Tove Ditlevsen se suicidó en 1976. Había publicado Infancia, Juventud y Dependencia entre 1967 y 1971. Llegué a ella sin haber leído su narrativa, no sólo por la publicación en forma de trilogía en castellano, sino por alguna crítica con la que me crucé y que me demolió. Necesitaba leerla después de saber que es considerada la precursora de la autobiografía moderna (o, como se suele decir con desprecio: de la literatura del yo). A mí me encantan las precursoras.
Ditlevsen escribió, en estas memorias casi asépticas pero feroces, sobre temas que hasta hace muy poco eran considerados menores (también por ser exclusivamente "femeninos"): embarazos, abortos, partos, menopausia.
Lo más impactante, aunque más breve, es la última parte, donde relata sus adicciones con algo parecido al desapego, pero con un toque de salvajismo que desarma.
5/5🎗
Tove Ditlevsen. Trilogía de Copenhague. Seix Barral, 2025 (1967-1971)
Sinopsis de la editorial:
Criada en el seno de una familia humilde en el barrio obrero de Vesterbro, en Copenhague, durante el difícil periodo de entreguerras, Tove Ditlevsen tuvo que lidiar durante años con la tensión entre su vocación como escritora y sus roles como hija, esposa y madre, así como con el abuso de alcohol y medicamentos. Todo ello la llevó a escribir sobre la experiencia y la identi-dad femeninas de una manera adelantada a su tiempo. Se suicidó en 1976, dejando atrás una vida apasionante y una de las obras más importantes y singulares de la literatura europea del siglo XX.
Trilogía de Copenhague reúne por primera vez en castellano, en un solo volumen, Infancia, Juventud y Dependencia, las tres novelas biográficas fundamentales de Ditlevsen. Un tríptico valiente y honesto; un ejercicio pionero de la escritura confesional que explora temas como la familia, el sexo, la maternidad, la adicción y las dificultades para ser artista y mujer.
Aunque está basada en su experiencia, Trilogía de Copenhague se lee como la mejor ficción: intensa, absorbente y siempre en conflicto, y puede considerarse la respuesta danesa a las novelas napolitanas de Elena Ferrante, así como una precursora espiritual de autores como Karl Ove Knausgård, Annie Ernaux, Rachel Cusk y Deborah Levy.
Seguí con mucho interés a lo largo de los años esta serie del Departamento Q. Pasé muy buenos ratos y ahora toca decir adiós.
Toman sentido en esta última novela los cabos sueltos que se plantearon desde la primera. Y, desde su encierro carcelario, desde sus siete metros cuadrados,
Mørck y un puñado de personajes entrañables van tejiendo una explicación.
Desde la aparentemente apacible Dinamarca, drogas y corrupción policial condimentan una historia en la que la lealtad (y el cariño) son los ingredientes principales.
Gran despedida del cabrón de Carl Mørck.4/5🎗
Jussi Adler-Olsen. Siete metros cuadrados. Maeva, 2025
Sinopsis de la editorial:
El inspector Carl Mørck está en la cárcel. Después de quince años, un caso nunca resuelto del pasado lo ha alcanzado de lleno, y los cargos de tráfico de drogas y asesinato amenazan con destruir su vida y su carrera. Pero todo indica que lo están incriminando injustamente. Alguien ofrece una recompensa de un millón de dólares por su cabeza, y así lo pone en grave peligro entre los criminales y los funcionarios corruptos de la prisión, pero ¿por qué? Cuando los colegas de Carl Mørck en el Departamento de Policía de Copenhague le dan la espalda, solo puede contar para limpiar su nombre con el leal equipo del Departamento Q y con una persona a la que Carl salvó la vida en el pasado.
Volvieron Carl, Assad y Rose. Octava novela del Departamento Q, con foco en los refugiados que el mar deposita en las playas.
La novela es muy humana, una característica de esta saga y de su autor. En La víctima 2117 encontramos detalles de la vida de Assad y se agradece a Adler-Olsen cómo nos va adentrando a lo largo de sus historias en las existencias de sus personajes.
Por lo demás: mucha acción, muy buen ritmo y como siempre toques de humor en medio del drama.
Jussi Adler-Olsen. La víctima 2117. Mavea, 2020
Resumen de la editorial:
En la costa de Chipre rescatan el cadáver de una mujer procedente de Oriente Medio.En Barcelona, en la playa de Sant Miquel en la Barceloneta, Joan Aiguader, un periodista frustrado, cree tener su gran oportunidad profesional cuando ve un reportaje sobre el «contador de la vergüenza», que lleva un recuento del número de refugiados ahogados en el mar y que contabiliza a la mujer de Chipre como la víctima 2117.Mientras tanto, en Copenhague, el joven Alexander decide vengarse por tantas muertes injustas en el mar. Juega en su videojuego Kill Sublime hasta el nivel 2117, para luego empezar a matar indiscriminadamente. Cuando Assad, del Departamento Q, ve la imagen de la mujer muerta, se desploma porque la conocía demasiado bien.