Desde una pequeña historia, como son las historias familiares, Carrère recorre la Historia (con mayúsculas) de Europa y Rusia de los siglos XIX y XX. Y construye unas memorias que tienen lo que él denomina las dimensiones horizontal y vertical de la vida. Lo hace con maestría, como siempre.
El libro arranca con el fastuoso funeral de Estado de su madre, la lectura de cientos de papeles dejados por su padre y las charlas con su tío. Vamos yendo y viniendo a Georgia, a Francia, a Moscú, a Ucrania: paseamos por sus paisajes, sus muchísimas miserias, su literatura, entre otros lugares.
Esa es una lectura del libro. Hay otra y es muy conmovedora.
Un koljós era una explotación agrícola colectivista instaurada en la URSS. Cuando el padre de Carrère viajaba, él, sus hermanas y su madre jugaban a "hacer koljós", durmiendo todos juntos en el suelo, sobre colchones. Así, con un poco de historia rusa y otro poco de historia íntima, este es también un retrato no amigable pero sí muy amoroso de Hélène Carrère, el rescate de las sombras de su padre Louis y un emotivo homenaje a las pequeñas vidas.
4/5🎗
Emmanuel Carrère. Koljós. Anagrama, 2026
Sinopsis de la editorial:
Koljós es el libro más íntimo de Emmanuel Carrère: un apasionante relato familiar que arranca con el funeral de Estado de su madre, Hélène Carrère d’Encausse, figura mayor de la vida intelectual francesa, primera mujer al frente de la Academia y reconocida autoridad en el estudio de la historia rusa. Su muerte en 2023 impulsará al autor a revisar una colección de archivos, cartas y fotografías que su padre había recopilado a lo largo de su vida, y que constituyen el punto de partida de esta investigación: una genealogía, profundamente entrelazada con algunos de los grandes conflictos del siglo XX, que va de Tiflis a París, de la Rusia prerrevolucionaria a la Ucrania actual.
Carrère reconstruye así el recorrido de sus bisabuelos, los Zurabishvili, burgueses ilustrados que se exiliaron de Georgia tras la Revolución bolchevique; al errático abuelo Georges, marcado por la pobreza, el derrotismo y una colaboración con los ocupantes alemanes nunca del todo esclarecida; y, sobre todo, la ascensión imparable de Hélène, brillante, severa, rigurosa y a menudo impenetrable; personalidad legendaria y polémica cuyo legado y complejidad condicionan a quienes la rodean. También redescubre la discreta figura de su padre, Louis, un personaje apacible y humilde siempre a la sombra de Hélène, que ofrece un contrapunto afectivo a la austeridad materna.
La nueva novela de Emmanuel Carrère, ganadora del Premio Médicis y del Premio Grand Continent en 2025, se mueve entre la historia familiar y la historia con mayúsculas y ofrece un retrato preciso de la Europa del pasado y presente siglo. Pero, sobre todo, es una confrontación con la memoria de la figura materna vista con la habitual mezcla de exactitud, empatía y lucidez del autor. Una confrontación que revela las aristas públicas y privadas de Hélène Carrère, pero también el profundo amor y reconocimiento de su hijo por todo lo que le debe.
La novela empieza con un epígrafe de Operación Masacre, de Rodolfo Walsh. Vamos a descubrir por qué esa cita, y vamos a volver a ella, y vamos a entender, y vamos a ver cómo se cierra el círculo, en los párrafos finales.
Cuatro voces, en cuatro tiempos históricos, en un desorden deliberado (1973, 1984, 1966, 1959) y en apenas 92 páginas cuentan una historia de traición, de machismo, de prepotencia y también relatan puntos nodales de la Historia con mayúscula y de las historias mínimas de la cotidianidad y de los cambios (a veces lentos, a veces vertiginosos) que van atravesando las sociedades en general y un pueblo pequeño, perdido, en particular.
Novelita-novelaza que pronto será película.
4,5/5🎗
Hernán Ronsino. Glaxo. Eterna Cadencia, 2025 (2009)
Sinopsis de la editorial:
Desde la puerta de la peluquería frente a la Glaxo, Vardemann había observado durante días cómo una cuadrilla de obreros levantaba las vías del tren. Ya no más ese sonido capaz de tapar hasta el ruido de un balazo, ni aquel previo a la detención, "tan estridente que hace doler las muelas. Solo una primitiva calma".
A partir del relato de cuatro personajes, situados en diferentes momentos entre 1959 y 1984, y a la luz de un epígrafe demoledor, Hernán Ronsino construye una pieza austera y precisa sobre la traición, la prepotencia del poder y los límites morales, inmersa en un clima de impasibilidad e indolencia apenas resquebrajado por la culpa y el asesinato.
Una obra contundente que explora con maestría qué sucede allí donde "reina un poco de silencio. Donde ese murmullo del pueblo se ahoga".
Dorothea lleva 59 años viviendo a la sombra: de sus padres, de su hermano, de su deseo de pintar. Y a esa edad, con muchos titubeos, decide abandonar (por poco tiempo, como quien se toma unas vacaciones con fecha de regreso) ese lugar para ponerse bajo otras sombras.
De vivir para asistir laboral y emocionalmente a su papá y a su mamá, con algún que otro amor siempre clandestino, pasa a quedarse en Inglaterra para cuidar casas y mascotas. Así la conocemos y, a través de ella, recorremos su pasado y su presente.
Esta es una novela sobre la soledad, sobre vidas minúsculas y también sobre el lenguaje. Sobre la tristeza de una heroína ínfima.
4,75/5🎗
Mariana Sández. La vida en miniatura. Impedimenta, 2025
Sinopsis de la editorial:
Dorothea Dodds lleva 59 años viviendo sin que se note. A la sombra de un hermano ausente y problemático, es ella quien se ocupa de sus padres. Es hija, secretaria, ama de casa y adhesivo invisible que lo sostiene todo. Es, sin lugar a dudas, la persona ideal que cualquiera querría dejar a cargo de su casa durante las vacaciones de verano. Y un buen día, cuando necesita escapar de todo, eso es precisamente lo que decide hacer. Con la ayuda de su prima inglesa, Mary Lebone, Dorothea consigue trabajo cuidando casas y mascotas a lo largo y ancho de la campiña inglesa, y en estos atisbos de vidas ajenas encuentra pistas sobre la suya propia. Con una prosa que sigue la huella de Natalia Ginzburg o Iris Murdoch, La vida en miniatura es un libro de viajes donde el camino se recorre por dentro: Dorothea cruza los campos de Inglaterra a la vez que desanda episodios clave de su pasado y aprende a vivir en su presente.
Qué distinta es
Betina González en todo lo que escribe; una joya demasiado escondida para mi gusto.
Leí que dijo a propósito de Un amor sin futuro: “La novela trata de la zozobra que es siempre enamorarse”. Y sí, pero es mucho más que eso. Porque hay una escritora y profesora de casi 50 años que se enamora de un pibe de poco más de 20. Y esa mujer, que no siguió en su vida los mandatos que de ella se esperaban, es razonablemente feliz así: sin familia.
Me interesa mucho la mirada de esta autora sobre la época: la juventud ("la enorme riqueza de las tragedias tempranas"), la "cancelación social" a las mujeres de cierta edad, el mundo roto, el deseo. Y todo con una vitalidad envidiable.
5/5🎗
Betina González. Un amor sin futuro. Tusquets, 2026
Sinopsis de la editorial:
“Un secreto puede ser un tesoro o un veneno”, dice la voz que narra esta novela. Su protagonista es una profesora universitaria que, luego del confinamiento obligado por la pandemia, empieza a recibir mensajes desesperados de sus alumnos con reflexiones personales a partir de los textos compartidos en clase.
Un día llega un correo diferente: encierra una declaración de amor, una invitación. Ella decide no tomarlo en serio, pero el asedio de ese estudiante continúa de una manera delicada, inteligente, imbatible.
Un amor sin futuro es mucho más que el relato de una relación que transgrede todas las encarnaciones estereotipadas del amor. Es un ensayo sobre la belleza en tiempos de Instagram e influencers, un tratado sobre el deseo. Betina González ha escrito una novela inesperada, de una belleza esplendente, donde la escritura es un acto de rebeldía ante la angustia y la soledad que acechan en nuestra época, en especial a los que recién se asoman a la vida.