El ferrocarril subterráneo. Colson Whitehead


Merecidísimos galardones los que recibió el año pasado esta novela.

La historia de Cora, la central pero no la única en este libro, es desgarradora en tanto ella reúne en su condición de esclava otras dos características que son el súmmum del vasallaje: negra y mujer, y en el siglo XIX, y en Estados Unidos para más datos.

Colson Whitehead narra a través de Cora, sus antepasados y sus contemporáneos, la mentalidad (oh, no del todo desterrada, acaso corrida de objetivos) de distintos grupos humanos: blancos esclavistas, blancos abolicionistas, y negros, con todos los matices que la esclavitud puede dejar en sus pensamientos: de resignación o de rebeldía.

La existencia del famoso ferrocarril subterráneo, que en la novela es "real", concreto, hecho de vagones y locomotoras, torna aún más épico, si cabe, el circuito clandestino que existió hace tanto tiempo para proteger y liberar a esclavos.

La estructura de El ferrocarril subterráneo está muy bien resuelta, y los momentos de tensión y de congoja, muy logrados.
















Colson Whitehead. El ferrocarril subterráneo. Random House, 2018 (2017)

Resumen de la editorial:
Galardonada con el Pulitzer 2017 y con el National Book Award, El ferrocarril subterráneo ha sido el acontecimiento literario del año en Estados Unidos.
Cora, hija y nieta de esclavos, vive en una plantación algodonera del estado de Georgia, en el sur de Estados Unidos. Se trata de un lugar infernal, y allí crecerá sometida a la crueldad de sus amos y marginada por los otros esclavos de la plantación.
Al alcanzar la pubertad, Caesar, otro esclavo recién llegado de Virginia, le habla de la existencia del "ferrocarril subterráneo" y le propone que se sirvan de él para huir juntos hacia el norte. La joven esclava -al igual que hizo su madre cuando decidió abandonarla- optará por dejar su único hogar para embarcarse en un arriesgado viaje hacia lo desconocido, un viaje en pos de la libertad.
El Ferrocarril Subterráneo era una agrupación abolicionista clandestina del siglo xix que ayudaba a los esclavos a huir hacia los estados libres del norte y Canadá.
Whitehead utiliza este episodio histórico para imaginar una verdadera red de estaciones secretas, unidas por túneles y vías subterráneas que cruzan todo el país. Esta historia de tintes épicos, universal, onírica y a la vez brutalmente realista, nos habla de la libertad y las ilusiones truncadas, del esfuerzo sobrehumano, de la determinación incontestable de cambiar el propio destino.


Una novela criminal. Jorge Volpi


Mientras leía esta novela documental o novela sin ficción me fue inevitable detenerme varias veces para pensar cuán colonizado tenemos el sentido común, aún cuando hagamos de la sospecha un hábito.

El recorrido de Volpi por este caso, tiene varios momentos de una humanización que hace falta; creo que el más acertado se resume en una pregunta: "¿Nunca dudan, nunca se culpan, nunca se arrepienten?"








Jorge Volpi. Una novela criminal. Alfaguara, 2018

Resumen de la editorial:
Todo lo que se narra en esta novela ocurrió así, todos sus personajes son personas de carne y hueso, y la historia, desentrañada con maestría e iluminada hasta sus últimos recovecos por una ingente tarea de documentación, es real.
El 8 de diciembre de 2005, al sur de Ciudad de México, la policía federal detiene a Israel Vallarta y a Florence Cassez y los acusa de secuestro e integración en banda criminal. Al día siguiente, a las 06:47 de la mañana, los canales de televisión Televisa y TV Azteca emiten en directo la entrada de los agentes federales en el rancho Las Chinitas, la liberación de tres rehenes y la detención de Israel y Florence. En los días siguientes, los detenidos sufrirán torturas, se les negarán sus derechos y la lista de acusaciones irá en aumento. Pero cuando los abogados defensores captan la inconsistencia entre los partes de detención, los vídeos de la emisión televisiva y la versión de sus defendidos, comienza una carrera contra el tiempo para sacar a la luz uno de los mayores montajes policiales de la historia de México, cuyo desarrollo hizo que se tambalearan los cimientos del gobierno de Felipe Calderón y culminó con un incidente diplomático entre México y Francia.
Narración despiadada a la hora de mostrar los entresijos del poder, las raíces más hondas de la corrupción y su alcance, así como los embotados mecanismos de la justicia, Una novela criminal es también una valiente denuncia del coste social de las políticas que declaran la guerra al crimen sin poner freno a sus causas.



La tierra incomparable. Antonio Dal Masetto


La Ágata de Oscuramente fuerte es la vida vuelve a Italia después de 40 años. Imposible, como cada vez que leo a Dal Masetto, no imaginar el regreso del nono o el nunca concretado de la nona. No es difícil. El viejo y sabio don Antonio supo transmitir en estas dos novelas cada sensación (el barco, el avión, las piedras, las aguas) del recuerdo y del reencuentro. Todas, cada una.

Un plus es también la mirada de una Ágata octogenaria de vuelta a su tierra sobre los migrantes en los inicios de los años 90. Hoy todo es tremendamente peor.

Y para la sonrisa, la parentela, la idiosincrasia italiana, tan parecida a la de mis cercanías.









Antonio Dal Masetto. La tierra incomparable. El Ateneo, 2011 (1994)

Resumen de la editorial:
Dos días después de cumplir ochenta años, una inmigrante italiana decide volver a su pueblo natal, luego de haber pasado la mitad de su vida en la Argentina. El viaje solitario de Agata, cuyos recuerdos de juventud traman Oscuramente fuerte es la vida, es el disparador de una novela tan concisa como conmovedora, sobre el desarraigo, la nostalgia y la lucha contra la desesperanza, que se libra con ánimo inquebrantable por recuperar lo perdido. Estos temas fundamentales de la literatura se cruzan con un retrato despiadadamente exacto de la Europa de fin de siglo xx.
Desde su primera edición en 1994, La tierra incomparable conmueve a los lectores por su relato preciso de que no hay otra tierra como la que se abandonó, del contraste entre lo que se recuerda de lo que se dejó al partir y lo que se encuentra al regresar, y de la voluntad de volver para recuperar algo, al menos, de lo que se había perdido.


La vida privada de los árboles. Alejandro Zambra


¡Lo que me gusta Alejandro Zambra! Escribe con cercanía, siempre. Un poco generacional, otro poco geográfico-cultural. No tengo mucho más que agregar, porque a Zambra hay que leerlo. Siempre acaricia, aunque sea en (o porque son) apenas 120 páginas. Soy fan de Zambra.







Alejandro Zambra. La vida privada de los árboles. Anagrama, 2007

Resumen de la editorial:
Verónica tarda, Verónica se demora inexplicablemente y el libro sigue hasta que ella regrese o hasta que Julián esté seguro de que ya no volverá. Hacia el final, Julián quiere escribir y no ser escrito, pero esperar es dejarse escribir: esperar es seguir una constante deriva de imágenes. Entonces la historia comienza mucho antes de esa noche última, tal vez una tarde de 1984, con la escena de un niño mirando televisión. Y termina con las inevitables conjeturas sobre la vida de Daniela, la hija de Verónica, a los veinte, a los veinticinco, a los treinta años, cuando ha pasado mucho tiempo desde que su padrastro le contaba historias sobre los árboles. ¿Por qué leer y escribir libros en un mundo a punto de quebrarse? Esta pregunta ronda cada página de La vida privada de los árboles, una novela que confirma a Alejandro Zambra como uno de los escritores más interesantes de las nuevas generaciones.


Los daños materiales. Matilde Sánchez


Novela de engaño pero sobre todo de autoengaños, Los daños materiales gira alrededor de una pregunta que muchas nos hicimos alguna vez: ¿por qué me quedo acá, si no sólo no hay amor sino tampoco deseo, admiración o respeto? Con humor y con resentimiento, cuando no con odio, la protagonista va dándonos un relato dosificando el suspenso en la planificación de su venganza.

La novela está muy bien, aunque me hubiera gustado otro final, más a la altura de esta gran vengadora.






Matilde Sánchez. Los daños materiales. Alfaguara, 2010

Resumen de la editorial:
«Aquí está, caro lector, tu dosis de rencor e intimidades: voy a contártelo todo al modo de un informativo, sin ahorrar en crímenes ni salpicaduras, sin imponer una sola distorsión a la materia. Esta vez será cien por ciento verdadera, cruenta, injuriosa, sexual.»
Así, con violencia y honradez feroz, la narradora nos advierte que ésta no será una novela rosa sino una bomba de fragmentación para provocar el peor de los daños al protagonista: un hombre de muchas caras, azote furtivo de los salones de citas y adicto al sexo, un falsario en el reino de las relaciones públicas que será desenmascarado por su amante con una lección ejemplar.
En los tonos cambiantes de la diatriba y la carta de amor, esta vengadora de Palermo Viejo nos cuenta su romance morboso basado en el erotismo obsesivo y la eterna sospecha.



El fin de la historia. Liliana Heker


Sabía, cuando pedí prestada esta novela en la Biblioteca, que iba a leer otra novela de la dictadura. Lo que no sabía es que iba a tratar, como en Doble fondo, de una mujer "quebrada", cautiva de la ESMA y de Massera, "colaboradora" también en París, un hijo o una hija como centro de las decisiones. Acá se acaban las similitudes.

A diferencia de la novela de Elsa Osorio, acá no hay épica. Es largamente más profunda, y se entiende la polémica que El fin de la historia despertó cuando apareció, a 20 años del golpe, apenas doce o trece años después de la recuperación democrática, en pleno menemismo, indultos y demás.

Lo que me resulta difícil de comprender (no digo imposible porque siempre estoy dispuesta a escuchar, es cómo alguien (quiero decir alguien como yo, que no vivió, no sufrió en la carne, pero que se conmueve, siempre) puede juzgar sin haber tenido una picana en la vagina o en el ano, sin tener los órganos rotos, sin tener la vida de un/a hijo/a pendiente de sus decisiones. En fin, supongo que quienes sí padecieron esos suplicios podrán juzgar. O no. Esos padecimientos son muy íntimos. En todo caso, por un lado, escucho, leo. Por otro, una gran novela, de una gran escritora.













Liliana Heker. El fin de la historia. Alfaguara, 2010 (1996)

Resumen de la editorial:
Activa militante revolucionaria y finalmente líder de Montoneros, Leonora Ordaz acaba siendo secuestrada y torturada, e ingresa en el infierno de la tristemente célebre represión ilegal perpetrada por la última dictadura militar.
Conmocionada, al enterarse de que su amiga y confidente ha pasado a integrar la lista de desaparecidos, Diana Glass cree posible el camino de la novela para explicar la trágica parábola de Leonora que es, también, la de toda una generación.
Descubre entonces que la realidad es más compleja y terrible que los ideales, y que la verdad puede a veces ser impronunciable. Su deseo contrariado permite dar existencia a un hecho novelístico de dimensión excepcional, y pocas veces alcanzado por la literatura argentina, un capítulo terrible de nuestra historia, cuyas heridas continúan abiertas