No sólo se viene una serie sobre Aníbal Gordon, sino que lo que empezó con Gordon y continúa con esta novela evidentemente va a seguir. Son buenas noticias.
Desde su salida de la cárcel "confundido" con los presos políticos el 25 de mayo de 1973 hasta los inicios de la dictadura en marzo de 1976, el recorrido sangriento de Gordon es increíble. Bueno: increíble es este país, lo fue aquellos años. Argentina parece estar guionada. Tristemente.
La reconstrucción histórica de
Larraquy recorre el arco que va desde el desquicio feroz de la derecha peronista, algunos sindicatos, la policía, los servicios de inteligencia hasta el comienzo de la "muerte discreta" y la clandestinidad. Gordon no desapareció con la dictadura. Solo cambió de método. Y de esa continuidad todavía nos queda mucho por leer.
4,5/5🎗
Marcelo Larraquy. El aniquilador. Planeta, 2026
Sinopsis de la editorial:
En la continuidad de su saga, Marcelo Larraquy vuelve con la reconstrucción novelada de una vida y un momento histórico que hoy se lee como una distopía estremecedora.
A medida que se despliega la trama más violenta de la Argentina de los años 70, el personaje de Gordon se va despojando de todo resto de humanidad. El relato avanza como un rayo al ritmo de su transformación de delincuente en aniquilador y atraviesa la depuración interna del peronismo y el ataque a “zurdos y bolches” con el sello cruento de la Triple A. Hasta que una desaparición inesperada desencadena una guerra entre aliados. En su deriva enloquecida, Gordon se introduce en las fauces de la dictadura militar con la ferocidad que le confiere el dominio sobre un campo de concentración en pleno barrio de Floresta: el terror cotidiano en su propio territorio.
Esta novela es un trepidante thriller político, cruzado de espías y conspiradores. A partir de una investigación rigurosa, con entrevistas y documentos inéditos, Larraquy recrea magistralmente una época y devela a un personaje insoslayable, uno de los más despiadados y secretos de la historia política argentina.
La serie de Netflix, dirigida por Pablo Trapero y Pablo Fendrik y protagonizada por Rodrigo de la Serna, está basada en esta novela.
Me confieso: me costó mucho entrarle a este libro que tan buenas críticas tiene. Pero merece con creces los elogios que recibe, solo que a mi entender demora demasiado en presentar con contundencia el nudo de la cuestión.
Dicho esto: es una verdadera maravilla una vez superado ese escollo. Quienes tenemos una hermana menor sabemos lo difícil que puede ser atravesar una infancia en la que se ha terminado la exclusividad, aunque sea breve, del amor de los padres, de la calidez de una casa o de la propiedad de unos juguetes. Superar eso puede llevar más o menos tiempo, o no superarse nunca, pero si se logra es un lazo para toda la vida.
Así que, sin spoilear, esta es la historia de dos hermanas, unos padres, unos tíos, una abuela, un volcán, unas playas, una herencia secreta. Silencio. Duelo. Culpa. Amor.
4,5/5🎗
Lana Corujo. Han cantado bingo. Reservoir books, 2026
Sinopsis de la editorial:
Todo empieza con un juego: algunas noches, en los diez minutos suspendidos antes de que Abuela regrese del bingo, dos hermanas salen a escondidas por la puerta de atrás hasta El Ahorcado —un volcán redondo como una panza bocarriba—, cuentan hasta tres y corren de vuelta sin mirar atrás. Sin embargo, una noche algo cambia… porque una vez traspasado el terreno de una infancia violenta, ¿cómo se mira el mundo?
En un cartón de bingo aparecen quince números —los mismos que las edades de la protagonista a lo largo de la novela, presentes como una mosca o una mariposa revoloteando sobre el título de cada capítulo—, y en esos diez minutos suspendidos que dura una partida, todo es posible. Han cantado bingo presenta una familia con un don que se hereda y se sufre, y una historia agreste como el rofe grueso de Lanzarote. Con un lenguaje juguetón y cautivador, cruel y bellísimo, Lana Corujo nos acerca a los silencios y la culpa, las verbenas, las heridas y la magia oscura que solo se teje entre dos hermanas que comparten un secreto.
Tove Ditlevsen se suicidó en 1976. Había publicado Infancia, Juventud y Dependencia entre 1967 y 1971. Llegué a ella sin haber leído su narrativa, no sólo por la publicación en forma de trilogía en castellano, sino por alguna crítica con la que me crucé y que me demolió. Necesitaba leerla después de saber que es considerada la precursora de la autobiografía moderna (o, como se suele decir con desprecio: de la literatura del yo). A mí me encantan las precursoras.
Ditlevsen escribió, en estas memorias casi asépticas pero feroces, sobre temas que hasta hace muy poco eran considerados menores (también por ser exclusivamente "femeninos"): embarazos, abortos, partos, menopausia.
Lo más impactante, aunque más breve, es la última parte, donde relata sus adicciones con algo parecido al desapego, pero con un toque de salvajismo que desarma.
5/5🎗
Tove Ditlevsen. Trilogía de Copenhague. Seix Barral, 2025 (1967-1971)
Sinopsis de la editorial:
Criada en el seno de una familia humilde en el barrio obrero de Vesterbro, en Copenhague, durante el difícil periodo de entreguerras, Tove Ditlevsen tuvo que lidiar durante años con la tensión entre su vocación como escritora y sus roles como hija, esposa y madre, así como con el abuso de alcohol y medicamentos. Todo ello la llevó a escribir sobre la experiencia y la identi-dad femeninas de una manera adelantada a su tiempo. Se suicidó en 1976, dejando atrás una vida apasionante y una de las obras más importantes y singulares de la literatura europea del siglo XX.
Trilogía de Copenhague reúne por primera vez en castellano, en un solo volumen, Infancia, Juventud y Dependencia, las tres novelas biográficas fundamentales de Ditlevsen. Un tríptico valiente y honesto; un ejercicio pionero de la escritura confesional que explora temas como la familia, el sexo, la maternidad, la adicción y las dificultades para ser artista y mujer.
Aunque está basada en su experiencia, Trilogía de Copenhague se lee como la mejor ficción: intensa, absorbente y siempre en conflicto, y puede considerarse la respuesta danesa a las novelas napolitanas de Elena Ferrante, así como una precursora espiritual de autores como Karl Ove Knausgård, Annie Ernaux, Rachel Cusk y Deborah Levy.
La literatura italiana que me gusta habla de la familia. Lo dice, de hecho, uno de los pocos párrafos que subrayé de esta novela. Y ahí estaba la promesa: una escritora, su familia, Italia. Todo eso está: lo generacional, el tono de comedia, esa cosa tan propia de las escritoras italianas que suelo disfrutar. Pero, pese a la promesa cumplida en el papel, no logré conectar. Aun así, se deja leer.
3,5/5🎗
Veronica Raimo. Nada es verdad. Del Asteroide, 2024
Sinopsis de la editorial:
Veronica pasa su infancia y adolescencia en un barrio de Roma junto con su excéntrica familia: una madre omnipresente que vive permanentemente angustiada, un padre lleno de estrafalarias obsesiones y un hermano mayor, casi perfecto, que es el centro de toda la atención. Día a día tendrá que sortear situaciones tan embarazosas como desternillantes y descubrirá la impostura como forma de mantenerse cuerda y lidiar con la vida que le ha tocado en suerte.
En esta divertidísima novela, ganadora del Premio Strega Giovani y que ha causado sensación en Italia, Raimo nos ofrece una precisa radiografía de esa energía paralizante que puede llegar a ser la familia y de la empresa siempre incierta que es convertirse en mujer.
Nada es verdad es un extraordinario retrato generacional, feroz e irreverente, sobre vínculos, pérdidas, desastres familiares y la aventura de crecer; una novela que rebosa inteligencia y que nos recuerda el valor siempre terapéutico de la comedia.
Dicen que la Lebowitz es una de las observadoras más agudas de la vida urbana. En esta colección de textos breves opina sobre casi cualquier tema: el dinero, los grupos, las profesiones, los padres, los artistas, los fumadores o la convivencia.
Su humor es ácido, provocador y muchas veces políticamente incorrecto. Dispara contra todos, incluida ella misma, y construye una voz mordaz e ingeniosa, llena de aforismos, listas y observaciones que siguen sonando sorprendentemente actuales.
La comparan con Dorothy Parker; como no la leí, no puedo opinar, pero a mí me recordó mucho a Nora Ephron.
Nunca estuve en Nueva York, pero igual lo disfruté.
4/5🎗
Fran Lebowitz. Un día cualquiera en Nueva York. Tusquets, 2021
Sinopsis de la editorial:
Es una provocadora nata, capaz de bajarle los humos a la mayoría de sus conciudadanos y de reírse de cualquier situación: la búsqueda de departamento, las facturas de teléfono impagas, un viaje, las firmas de libros, el dormir (o no dormir) a horas indecentes, las ansias de triunfar, tomar unas copas con celebridades, los buenos restaurantes o la (adulta) educación de los hijos. Por si todavía no lo han adivinado, hablamos de Fran Lebowitz. Hablamos de Nueva York. Célebre al hilo de la serie Supongamos que Nueva York es una ciudad, de Martin Scorsese, Fran Lebowitz ha sido una gran desconocida que por fin, y con toda justicia, ha obtenido el éxito que merecía. Su prosa, ahora reunida, es un compendio del humor más refrescante y mordaz que se haya escrito en décadas.