La cadencia, el detalle, la reminiscencia saeriana de esta novela: cada día mejor
Kohan.
Tres partes: un viaje de ida. Una semana en un pueblo: aquí el centro es el desamor. Un viaje de vuelta. Un gran final.
En un "bache" en su pareja, Fernando viaja en colectivo hacia La Paz, Córdoba. Paradas, alguna breve conversación, lluvia, silencio.
En el pueblo lo espera su hermano: fue abandonado por su pareja, y es sobre eso que conversan. ¿Qué pasó? ¿Cómo es que entre esos dos se instaló el desamor? ¿Puede haber reconciliación?
Otro colectivo, otros pasajeros, un incendio, un control policial, algún que otro incidente más, la expectativa de la llegada y el reencuentro. Y, otra vez, el gran final.
El cambio de perspectivas, el uso de la segunda y tercera persona, la escritura totalmente depurada, la prácticamente inexistente trama y sin embargo...
4,75/5🎗

Martín Kohan. La separación. Anagrama, 2026
Sinopsis de la editorial:
´Ya nos hemos despedido, y sin embargo todavía no nos vamos; ya nos hemos despedido y separado, y sin embargo esta ese tiempo que se estanca y dura, y que pertenece a la despedida también.´ Un viaje de ida. Una semana en un pueblo argentino. Un viaje de vuelta. Nada más. La separación no requiere de grandes acontecimientos para indagar en lo mas profundo de las relaciones, de la intimidad y de la vida interior de sus personajes. Fernando se despide de su pareja. Parece que su relación pasa por un momento de incertidumbre. Parte de la estación de Retiro, en Buenos Aires, con destino a La Paz, una pequeña localidad de la provincia de Córdoba. Allí vive su hermano, a quien va a visitar con motivo de la reciente y devastadora separación sentimental de este. Durante el viaje en autobús se suceden las paradas, alguna que otra conversación, la lluvia, el silencio. Ya en La Paz los hermanos se encuentran, charlan, intentan explicarse qué ha sucedido. Fernando contacta con la expareja de su hermano y se abre entonces la posibilidad de una reconciliación. Después, llega la hora de volver: otro autobus, otros pasajeros, varios incidentes, un incendio, un control policial, una mujer atrapada en el baño y la esperanza de que, al llegar a la estación de destino, haya alguien allí para recibirle. Con un original juego de voces, esta novela pone el foco en los detalles aparentemente insignificantes que nos rodean. Kohan observa, describe, nunca exagera. Sabe que es en los matices, en los espacios vacíos, donde realmente se esconde todo, y aquí nos regala una brillante muestra de una literatura que logra decirnos mucho con muy poco. En La separación, Kohan lleva un paso más allá su escritura depurada y precisa, y vuelve a demostrar por que es uno de los narradores mas sólidos y personales de la literatura argentina contemporánea.
No sólo se viene una serie sobre Aníbal Gordon, sino que lo que empezó con Gordon y continúa con esta novela evidentemente va a seguir. Son buenas noticias.
Desde su salida de la cárcel "confundido" con los presos políticos el 25 de mayo de 1973 hasta los inicios de la dictadura en marzo de 1976, el recorrido sangriento de Gordon es increíble. Bueno: increíble es este país, lo fue aquellos años. Argentina parece estar guionada. Tristemente.
La reconstrucción histórica de
Larraquy recorre el arco que va desde el desquicio feroz de la derecha peronista, algunos sindicatos, la policía, los servicios de inteligencia hasta el comienzo de la "muerte discreta" y la clandestinidad. Gordon no desapareció con la dictadura. Solo cambió de método. Y de esa continuidad todavía nos queda mucho por leer.
4,5/5🎗
Marcelo Larraquy. El aniquilador. Planeta, 2026
Sinopsis de la editorial:
En la continuidad de su saga, Marcelo Larraquy vuelve con la reconstrucción novelada de una vida y un momento histórico que hoy se lee como una distopía estremecedora.
A medida que se despliega la trama más violenta de la Argentina de los años 70, el personaje de Gordon se va despojando de todo resto de humanidad. El relato avanza como un rayo al ritmo de su transformación de delincuente en aniquilador y atraviesa la depuración interna del peronismo y el ataque a “zurdos y bolches” con el sello cruento de la Triple A. Hasta que una desaparición inesperada desencadena una guerra entre aliados. En su deriva enloquecida, Gordon se introduce en las fauces de la dictadura militar con la ferocidad que le confiere el dominio sobre un campo de concentración en pleno barrio de Floresta: el terror cotidiano en su propio territorio.
Esta novela es un trepidante thriller político, cruzado de espías y conspiradores. A partir de una investigación rigurosa, con entrevistas y documentos inéditos, Larraquy recrea magistralmente una época y devela a un personaje insoslayable, uno de los más despiadados y secretos de la historia política argentina.
La serie de Netflix, dirigida por Pablo Trapero y Pablo Fendrik y protagonizada por Rodrigo de la Serna, está basada en esta novela.
Tenía muy pendiente esta novela "de culto" de la literatura argentina.
La premisa de la que parte Feiling es que existe un límite invisible que contiene a los sueños y evita que invadan la realidad. Cuando ese límite comienza a resquebrajarse, las criaturas y fuerzas que habitan ese otro plano hallan la manera de cruzarlo, y así se desencadena una historia en la que el horror nace, precisamente, de la desaparición de las fronteras entre soñar y estar despierto.
Me gusta el caos que se apodera de una Buenos Aires noventosa, y las cientos de alusiones que pueden encontrarse aquí y allá.
Una novela que además funciona como cápsula del tiempo: ahí están la city porteña, la efervescencia cultural y cierto humor negro muy argentino, todo atravesado por un horror que no siempre necesita golpes de efecto para inquietar.
4/5🎗
C. E. Feiling. El mal menor. La bestia equilátera, 2021 (1996)
Sinopsis de la editorial:
Inés Gaos advierte que cuando un acontecimiento extraño irrumpe en su vida parece precipitar una serie. Las fuerzas del bien y del mal comienzan a disputarse los territorios compartidos a veces por la vigilia y el sueño. Nelson Floreal, un cincuentón florido que habita el barrio de San Cristóbal, no es ajeno a los hechos.
El mal de esta novela de C. E. Feiling, aun el mal menor, es enorme. Inevitable, secreto y concreto: avasallante. Ocupa cada partícula de la realidad que la ficción trata de proteger o aislar. Leerla es encontrar un espacio y un género deshabitados por la novela argentina: el terror, cuya dramática emergencia se encarga la novela de C. E. Feiling de subrayar. ¿O de atenuar?
Desde la primera insinuación (“Los tacos, los taquitos”) con que surge hasta las de la extrema tragedia (un vuelo nocturno por la ciudad de Buenos Aires) con las que precipita su conclusión, El mal menor establece las leyes de un género en el que tanto la ambigüedad como la arbitrariedad se alternan o superponen. El mal, su caudaloso régimen de variantes de grado y malas noticias, ocupa todo, hasta las predicciones, sobre todo las buenas intenciones; acaso y por sobre todas las cosas, los acontecimientos.