Esta es una novela compleja, pero digno punto cúlmine de la obra de
Sara Gallardo. Pequeñas historias, un coro de voces, sí, como los pétalos de una rosa en el viento.
La Patagonia como el escenario principal, unas mujeres que parecen estar en segundo plano pero no y la inconfundible bella escritura de la gran Sara.
Sara Gallardo. La rosa en el viento. Fiordo, 2020 (1979)
Resumen de la editorial:
«La rosa que en el viento se destruye deja volar sus pétalos en una luz quemada», se lee en esta novela alucinada de Sara Gallardo, la última que publicó, un punto de llegada extraordinario para una obra deslumbrante, siempre certera, siempre singular, siempre cautivadora.
En La rosa en el viento todos los personajes se desplazan, emprenden viajes que son a veces físicos y a veces emocionales, pero que en todos los casos los llevan lejos de quienes eran al principio. Olaf, un inmigrante sueco que ha escapado de un terrible episodio en Italia, deviene criador de ovejas en la Patagonia junto a Andrei, un periodista ruso que busca, a su vez, conquistar a una mujer inconquistable, cuya historia nos llega en destellos, al igual que la de Oo, la india comprada por Andrei, o que la de Lina, que sigue a Andrei hacia el sur, y la de Olga, que dos generaciones antes ha seguido a Alexis el revolucionario a una América que, para estos personajes, es tanto una tierra de promesas como de olvidos que en verdad nunca se concretan.
Caleidoscópica, coral, sintética y moderna, La rosa en el viento reúne todo el talento de Sara Gallardo para narrar y conmover, y pide a gritos que volvamos a leerla.
En esta novela de Sara Gallardo encontramos la historia de un joven estudiante, militante fascista y antisemita que se cruza con una mujer judía mientras su novia está de vacaciones. Transcurre en los meses de verano de algún año de la década de 1950.
Con esos ingredientes, Sara construye una novela preciosa y unos personajes precisos. Tenía una cualidad exquisita para, con una malicia que me encanta, describir y descubrirnos los pensamientos y comportamientos de personas de distintos sectores sociales de una época.
Bienvenida la reedición de los libros de Sara Gallardo.
Sara Gallardo. Pantalones azules. Fiordo, 2016 (1963)
Resumen de la editorial
Pantalones azules es una novela de
apariencia engañosamente simple. Como ha señalado Leopoldo Brizuela, cincuenta
años después de su primera publicación «se revela como el recuento de un
proceso infinitamente más sutil» que un encuentro de amor imposible, clave en la
que fue leída por sus contemporáneos. Por el contrario, Pantalones
azules es una historia de múltiples desengaños: los de Alejandro, el joven
protagonista de familia bien, católico y antisemita, que encuentra los límites
de sus convicciones al conocer a Irma, una inmigrante de madre judía que ha
perdido a sus padres en la guerra europea; los de Irma, que recibe de Alejandro
no la compasión sino la brutalidad inhumana de aquellas convicciones; los de
Elisa, la novia virgen de Alejandro que debe decidir su posición en la
estructura familiar patriarcal y asumir o no su rol de futura esposa sometida a
las violencias tácitas de su prometido. Pero más aún que una historia de amor y
desengaño, Pantalones azules es una representación prodigiosa, por su
frescura y su vitalidad, de las distancias que median en un mismo tiempo y
lugar entre grupos sociales, culturas, generaciones y géneros. Ejemplo cabal de
la extraordinaria capacidad de Sara Gallardo para dar vida a sus personajes con
sabiduría, humor, algo de malicia y una sorprendente economía de recursos, esta
segunda novela de la autora amplía también su mirada sobre el paisaje: el
campo, la ciudad y el río se encuentran representados aquí con una justeza
inusual, posible solo en quien ha sentido el paisaje y el lenguaje como una
amalgama única, característica definitiva de sus obras.
Publicada por primera vez en 1963, Pantalones azules circuló
escasamente desde entonces. Fiordo se enorgullece de acercar otra vez a los
lectores esta estupenda novela de una de las más grandes escritoras argentinas.
Decir que Sara Gallardo es una escritora subvalorada en Argentina, es quedarse corta. Es mi tercera novela suya, la más larga y, no sólo por eso, la que más tiempo me llevó.
Hay que detenerse en Sara, en su precisa construcción de personajes y escenarios, en sus preciosas descripciones, en esa elección y combinación de palabras tan certeras.
Hay que tomarse un tiempo con Sara. Y disfrutarla. Y querer más.
Sara Gallardo. Los galgos, los galgos. Sudamericana, 2016 (1968)
Resumen de la editorial:
Al morir su padre, Julián hereda Las Zanjas, paraíso natural
que ocupa con desconcierto y alegría. Siempre custodiados por Corsario, el
galgo gris, y Chispa, la dorada compañera que eligen para él, Julián y su novia
Lisa construyen una casa, plantan árboles, andan a caballo por los bañados y se
aman sin saber que el mal que avienta los amores no ronda afuera, sino que
anida dentro de uno. A Julián, que según sus propias palabras "nunca ha
sabido hacer nada salvo no hacer nada", se le ocurre convertirse en estanciero
productivo, y las novedades llegan a Las Zanjas: tres toros insolentes, un
tractor y un encargado ambicioso. Las peripecias desencadenadas por el cambio
llevan al protagonista de esta historia hasta París, y después de tres años, de
regreso a Buenos Aires. Sensible e indolente, Julián se debate en un mundo que
parece no tener lugar para él, mientras el tiempo corre, veloz como los galgos
amados.
Novela susceptible de múltiples lecturas, Los galgos, los
galgos introduce al lector en un universo habitado por personajes y
sentimientos de una profundidad perturbadora a la vez que inolvidable.
Leí muchas cosas sobre esta novela de Sara Gallardo. Novela experimental, lenguaje de la negación y de la doble negación. También leí y vi algunos videos en los que gente como Martín Kohan o Leopoldo Brizuela advertían que para llegar a admirarla había que traspasar ese lenguaje enrevesado y luego entregarse a ella. Y así lo hice. Así sucedió.
Resulta que esta novela es producto de una serie de crónicas que Sara logró le fueran asignadas en la revista Confirmado, a fines de los años 60. Resulta que conoció y entrevistó a Eizejuaz, a Lisandro Vega. Y cuentan que Sara era una cronista espectacular. Y resulta que el año pasado se editaron todas sus columnas en un libro llamado Macaneos. Y resulta que me encantaría que estuviera en mi biblioteca. A ver si uno de estos meses...
Sara Gallardo. Eisejuaz. Clarín, 2000
Sara Gallardo, como otras tantas mujeres, muchas de ellas argentinas, era una cuenta pendiente. Las tengo en la cabeza, a la caza de lo primero que encuentre.
No me pasa con ellas como suele pasarme cuando me encapricho con un libro y lo quiero ayer, y por no esperar (porque no lo voy a leer apenas llegue, sólo quiero tenerlo) pago de más por un envío, o molesto a algún amigo que anda por los Buenos Aires como sucedió esta semana.
Las tengo en la cabeza a ellas. Y cuando peligrosamente visito una librería sin buscar nada en especial y veo sus nombres... ellas vienen, aguardan algún tiempito en mis estanterías y después, el día que me decido, empiezan a meterse conmigo.
De Enero, primera novela de Sara, sobre quien se ha dicho tanto por no ser sólo Sara Gallardo, sino por haber sido Sara Gallardo Drago Mitre, puedo decir que es una breve novela cuya prosa me sacudió. La mayoría de los párrafos que comparto me resultaron tan limpitos, tan simples, pero de esa simpleza honda, de esa sensibilidad que muchas de nosotras transitamos alguna vez.
Párrafo aparte merece (y lo hay al final de este post) la colección que reeditó esta novela, publicada por primera vez en 1958 y escrita cuando Sara tenía 23 años.
Del Prólogo, de Abelardo Castillo
Don Abelardo es un gran pendiente. Ya iremos hacia allí. Enero forma parte de una colección que él dirigió y que se llamó "Los recobrados".
El breve prólogo es impecable. Podría postearlo entero, pero búsquenlo. Subo sólo este párrafo, que lo resume y hace necesaria la visita o revisita a muchísimos autores.
Sara Gallardo. Enero. Capital Intelectual, 2009
Resumen de la editorial:
La pertenencia de Sara Gallardo a la alta burguesía nacional
no es un dato aleatorio a la hora de comprender y valorar su obra. Su
inteligente y sensible mirada pone al descubierto relaciones de dominación,
prejuicios y manipulaciones de clase que aparecen en sus obras como datos
esenciales de la trama. Gallardo habla de lo que sabe, desde dentro; es una
escritora que conoció de primera mano estos personajes que se cruzan en las
fronteras sociales y culturales de una Argentina que miraba todavía hacia el siglo
XIX. Las relaciones entre patrones y peones o puesteros, es decir, entre
señores y siervos de resabio feudal, están mostradas magistralmente y en la
exacta medida de las necesidades del relato. Sin maniqueísmos de
"buenos" o "malos", los personajes, buenos o malos, viven
en la historia portando cada uno su propio y evidente significado.