su marido, Adolfo Bioy Casares; su cambiante y chismosa amistad con Jorge Luis Borges, que cenaba cada noche en su casa; sus presuntos romances con mujeres, como la poeta Alejandra Pizarnik o la madre del propio Bioy; sus perturbadoras premoniciones; sus ambiguos conflictos con la olímpica Victoria Ocampo, su hermana mayor. En este libro, Mariana Enriquez, a través de una enorme cantidad de fuentes bibliográficas y testimonios de amigos, críticos, parientes y albaceas de Silvina Ocampo, cuestiona los mitos, descorre el velo sobre los secretos y mira con una intensidad única la vida de quien vivió con el afán de permanecer oculta. El resultado es el retrato emocionante de una mujer entrañable y oscura, inteligente y suavemente perversa, dueña de una imaginación desaforada (y de unas piernas espectaculares), a quien hoy se considera una de las mejores cuentistas del Río de la Plata.
La situación es que vengo de leer tres librazos: en calidad y en cantidad de páginas. Así que, aprovechando que en estas semanas se estrenó una película basada en esta novela, rebusqué entre mis libros más viejos y lo encontré.
La novela está bien. Tiene un transcurrir bastante clásico para el género pero lo que la distingue son los giros humorísticos e irónicos bajo una capa de falsa inocencia en el narrador.
Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Los que aman, odian. Emecé, 1992 (1946)
Resumen de la editorial:
El doctor Humberto Huberman, médico homeópata, llega al
solitario y algo siniestro hotel de Bosque del Mar, para pasar unos días de
descanso. No sospecha que se está internando en un laberinto de amores no
correspondidos, venganza y muerte. Perplejo e intrigado, asiste a un
asesinato por envenenamiento. En medio
de una tormenta de viento y arena, los huéspedes del hotel quedan aislados
durante cuatro días y cuatro noches, entre el mar y un ominoso cangrejal. Todos
son sospechosos. El asesino es secreto y diligente.
Esta pequeña obra, sutil y cautivante, de Silvina Ocampo y
Adolfo Bioy Casares, cuyos nombres excusan de toda presentación, mantiene el
interés y la frescura con que fue escrita.