Una lágrima en el polvo. Alejandro Tarruella


Creo que fue por septiembre, cuando el Turco tenía promociones sobre los libros de la editorial Punto de Encuentro, que me traje unos cuantos, entusiasmada por haber leído en la Colección Código Negro al siempre querido Vicente Battista y a la uruguaya Mercedes Rosende.

De Alejandro Tarruella tengo aún pendiente una biografía de Envar El Kadri y las entusiastas recomendaciones del Turco.

Esta me resultó una novela con trama clásica en principio, donde hay un poli bueno en la maraña de mierda y corrupción, que incluye al reciclaje de izquierda y derecha de los 70 en los años 90 y con el trasfondo del atentado a la AMIA.

Es una novela, como la clásica novela negra, donde el protagonista al que queremos un poco pero más compadecemos, es un perdedor.






Alejandro Tarruella. Una lágrima en el polvo. Punto de Encuentro, 2015

Resumen de la editorial:
"Una lágrima en el polvo" es una original novela del género negro que narra la historia de un crimen, en un atentado en los años 90 de Argentina. El relato es un círculo cerrado, alude a la historia reciente del país desde una visión filosa. A un crimen personal, lo sucede la obsesión de una policía por descubrir la verdad y deja al desnudo una trama corporativo estatal que encubre hasta a ciertas disidencias hundidas en la boca oscura del desaliento.
Muertos y asesinos ruedan en un mundo de sombras que hacen al neoliberalismo del fin del siglo. Ex guerrilleros, servicios de inteligencia, policías, se mueven en un juego que devela la complicidad en la gestación de la injusticia y el crimen dentro de un sistema impiadoso.
El policía que rompe el cerco institucional y, casi sin proponérselo, deja ver en lo profundo a una sociedad que se debate navegando sus lacras, se va de su estructura, pero está dentro de su drama de sangre. Como Paco Ignacio Taibo II, o Antonio Muñoz Molina y acaso Craig Mc Donald ("La cabeza de Pancho Villa"), en la línea de construcción de Rodolfo Walsh para el thriller latinoamericano, Tarruella da acceso a una realidad y la revela sin piedad.
 Carlos Gibbons. 

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