Tenía muy pendiente esta novela "de culto" de la literatura argentina.
La premisa de la que parte Feiling es que existe un límite invisible que contiene a los sueños y evita que invadan la realidad. Cuando ese límite comienza a resquebrajarse, las criaturas y fuerzas que habitan ese otro plano hallan la manera de cruzarlo, y así se desencadena una historia en la que el horror nace, precisamente, de la desaparición de las fronteras entre soñar y estar despierto.
Me gusta el caos que se apodera de una Buenos Aires noventosa, y las cientos de alusiones que pueden encontrarse aquí y allá.
Una novela que además funciona como cápsula del tiempo: ahí están la city porteña, la efervescencia cultural y cierto humor negro muy argentino, todo atravesado por un horror que no siempre necesita golpes de efecto para inquietar.
4/5🎗
C. E. Feiling. El mal menor. La bestia equilátera, 2021 (1996)
Sinopsis de la editorial:
Inés Gaos advierte que cuando un acontecimiento extraño irrumpe en su vida parece precipitar una serie. Las fuerzas del bien y del mal comienzan a disputarse los territorios compartidos a veces por la vigilia y el sueño. Nelson Floreal, un cincuentón florido que habita el barrio de San Cristóbal, no es ajeno a los hechos.
El mal de esta novela de C. E. Feiling, aun el mal menor, es enorme. Inevitable, secreto y concreto: avasallante. Ocupa cada partícula de la realidad que la ficción trata de proteger o aislar. Leerla es encontrar un espacio y un género deshabitados por la novela argentina: el terror, cuya dramática emergencia se encarga la novela de C. E. Feiling de subrayar. ¿O de atenuar?
Desde la primera insinuación (“Los tacos, los taquitos”) con que surge hasta las de la extrema tragedia (un vuelo nocturno por la ciudad de Buenos Aires) con las que precipita su conclusión, El mal menor establece las leyes de un género en el que tanto la ambigüedad como la arbitrariedad se alternan o superponen. El mal, su caudaloso régimen de variantes de grado y malas noticias, ocupa todo, hasta las predicciones, sobre todo las buenas intenciones; acaso y por sobre todas las cosas, los acontecimientos.
Semblanzas, prólogos, entrevistas y otros escritos sueltos conforman esta hermosa colección de Silvina Ocampo.
La primera parte, Textos autobiográficos, es de lejos lo mejor del libro. Leerlo todo de corrido puede resultar repetitivo (son muchas entrevistas, y en varias reitera los mismos conceptos y anécdotas), pero aun así se pasa un buen rato en compañía de esta mujer que vivió a la sombra de demasiadas personas.
Borges, Bioy, su hermana Victoria: todos aparecen, tarde o temprano, proyectando su sombra sobre estas páginas donde Silvina, también, habla de sí misma.
4/5🎗
Silvina Ocampo. El dibujo del tiempo. Recuerdos, prólogos, entrevistas. Lumen, 2014
Sinopsis de la editorial:
El dibujo del tiempo, publicado a veinte años de la muerte de Silvina Ocampo, reúne por primera vez los textos autobiográficos y ensayísticos, muchos de ellos hasta ahora inéditos, que la autora escribió entre 1938 y 1989.
Entre los géneros más diversos, este libro incluye recuerdos de infancia, tan cotidianos como perturbadores, que proyectan la misma magia de sus ficciones y de su poesía; un discurso de agradecimiento por el Premio Nacional de 1964; inspirados comentarios sobre cine o sobre el cuento policial; evocaciones de los escritores de su círculo cotidiano, como Jorge Luis Borges; prólogos que revelan su íntimo conocimiento del arte y de la literatura; y encuestas, entrevistas, diálogos y algunos textos inclasificables, que nos permiten acercarnos a una Silvina Ocampo que desafía todas las convenciones con el lúdico ejercicio de su inteligencia.
En El dibujo del tiempo se despliega toda la originalidad de una de las escritoras esenciales de la literatura argentina, capaz de sorprender siempre por la ferocidad de su imaginación y su serena transformación del orden que nos impone la realidad.
Porque como ella misma lo dice "la realidad es lo único fantástico que nos queda".