
Leí este libro por primera vez hace más de 30 años. Vi la película en su momento, acabo de ver la serie. Seguía, después de tanto tiempo, un buen sabor de esa lectura. Sin embargo, algo me había pasado con Isabel Allende, a la que leí muy poco después. Fueron varias cosas: tanto por leer, tantos entusiasmos profundos o pasajeros, y también mi adorado Roberto Bolaño, que la detestaba. Y el patriarcado, y la etiqueta despectiva de best seller.
Por suerte, aunque tengo muchos prejuicios, también sé que son eso y que puedo revertirlos.
Entonces pude volver a disfrutar de una novela que no tiene, para mí, nada que envidiarle a los señoros del "boom". Hay algo tan latinoamericano en esta historia, tanto de su magia y de su miseria, tanto de los problemas de fondo de nuestros países, con sus grietas atávicas, con sus mujeres fuertes y luminosas, con su oligarquía de machos poderosos y vengativos.
Treinta años después, vuelvo a este libro con otros ojos, y confirmo algo que los prejuicios ajenos casi me hacen olvidar: que Isabel Allende escribió una de las grandes novelas latinoamericanas.
5/5🎗
Isabel Allende. La casa de los espíritus. Plaza & Janés, 1989 (1982)
Sinopsis de la editorial:
Desde comienzos de siglo hasta la actualidad nos lleva el relato de la vida de Esteban Trueba, de su mujer, hijos -legítimos y naturales-, nietos; una dinastía de personajes sobre los que va gravitando alternativamente la narración, sin que los demás se pierdan nunca de vista, ni siquiera después de muertos. El carácter iracundo del fundador, la fantasiosa hipersensibilidad de la esposa y la evolución social del entorno -que refleja y bien pudiera simbolizar la de cualquier país latinoamericano- hacen muy difíciles unas relaciones familiares marcadas por el drama y la extravagancia que desembocan en un final sorprendente y feroz que apunta, sin embargo, el camino de una laboriosa reconciliación.
Ok: ya conozco el final de la historia. Conozco el desenlace del atentado fallido a Pinochet (la literatura nos dio la hermosa Tengo miedo torero). Conozco el asesinato del senador Guzmán (y cómo en casa de Nona Fernández golpeaban el televisor con un trapo cuando aparecía). Conozco algo de la fuga en helicóptero. Y sin embargo.
Es notable el esfuerzo que hace la autora por ayudarnos a entender las acciones y decisiones de uno de los “últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas”, hoy, en un mundo tan distinto de aquel, donde nadie o casi nadie “se plantea la idea de entregarse por completo a un objetivo superior a uno mismo”.
Y lo logra. Mauricio Hernández Norambuena, en aislamiento durante lustros, refugiado en diálogos con sus fantasmas (a quienes se debe) y en los libros (ese espacio clandestino y privado al que se fuga cada vez que lee), cuenta y se deja contar para que quien quiera pueda arrimarse a comprender.
4/5🎗
Nona Fernández. Marciano. Random House, 2025
Sinopsis de la editorial:Esta novela no la protagonizan seres extraterrestres sino Mauricio Hernández Norambuena, que podría ser descrito, parafraseando a Bolaño, como uno de los últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas. Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros.
La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó entre ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas.
Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
Un plomero y una artista visual ¿se enamoran? Psss. La relación es asimétrica, el amor es desparejo.
El narrador, Salvador, es un tipo simple pero entrometido, trata de salvar de la incomprensión de un mundo artístico que le da la espalda a Clara, pero el incomprendido también es él, en muchos sentidos. Destaco la construcción de la perplejidad en este gran personaje.
Es bien interesante cómo
Rimsky arma a través de sus protagonistas una idea del arte y una idea de la identidad territorial en un pueblo pequeño.
La novela me gustó, aunque primó en mi lectura la parte de confusión del título. Cosas que pasan.
3,75/5🎗
Cynthia Rimsky. Clara y confusa. Anagrama, 2024
Sinopsis de la editorial:
«No es casual que esta historia llegue a sus vidas. Significa que están preparados para entender que ningún copo de nieve cae en el lugar equivocado», nos dice el narrador, que ha empezado a trabajar como plomero. De camino a la casa de un cliente que asegura oír ruido de agua en una pared —una fuga fantasma, porque no hay rastro de humedad—, se detiene ante la cristalera de un centro cultural en el que hay una exposición. En la sala vacía, la artista descuelga uno de sus cuadros y hace algo inaudito. La artista se llama Clara, y el narrador queda atrapado por esa acción, que será el inicio de una historia de amor y dependencia con límites torturantes. Al mismo tiempo, el protagonista descubre los turbios tejemanejes de la cúpula del gremio de plomeros, en el que acaba de ser admitido.
Al frente del gremio, que se reúne en el bar Platón, está el poderoso Ventura. Y entre el amor no correspondido y las corruptelas destapadas, se precipitan una sucesión de acontecimientos tal vez inauditos en los que intervienen un mentor moribundo llamado Ovidio, un Porsche, una maquiavélica crítica de arte llamada Renata Walas, un ataúd alquilado, un hijo con ganas de venganza, un serrucho telescópico y la fiesta popular del pastelito.
Liviana y profunda, esquiva y sólida, hilarante y seria, esta novela singularísima, que despliega un escurridizo y delicioso sentido del humor, nos lanza algunas preguntas trascendentales: ¿qué es el arte? ¿Cuál es su misión? ¿Cómo podemos darle sentido a la vida? ¿Qué es el amor? ¿Lo que nos sucede es fruto del destino o de la casualidad? ¿Hay una lógica en el azar?
La autora, fascinante rara avis literaria, nos plantea un juego nada inocente que se pone en marcha desde el paradójico título.
Su compatriota Alia Trabucco Zerán contó en Las homicidas algo de la historia de María Luisa Bombal. Varios escritores top del "boom" latinoamericano la consideran "la madre de todos". Y este ejemplar original, hermoso, oloroso, estaba en la Biblioteca Pedagógica.
Como la breve obra de Bombal, La amortajada es una novela corta donde la melancolía con que una muerta relata su vida desde su ataúd es sencillamente bella.
Ana María nos envuelve en sus amores, desamores, en su condición de mujer en los años 30, en lo que fue una tibia rebeldía que puede expresar sin tapujos ahora que nadie la escucha. Una belleza.
4,5/5 🎗️
María Luisa Bombal. La amortajada. Ediciones Sur, 1938
Sinopsis de la editorial:
La obra fundamental de María Luisa Bombal puede contenerse en un escaso volumen, del que La Amortajada (1938) constituye, sin duda, una pieza central. En esta singular novela se exhibe un universo onírico y mágico, en el que la realidad y ensueño se confunden. La voz narrativa de una muerta (la amortajada) permite a la autora desplegar la visión de una vida femenina atormentada por el amor, el desencuentro y la imposibilidad de la vida. Representativa de la literatura femenina más importante de la lengua castellana, la obra de María Luisa Bombal se sitúa entre las expresiones más puras de la literatura hispanoamericana contemporánea.