Si
Saer me deslumbró en su momento por (entre muchas, muchísimas cosas más) mi reconocimiento de Santa Fe en esas páginas, luego
Bernatek lo hizo por describir esta misma ciudad en otros términos, con Ovidio Balán casi como contracara de JJS. Me gusta un montón.
El bueno de Ovidio es personaje secundario en esta novela, pero él siempre está, como el calor santafesino que Bernatek describe como nadie (..."esa cosa pringosa de Santa Fe que es casi lo opuesto a la muerte: uno siente que le late todo por dentro, que el torrente sanguíneo bulle en pequeñas tormentas de desierto por debajo de la piel, como una iguana que le recorre los interiores, una pulsión que exige al corazón a latir, y por eso a desear"...).
Como cada vez que me meto en una novela de Bernatek (y más si es en medio de una ola de calor) siento que me sumerjo en la Santa Fe más real, la que no sale ni jamás salió en las páginas de El Litoral y que todos deberían leer para conocerla de verdad.
4,5/5🎗
Carlos Bernatek. 'Ta loco aquel que quiera tu corazón. Fondo de Cultura Económica, 2024
Sinopsis de la editorial:
Santa Fe, una madrugada húmeda y calurosa. El Bicho Urdaneta atropella a un joven con una bolsa de dinero y, a partir de ese instante, su vida toma un giro de 180 grados.
‘Ta loco aquel que quiera tu corazón presenta una Santa Fe signada por el misterio y la sordidez, donde la moral es puesta en jaque noche tras noche. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el Bicho para salvar su vida? ¿Existe una salida limpia? ¿Cuál es el límite?
Con una prosa íntima y audaz, Carlos Bernatek logra un retrato literario cargado de humanidad y fatalismo, y nos invita a acompañar al protagonista en un viaje que lo enfrentará con las ambigüedades y los silencios de una sociedad de complicidades y lealtades sospechosas.
Carlos Bernatek cierra con esta novela su trilogía litoraleña: La noche litoral, Jardín primitivo y El hombre de cristal. En conjunto, los tres libros (y otros de Bernatek) cuentan a una ciudad, la mía. Santa Fe a través de personajes con los que no suelo cruzarme, que no aparecen en los diarios de por acá, a menos, cada tanto, en policiales.
En esta novela Ovidio Balán es un personaje secundario. Jota, el protagonista, es casi su contracara: un hombre apocado, resignado, que hizo girar su vida alrededor del trabajo (público, claro). Y se topa con Ovidio, su opuesto, el buscavida.
Lo que más me impacta de toda la literatura de Bernatek es la mirada de la ciudad de sus personajes. Y lo mejor, en todos y cada uno de sus libros, la descripción de la humedad y el calor santafesinos🔥. Unas ganas de tomarme unos porrones con Bernatek🍻.
Carlos Bernatek. El hombre de cristal. Adriana Hidalgo, 2019
Reseña de la editorial:
Con ‘El hombre de cristal’ finaliza la ‘Trilogía de Santa Fe’, el ciclo de novelas que Carlos Bernatek iniciara con ‘La noche litoral’ y prosiguiera con ‘Jardín primitivo’. Independientes como unidades narrativas, los textos están vertebrados centralmente por la voz coloquial que los atraviesa y unifica. El lugar -una ciudad de Santa Fe real y paródica a la vez- excede la condición de marco y deviene protagonista, condicionando, como los antiguos Hados, la historia de Ovidio Balán, actor principal de las dos iniciales, que en ‘El hombre de cristal’ cede esa centralidad a un peculiar Jota, en muchos aspectos su contracara, con quien establece el vínculo de un espejo invertido. Los hechos de ese presente continuo discurren sin evitar la evocación del pasado, causa difusa y persistente de lo que sucede, donde lo verídico se superpone a la ficción. Bajo esas claves abiertas la novela se dispara hacia un desenlace de oscuro sarcasmo.
Como siempre, en
Carlos Bernatek leo a mi ciudad y sus alrededores, reconozco a la gente que los habita y la chantada que es constitutiva de algunos sectores.
Leo siempre también en Bernatek el peso de la existencia en personajes diversos, y cómo lo van llevando sin grandes disquisiciones, que es como, más o menos, cada uno va resolviendo su vida.
Leo oscuridad e ironía en un escritor que se va transformando en uno de mis preferidos de por acá.
Carlos Bernatek. Rencores de provincia. Adriana Hidalgo, 2008
Resumen de la editorial:
«Novela extraña y a la vez transparente que nos va llevando paso a paso a la aventura de dos itinerarios y un encuentro. Si como quería Borges, en caso de que el azar no exista, todos los encuentros casuales son citas, las historias de Selva y de Poli están marcadas porque sus vidas, tanto la de esa muchacha como la de ese hombre que pone distancia, están señaladas como ineluctablemente dirigidas a una meta que ni siquiera presienten. El camino no es fácil ni está desprovisto de la peripecia indispensable para convertir un texto en una novela. Todo adquiere un tono inesperado: los pasos no llevan hacia donde el caminante quiere, hacia donde la viajera desearía, pero las vidas del uno y de la otra se van a convertir en otra cosa. Ya no serán lo que eran al principio de la narración. Todo esto, gracias a un lenguaje a veces oscuro, a veces irónico pero siempre necesario. Es, finalmente, la maestría del escritor lo que nos pone frente a esos seres y a esos paisajes que el centro del deseo busca sin saber por qué. Una novela estupenda que merece un lugar de privilegio en el panorama de nuestra narrativa.» Angélica Gorodischer
Enrique Butti calificó a La noche litoral de sainete. Excelente etiqueta también para este libro de Carlos Bernatek, una novela tan santafesina que asfixia.
Tiene Bernatek un talento envidiable para permitir a sus lectores una mirada más allá de la superficie. Toda una relectura de la historia reciente de Santa Fe, con las mejores definiciones de muchos de sus aspectos: desde poner las palabras justas para describir nuestro calor y nuestra humedad, pasando por la marginalidad, cierto crimen en Rafaela y cierto robo millonario de un bancario y hasta por el quiebre con que la dictadura acható ¿definitivamente? a la ciudad.
Aplausos, aplausos.
Carlos Bernatek. Jardín primitivo. Adriana Hidalgo, 2017
Resumen de la editorial
«Jardín primitivo» narra las andanzas de un grupo de hombres en el litoral argentino, exponentes de una degradación moral que parece haber estado allí desde siempre.
Carlos Bernatek construye en «Jardín primitivo» un mundo hiperbólico en su degradación y su deterioro, una picaresca amarga en la que apenas asoma, hacia el final, el rastro ético de ciertas lealtades, códigos de la clandestinidad que se respetan, gestos recíprocos entre hombres; quienes llevan apodos elocuentes en su pelaje: el Carne Boba, Cachete, Roli y el narrador, Ovidio Balán, “Ovi”, natural de Serodino, de familia turca para más señas, antítesis irónica del Juan José Saer (autor de El entenado). La nota de suspenso la aporta la entrada de un quinto personaje: el Quía, ex cajero y legendario autor de un robo muy mentado, el del banco de Santa Fe, quien, a pesar de su condena, nunca entrega el botín. Timador de alto vuelo, el Quía es respetado por todos.
La mera supervivencia es la tenaz aspiración del grupo –o, quizás, simplemente “durar”, como acota el narrador–, en las precarias condiciones de una clase media empobrecida, dependiente de la changa, el rebusque o el yeite semidelictivo: “Todos sabían que algo debían y esperaban que el tiempo lo borrara”.
Alejandra Rodríguez, Revista Ñ
Me gusta mucho leer a Bernatek; siempre me resulta muy agradable reconocer mi ciudad, mi región, sus personajes, aunque no sean centrales como es en el caso de esta novela.
Este libro en particular, con los ecos de la dictadura haciéndose sentir, reafirman cómo la política va constituyendo lo que somos en cada momento de nuestras vidas. Y que "el recuerdo es implacable".
Carlos Bernatek. El canario. Alfaguara, 2016
Resumen de la editorial:
Después de veinte años de vida errante en Brasil, Javier
Parra vuelve a Buenos Aires dispuesto a reinsertarse en una ciudad
transformada. Gracias al trabajo que consigue en una biblioteca conoce al
"Canario" Maidana, un oscuro personaje atormentado por las pesadillas
y que -lo sabrá más tarde- ha estado ligado a la última dictadura, como
conscripto destinado a la Escuela de Mecánica de la Armada.
Como un detective que emprende una investigación y
fatalmente produce nuevos hechos, Javier bucea en el pasado de Maidana y
reconstruye su propia vida y la de su amigo Bishop, un tránsfuga a quien lo
vinculan los escarceos con el anarquismo y las comunas utópicas, y que vive
"colgado" de Joni Mitchel y de los efluvios del hippismo.
Con una trama muy bien construida y una potente voz
narrativa, escéptica y desencantada, El canario es la novela de una generación
signada por la política, la represión, el rock y el flower power, la de los
contemporáneos de aquella "juventud maravillosa", náufragos que
quedaron al margen de cualquier posible heroísmo.