Alguien que canta en la habitación de al lado. Alan Pauls
Pauls escribe sobre escritores que ama.
Me conmovió especialmente su Saer, también su María Moreno, su Rodrigo Fresán, y sus Walsh: están Rodolfo y también María Elena.
Más que un libro de crítica literaria, el de Pauls parece un mapa íntimo de lecturas. Un recorrido por los autores que lo formaron, lo marcaron o lo obsesionaron. Un libro, en definitiva, sobre los amores de un lector.
4/5🎗
Alan Pauls. Alguien que canta en la habitación de al lado. Random House, 2025
Sinopsis de la editorial:
Novela familiar de un lector recalcitrante, Alguien que canta en la habitación de al lado convoca a maestros y pares, dioses y demonios, devociones y desconciertos. Alan Pauls descubre que muchas de las cosas que valió la pena escribir las escribió sobre otros, en estado de curiosidad, de fervor o de pasmo, para afinar con músicas ajenas. Es el Pauls de El factor Borges y Trance el que vuelve aquí con las herramientas pasionales de la crítica para ponerlas a prueba en la práctica del ensayo, único género capaz de revitalizarlas.
Los ensayos de Alguien que canta van y vienen entre tonos y objetos diversos: clásicos Woolf, Kafka, Mansilla, Arlt , ídolos Barthes, Piglia, Deleuze, Aira, Saer , contemporáneos Chejfec, Guebel, Fresán, Chitarroni, Ramos , caballitos de batalla Puig, Borges , enigmas Walsh, Libertella , tótems incómodos Fogwill, Lamborghini , amazonas únicas Ludmer, Walsh, Moreno, Bléfari .
Pero la pregunta que se hace el libro siempre suena más o menos así: ¿qué dicen los otros que escriben de la aventura del sentido? ¿Cómo la arman, cuánta fe o desconfianza le tienen, cuán lejos son capaces de llevarla?
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