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El jardín de vidrio. Tatiana Țîbuleac


Esta es una novela sobre la identidad y la lengua. Vengo leyendo sobre el juego que la historia, las guerras y la política han hecho con los países de Europa del Este en autoras como Sofi OksanenLidia Chukovskaia. Juego que se transforma en tragedia en las personas de carne y hueso.

En el caso de El jardín de vidrio una niña comprada en un orfanato de Moldavia crece en medio de explotación, violencias, miradas lascivas y en la angustia que se teje entre la lengua rusa, la moldava y la romaní. "Vivimos con la lengua moldava durante medio siglo, como vivirías con alguien a quien conoces de toda la vida y que pierde la cabeza de la noche a la mañana", dice Tatiana Țîbuleac en la breve pero emocionante Nota a la edición al español. "Me he preguntado miles de veces cómo puedes llegar a odiar la lengua en la que te sabes todos los cuentos y todas las canciones. Y me lo sigo preguntando todavía, siempre con un sentimiento de culpa, siempre en voz baja", dice.

Durísima y preciosamente escrita.


















Tatiana Țîbuleac. El jardín de vidrio. Impedimenta, 2021 (2019)
Reseña de la editorial:
La anciana Tamara Pavlovna rescata a la pequeña Lastochka de un orfanato durante los años más grises del comunismo en Moldavia. Lo que en principio puede parecer un acto de piedad esconde una realidad terrorífica. A Lastochka la han comprado para trabajar como esclava recolectando, durante casi una década, botellas por las calles de la ciudad. Sobrevive en un ambiente marcado por la violencia y la miseria mientras rechaza las insinuaciones de unos hombres demasiado obstinados. «El jardín de vidrio» es un ejercicio de exorcismo doméstico. Una carta imaginada por una niña para unos padres desconocidos, en la que el dolor a causa del abandono, el desamor y la ausencia de ternura y emoción se muestra como una herida que quizá nunca llegue a cicatrizar del todo. La falta de piedad, la inmensa delicadeza estilística y la escritura caleidoscópica de Tatiana Tîbuleac hacen de esta novela una tragedia tan cruel y compasiva como reveladora de aquello que nos depara el destino y su belleza.

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes. Tatiana Ţîbuleac


¡Qué novela más bella e intensa! Es cruel, es dramática pero es bella, bella. 

Aleksy y su madre son dos personas muy heridas que han lidiado con su dolor de distintas maneras. La de Aleksy es su odio brutal a ella. Pero en aquel verano se van a conocer profundamente, van a intentar comprender las razones del resentimiento y el desapego, van a procurar perdonarse. 

En toda la oscuridad en que vive Aleksy refulgen esos ojos verdes de su madre. Es una novela bella, bella, bella.







Tatiana Ţîbuleac. El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes. Impedimenta, 2019 (2016)

Sinopsis de la editorial:
Aleksy aún recuerda el último verano que pasó con su madre. Han transcurrido muchos años desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa época como posible remedio al bloqueo artístico que está sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia. ¿Cómo superar la desaparición de su hermana? ¿Cómo perdonar a la madre que lo rechazó? ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo? Este es el relato de un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable.
Tatiana Ţîbuleac muestra una intensísima fuerza narrativa en este brutal testimonio que conjuga el resentimiento, la impotencia y la fragilidad de las relaciones entre madres e hijos. Una novela poderosa que indaga con belleza en el afecto y el perdón como formas de sanar las heridas del pasado.