Principio, medio, fin. Valeria Luiselli


Qué hermoso que es volver a Valeria Luiselli. Una novela sobre viajar, sobre la memoria, el medioambiente, los migrantes refugiados, los vientos, las madres, las hijas, la literatura, la ficción, los clásicos, la vejez, la infancia, el pasado, el futuro, la cultura, el linaje.

La novela transcurre en Sicilia, adonde una escritora viaja con su hija tras las huellas de su bisabuela, la Nanna, que trabajó en una excavación arqueológica antes de emigrar a América. Son, en rigor, cinco generaciones latiendo a la vez (hija, madre, abuela, bisabuela y lectora), como escribió Samanta Schweblin sobre el libro, y de fondo el Etna en erupción, los incendios, los vientos: el mundo derrumbándose al mismo tiempo que estas mujeres excavan su propio pasado.

Lo devoré en pocos días porque además de bello, hermosamente escrito, sabio, cálido, es, sobre todo un libro que me acompañó; o yo acompañé ese viaje. No lo sé, sólo sé que me sentí cobijada.

5/5🎗



















Valeria Luiselli. Principio, medio, fin. Feltrinelli, 2026
Sinopsis de la editorial:
Esta historia comienza el día en que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, durante un verano de vientos impredecibles, repentinas tormentas y volcanes que amenazan con entrar en erupción. La madre acaba de dejar atrás un divorcio difícil y sabe que es hora de encontrarle un nuevo inicio a su vida. Por ahora el plan es: equipaje ligero —una maleta gris y una verde— y no dejar de moverse hasta que cada cosa por fin caiga en su lugar.
A medida que pasan los días en la isla, crece la curiosidad de la hija por la historia de la Nanna, su bisabuela, que trabajó como excavadora en un yacimiento arqueológico antes de emigrar a las Américas. De los paseos, las lecturas y las conversaciones entre madre e hija surge la pregunta esencial que late en el interior de esta novela: ¿cómo reimaginamos la vida de otro modo?
En Principio, medio, fin, la esperadísima nueva obra de Valeria Luiselli, las protagonistas excavan también en el tiempo en busca de una respuesta, y en su camino hacia los orígenes familiares, míticos y geológicos vislumbran un futuro posible que conecta a nietas y abuelas, mitos y piedras, escritura y memoria. Cálida, centelleante y poética, esta novela es una declaración de amor a la imaginación, esa fuerza luminosa capaz de darle sentido a nuestro paso fugaz por el mundo.

Oposición. Sara Mesa


No es exclusivo de la administración pública: hay trabajos en los que cualquiera debe descifrar tareas, límites y alcances, inventarse funciones, pasar desapercibido o destacar para volverse "imprescindible". A la protagonista de esta historia le toca en una oficina estatal, en una edad en la que debe decidir su futuro laboral: quedarse allí, en una supuesta comodidad, o salir al incierto sector privado, con su precarización e hiperexplotación extremas.

Sentirse desubicada e invisible, tener pequeños actos de rebeldía, matar el tiempo dibujando, leyendo o escribiendo, hacer una radiografía de las personas que la rodean: eso es lo que hace esta joven mientras tanto.

Creo que ahí está la clave de la novela: el tiempo que se nos paga.

4/5🎗



Sara Mesa. Oposición. Anagrama, 2026
Sinopsis de la editorial:
La narradora de esta novela estudia para consolidar su futuro profesional. Ha conseguido un puesto de interina en una oficina administrativa, y afrontar una oposición parece ser el paso lógico en su carrera. Sin embargo, otro tipo de oposición, la interna, basada en su observación del día a día funcionarial, hace que no lo tenga nada claro. El edificio donde ha sido destinada, tan gigantesco como hermético, es un lugar de jerarquías incomprensibles, que la expulsa al mismo tiempo que la absorbe. Como nadie le explica sus funciones, se ve forzada a improvisar, disimular por vergüenza y registrar su malestar con dibujos y poemas tan desplazados de la realidad como el trabajo mismo. Los funcionarios que la rodean, cada uno con sus particularidades y conflictos, han desarrollado los tics y las manías propios de las rutinas laborales y la obediencia acrítica. Necesitada de vida útil, de pulso verdadero y de juego, la opositora tomará pequeñas decisiones subversivas sin prever sus posibles consecuencias disciplinarias. A través de una mirada curiosa, ávida y cada vez más desencantada, Oposición describe las trampas de los mecanismos burocráticos no solo para quienes las padecen, sino también para quienes las ponen en funcionamiento. La incisiva Sara Mesa, que conoció el mundo de la Administración por dentro, aborda el relato de la burocracia contemporánea desde la perspectiva de quien se ve atrapado en el tiempo muerto de las tareas inútiles, tratando el problema del tedio y la apatía en una narración brillante, mordaz y de ritmo implacable. Su protagonista, como una heroína azarosa e involuntaria, se enfrenta al peor y más inquietante de los absurdos: el de cómo nos organizamos en sociedad.

Voces de Chernóbil. Svetlana Alexiévich


Si quisiera ser simplista, daría la sensación de que lo que hace esta autora es "simplemente" montar o editar decenas de entrevistas y presentarlas en forma de libro.

Ojalá fuera tan sencillo.

Lo que hace Svetlana Alexiévich es mucho más que eso. Tiene un método (y una sensibilidad) que atraviesa todos sus libros: viajar en trenes, aviones, autos, a pie; tomarse años para hacerlo; escuchar, dar la palabra, y otra vez escuchar.

Durante diez años escuchó a hombres y mujeres, niñas y niños, sobrevivientes y viudas, habitantes y desplazados de los pueblos afectados por la explosión del reactor nuclear de Chernóbil. Cada cual relata la desolación, la incertidumbre, el dolor. Y lo que llegó con todo eso: la caída de la URSS, la disolución del "ser soviético", el vacío (de casas, de sentido, de autoridad, de protección).

El método de Alexiévich es inapelable: escuchar. Y dejar que esa escucha, sostenida durante años, se convierta en historia.

4,5/5🎗


















Svetlana Alexiévich. Voces de Chernóbil. Debate, 2015 (2005)

Sinopsis de la editorial:
Chernóbil, 1986. «Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.» Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte.
Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis.




La chica más lista que conozco. Sara Barquinero

 

No sé qué decir de esta novela. Me pareció pretenciosa en algunos aspectos. La protagonista es estudiante de filosofía y cada una de sus decisiones queda enmarcada en un autor o una cuestión filosófica; a mí, que la filosofía me gusta, no me molestó, pero imagino a un lector ajeno a la disciplina aburriéndose bastante. Pero también la pude ver como un reflejo de cosas que viví o que vi.

Corazones rotos, abusos de poder, hipocresía, machismo, el romanticismo que rompió (rompe) muchas cabezas, la amistad.

También es interesante, pero para mí subexplorada, la cuestión de clase de quienes llegan a las universidades. Imagino que en España es más difícil y menos corriente que en Argentina que una hija o hijo de obreros llegue a los claustros.

Es una novela de pasaje de la juventud a la adultez que me dejó sabor a "no sé qué".

3,75/5🎗

Sara Barquinero. La chica más lista que conozco. Lumen, 2026

Sinopsis de la editorial:
Alicia deja su ciudad natal para estudiar Filosofía en Madrid, convencida de que allí encontrará compañeros con los que hablar de libros y profesores capaces de cambiarle la vida. Seducida por un grupo de estudiantes tan inteligentes como crueles, pronto descubrirá que el saber no siempre es sinónimo de virtud, pues en las aulas reina la arrogancia, y la brillantez intelectual convive con la precariedad, el cinismo y las miserias cotidianas. En medio de su Bildungsroman particular, entre los movimientos estudiantiles y el estudio sobre qué significa el amor para autores como Platón o Sartre, se obsesionará con Juan, uno de sus profesores, pese a que él es más de diez años mayor. La chica más lista que conozco es una novela sobre la vergüenza, las complejidades del consentimiento en las relaciones atravesadas por la desigualdad y los límites del Me Too. Escrita como un tratado filosófico, indaga también en la amistad femenina en entornos masculinizados, la belleza del conocimiento, la ansiedad por forjarse una identidad y los claroscuros del compromiso político en la vida íntima. Tras el fenómeno literario de Los Escorpiones, que le valió el aplauso de los lectores y la crítica, y la comparación con autores tan brillantes y dispares como Marías, Cervantes, Enriquez, Foster Wallace, Bolaño o Houellebecq.

Curabichera. Luis Mey


El Tano vuelve al barrio, al conurbano bonaerense, a un lugar específico del territorio donde todo se ve y no siempre se es visto. Un lugar que se traga todo.

La vuelta quiere ser silenciosa, pero eso es imposible en una tierra tan llena de vida, de muerte, de violencia.

Para arrancar: adopta como mascotas a una familia de ratas. Ni ellas ni nadie pueden escapar a su naturaleza.

Y yo tampoco pude escaparme de esta novela, que leí en dos días. Me rompió la cabeza, me revolvió el estómago.

Una trama espectacular. Una prosa impecable.

4,5/5🎗












Luis Mey. Curabichera. La Crujía, 2024

Sinopsis de la editorial:
El Tano creció en dos lados: con sus padres, bajo la curva de la General Paz cuando se transforma en la Panamericana, donde la polución invisibiliza a quienes viven ahí, y en Villa Rosa, en el campo, cuando todavía no era nada, puro yuyo, serpientes y pantanos secretos, donde lo crió su abuela. Tras la muerte de sus padres y de su abuela, el Tano vuelve al barrio, al Triángulo de las Bermudas de esa curva. Allí, ciertos amigos de la infancia lo involucran en esa asociación ilícita que desarrollan en una cofradía perfecta. Él los quiere aunque hará todo lo posible para que no se le acerquen. Ellos no entenderán que el Tano, si se aleja, lo hace por el bien de ellos, por algo que lo persigue y lo arruina todo.
Luis Mey es un provocador. Nos presenta un personaje sufrido por el abandono y la frialdad de su familia que interactúa con su abuelita. Luego, lejos de transformarlo en un ser débil, hace crecer a Martiniano, el Tano, en sensibilidad y en oscuridad de igual manera. En esta novela feroz, por momentos cruenta, aunque poderosa, Luis Mey delata, sin querer hacerlo, a todo escritor que puede seducir por su escritura pero que se gana la pasión de quien lee cuando construye una historia que exhibe, como en una estantería, los aspectos humanos más nobles e innobles que todos llevamos dentro.