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Visceral. María Fernanda Ampuero


La Ampuero se desnuda en estas memorias o ensayos o como sea que se denominen estas reflexiones alrededor de este mundo roto. El mundo de todes destruido y arrasado en el que ella (en el que una) habita, destruida y arrasada. 

La Ampuero vomita su enojo contra mandatos y espejos, contra médicos desalmados y silencios. 

La Ampuero grita, se desgañita. La Ampuero nos muestra su ternura y nos muestra sus tripas. 

Me hizo pelota este libro. Nunca un título tan preciso. Nunca un arte de tapa tan conciso. 

4/5🎗️

















María Fernanda Ampuero. Visceral. Páginas de espuma, 2024

Sinopsis de la editorial:
Un cadáver contagiado de virus covid yace amortajado sobre un sofá doméstico bajo un parasol. Junto a él un cartel dice: ¡Hemos llamado al 911 y no hay ayuda!. Es una mañana en Guayaquil durante el año 2020. Plena pandemia. Esta imagen de muerte desoladora explica qué tipo de golpe y de descenso es Visceral. Después de los éxitos de Pelea de gallos y Sacrificios humanos. un libro entre la autobiografía. la memoria y la autoficción. una suerte de manifiesto atravesado por la actualidad que viaja a través de los miedos y las obsesiones, de las experiencias y los recuerdos. de los hallazgos y las búsquedas de María Fernanda Ampuero. Violencia contra las mujeres. El cuerpo ultrajado. el cuerpo rechazado. El deseo y la sexualidad. La salud mental, la obesidad, la infancia. La madre y las maternidades. El poscolonialismo, la ecopolítica, el feminismo. La escritura y la lectura. Un libro monstruosamente honesto, descarnado, demoniaco, con un alto grado de exhortación furiosa. Un libro de María Fernanda Ampuero. Ella se atreve.


 

Sacrificios humanos. María Fernanda Ampuero


Como Mariana Enriquez nos enseñó, en lo cotidiano está el terror. Hay que ser una inconsciente para que lo que nos rodea no nos dé miedo, para que salgamos a la calle alegremente.

En estos doce cuentos, que la ecuatoriana María Fernanda Ampuero dice haber escrito, como todo, con rabia, cabreada, nos encontramos con situaciones que parecerían ficción a alguien no muy avispado (o que prefiere no mirar y pasar por tonto) y sin embargo forman parte del día a día de niñas, adolescentes, mujeres jóvenes, adultas, ancianas. Y es esa violencia naturalizada la que Ampuero transforma en el terror que realmente provoca.

"Nosotras somos hijas de mujeres que todavía tenían los mandatos, la culpa y el deber ser mujer (...). Ojalá seamos la última generación de mujeres cabreadas, porque además no es mi naturaleza ser así, furibunda", le dijo María Fernanda a Telam. La ecuatoriana, migrante, preferiría haber escrito sobre perritos, "una historia entrañable, luminosa", pero este es el mundo que mira y que nos transmite, y que nos hace temblar de miedo y llorar de rabia.

Larga vida, María Fernanda.
















María Fernanda Ampuero. Sacrificios humanos. Páginas de espuma, 2021

Sinopsis de la editorial

Todos podemos ser el demonio del otro. Todos podemos ser el sacrificio humano de ese otro. María Fernanda Ampuero, una de las voces imprescindibles de la literatura latinoamericana actual, nos empuja magistralmente a un universo húmedo, podrido y hostil donde la violencia marca la narrativa de nuestras vidas. En ese mundo se yergue una bestia de muchas cabezas que aterroriza y muerde a los débiles, a los marginales, a los sacrificables en aras del silencio, de la desigualdad, del odio, del abuso, de la muerte.
Así, cada historia es un grito que contempla a las víctimas de estos sacrificios humanos que permanecen cada día en los altares de aquellos que los celebran, los ocultan o miran hacia otro lado.
De María Fernanda Ampuero se ha escrito: «Relatos siempre adheridos a esa membrana gelatinosa que llamamos realidad […] puntualmente poéticos, con fuerza simbólica, tensos, a veces incluso nerviosos», Jorge Carrión, The New York Times [en español]; «Una respuesta ética en ese lector que no se tapa los ojos ante las violencias de capitalismo y patriarcado en sociedades cada día más vulnerables a la pobreza y el miedo», Marta Sanz, Babelia, El País; «Sus personajes son mujeres rotas y violentadas, y hombres desesperados y hundidos. Monstruos sensibles que se friccionan, viven y matan impulsados por el poder incontestable de saberse, a la vez, víctimas y verdugos», Antonio Ortuño, Tales.