Elena Garro es una de mis debilidades y en estos cuentos, que pueden conformar una novela, leí entre otras muchas cosas un poco de la vida desquiciada de la propia autora.
México, Madrid, Nueva York y huidas perpetuas, un entrar y salir de la miseria material y humana que pueblan el mundo hostil que Garro padeció y describió con maestría.
4/5🎗
Elena Garro. Andamos huyendo Lola. Mardulce, 2011 (1980)
Sinopsis de la editorial:
La situación de Elena Garro es curiosa, muchas veces se la conoce más por su vida que por su obra. Es cierto que a los 17 años se casó con Octavio Paz –con quien tuvo una hija–, y que más tarde fue amante de Bioy Casares. También que luego de su desempeño político durante la Masacre de Tlatelolco, en México en 1968, su nombre adquirió cierto halo maldito que la llevó a un voluntario exilio. También que era bella como pocas y que amaba a los gatos locamente. Y también, llegando ya a su obra, que Borges, Silvina Ocampo y el propio Bioy Casares publicaron un texto suyo en la segunda edición de la célebre Antología de la literatura fantástica.
Pero ante todo, Elena Garro es una de las más grandes escritoras latinoamericanas del siglo XX.
Los relatos de Andamos huyendo Lola valen como demostración: pequeñas obras maestras sobre la relación entre literatura y paranoia, sobre el huir real de un Estado imaginario, sobre la potencia de lo femenino versus el poder destructor de lo masculino.
Una historia de lucha de los obreros, de la opresión, de la soledad. De la traición, de la corrupción, de la soledad. De la solidaridad, del miedo, de la soledad.
Otra gran obra (política) de la mexicana, mi gran descubrimiento del año.
Ay Elena Garro, qué injusto es el mundo, todavía, con vos.
4/5🎗
Elena Garro. Y Matarazo no llamó... Mardulce, 2013 (1991)
Sinopsis de la editorial:
Y Matarazo no llamó... es la novela más claramente política de Elena Garro. Centrada en un caso policial, narra la historia de un pobre tipo llamado Felipe Yáñez, y de un crimen político ejecutado por el Estado. Como en Andamos huyendo Lola, Garro logra un clima de opresión y de asfixia, no exento de poesía y un sentido del humor finísimo, para desembocar en una aguda reflexión literaria sobre los efectos devastadores de la violencia política. El estilo de Garro es único, y probablemente no haya como ella otra narradora latinoamericana que haga uso de los silencios como recurso estilístico y como metáfora política. Es un verdadero placer encontrarnos con una autora que escribe tan bien.
En Y Matarazo no llamó... Garro retoma la larga tradición del antihéroe, pero para darle una vuelta de tuerca cargada de inteligencia y de una prosa de precisión deslumbrante.
Elena Garro nació en 1916 en Puebla, México, y murió en Cuernavaca, en ese mismo país, en 1988. Conocida por ser la esposa de Octavio Paz -con quien tuvo una hija- y la amante de Bioy Casares, es autora de una vasta obra narrativa, entre la que se destaca Andamos huyendo Lola (Mardulce, 2011), Testimonio sobre Mariana, Inés, y La casa junto al río. Ganó el premio Xavier Villaurrutia, el más importante de México. Sus libros se han publicado en toda América Latina y España, y traducido a múltiples idiomas.
Si hay un personaje que me cautivó este año (apenas leí dos novelas, pero ya tengo esperándome otras dos) fue Elena Garro. La tenía de oídas, hasta que este año escuché un breve informe sobre ella y ya no puede dejarla: de leerla y de acopiar sobre ella. Así llegué a La reina de espadas, un libro híbrido e inevitablemente fragmentario.
Una muerta como Elena Garro es inabarcable y una muerta como ella, contradictoria, huidiza, con una leyenda negra sobre ella es casi inasible.
Todas las búsquedas, incluso esta, perpetuamente abierta, me fascinan.
4/5🎗
Jazmina Barrera. La reina de espadas. Lumen, 2024
Sinopsis de la editorial:
Este libro nos presenta a una Elena Garro que quizás solo conocieron sus amigas más cercanas. Una Elena humana y, por lo tanto, falible y multifacética. Para trazar este magnífico retrato, Jazmina Barrera hila con rigor científico y sentido del humor una colección personal en torno a la escritora: fragmentos de sus obras de teatro, novelas, cuentos, diarios, cartas y entrevistas se trenzan con citas de documentales sobre su vida, algunas carpetas de los Elena Garro Papers del archivo de Princeton, y hasta sesiones de tarot, I Ching y astrología.
Aquí no hay certezas ni juicios; lo que hay es el vaivén de una personalidad camaleónica, mirada por los ojos apasionados de una investigadora que se transforma conforme avanzan sus pesquisas. La observación aguda que caracteriza la pluma de Jazmina Barrera se alianza a su infinita curiosidad y a su prodigiosa memoria para regalarnos una serie de instantáneas de una gran escritora del siglo XX. Y al hacerlo, demuestra ser parte de ese mismo linaje.
Elena Garro renace con la fuerza de una mirada feminista e inteligente, que resalta su peculiar forma de habitar el mundo y su capacidad de crearle nuevos sentidos a través de los diversos temas que la obsesionaron: el tiempo, la catástrofe, los gatos, la lucha campesina, las puestas en escena y los viajes.

No me alcanzan los calificativos de mi limitado lenguaje para adjetivar esta novela. Me duró dos días en las manos, no podía dejarla, no podía parar de leer, de admirar, de maravillarme ante este prodigio.
Elena Garro fue de esas mujeres opacada: por su marido Octavio Paz (bien hacían Bolaño y su Arturo Belano en detestarlo), por el canon literario de la época con sus señoros despreciándola, por la industria editorial, por la historia misma.
Este pedacito de la historia de México es también la de México hoy, es la historia de América Latina hoy y es una historia circular donde todo sucede y a la vez el tiempo se detiene.
La novela es magnífica (esta edición trae además la mirada de escritoras contemporáneas sobre ella) pero hay algunos pasajes que son superlativos.
5/5🎗️, 10/10🎗️, 100/100🎗️, 1000/1000🎗️ y así.
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Más allá de Ixtepec
Un día latinoamericano. Gabriela Cabezón Cámara
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Rescatar con la palabra. Isabel Mellado
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Las mujeres de Ixtepec. Lara Moreno
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Un canon por venir. Guadalupe Nettel
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La piedra aparente. Carolina Sanín
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Elena Garro. Los recuerdos del porvenir. Alfaguara, 2024 (1963)
Sinopsis de la editorial:
Escrita con una prosa dotada de deslumbrantes poderes sensoriales, Los recuerdos del porvenir marcó el luminoso arranque en la trayectoria de Elena Garro. El pueblo de Ixtepec es quien cuenta en estas páginas una sucesión de episodios en los que se mezclan la crueldad y la fe, la pasión y el odio, la mentira y la perfidia, con la mirada propia de los grandes relatos fantásticos, a través de un amplio reparto de personajes de las distintas capas sociales, desde las prostitutas y los campesinos hasta las antiguas familias y los religiosos.
Ixtepec se ubica en la tierra caliente del corazón de México, en un sitio que es todos y es ninguno, pues se trata del pueblo imaginario en que Elena Garro ambientó su representación de los convulsos años posrevolucionarios de un México en el que la injusticia del despojo de tierras, el racismo y la violencia contra las mujeres eran, como lo son hoy, un asunto de todos los días.
Fábula poderosa de las heridas históricas de un país y una época, Los recuerdos del porvenir está llamada a ocupar, finalmente, su sitio como un clásico indiscutible de la literatura hispanoamericana.