Mil3i, fenómeno verbal. Juan José Becerra


No encuentro palabras para expresar la vergüenza que me produce este presidente. Me imagino a Juan José Becerra tragándose cientos de miles de horas de videos y cientos de páginas de libros escritos por esta verba desatada y casi me da compasión.

Tengo que evitar volver a decir el bochorno que me provoca leer y escuchar al sujeto, pero mirarlo a través de la lengua filosa de Becerra es, al menos, reconfortante. Porque hay que analizar al "presi", ese "lector bovarista" de la realidad, y no morir en el intento bajo montañas, cataratas y selvas de palabras y argumentos enloquecidos.

Becerra logra algo rarísimo: escuchar a Mil3i durante páginas y páginas sin perder la lucidez. Y de paso, ayudarnos a no perderla a nosotros.

Y hay pocos que pueden desmontar esa maquinaria verbal con la inteligencia, el humor y la mala leche precisa de uno de los mejores novelistas y ensayistas vivos de este país, desquiciado como su presidente.

5/5🎗































Juan José Becerra. Mil3i, fenómeno verbalEl político que se hizo a sí mismo hablando. Siglo XXI, 2026 
Sinopsis de la editorial:
¿Hay algo interesante para decir de alguien que no para de hablar? ¿Es posible hacerlo cuando esa persona es la más visible, escuchada y analizada de la Argentina? En este libro, Juan José Becerra demuestra que sí. Y se interna en la selva idiomática de Javier Milei para iluminar el itinerario que hizo de él un presidente sin ayuda de consultores, experiencia, territorio ni rosca. Solo con palabras.
Al trazar el arco que lo llevó de panelista de televisión de cabotaje a máximo exponente de la libertad a nivel mundial, Becerra usa sus herramientas de escritor para leer y escuchar a Milei, y así pasa en limpio lo que a primera vista parecería puro exceso. En la lengua de Milei hay una cuidada confusión teórica, un revoleo de números falsos pero convincentes, un malhumor que genera empatía, un hiperrealismo combinado con la fantasía de un país que no existe, el uso de la propia biografía y hasta algún apagón estratégico de verborragia, justo cuando la realidad de gobernar lo impone.
Con prosa afilada y consistente, y con la perspectiva de quien ejerce el oficio de la palabra, este libro suma un capítulo original y sorprendente al análisis de los extensos vínculos entre lenguaje y política.

El fraude es el futuro. Petros Márkaris

Novela 17 protagonizada por Kostas Jaritos y Márkaris nunca decepciona. Tiene todo lo que espero de él: una investigación, temas de actualidad (en este caso, la IA), mucha gastronomía griega, amistades de esas que emocionan y una especie de inocencia entrañable.

Hace tiempo, cuando leía estas novelas de Márkaris, veía una Grecia parecida a la Argentina: las corruptelas y el desastre económico, principalmente. Ahora, casi envidio esa Grecia.
 
3,75/5🎗

Petros Márkaris. El fraude es el futuro. Tusquets, 2026

Sinopsis de la editorial:
Kostas Jaritos, ahora jefe de las Fuerzas de Seguridad del Ática, está preocupado por Zisis, quien tras su ataque al corazón está ingresado en el hospital, y Adrianí sustituye a Zisis al frente del refugio para los sintecho. De pronto, la policía de Elefsina alerta de que un vigilante del yacimiento arqueológico de la zona, donde tenían lugar los antiguos misterios religiosos de Eleusis, ha aparecido muerto de varias cuchilladas. Cuando empiezan a investigar el crimen, descubren que varias piezas del yacimiento se han sustituido por reproducciones falsas, tan perfectas que es casi imposible distinguirlas de las originales. Alguien quiere demostrar que las réplicas, realizadas con la ayuda de alta tecnología y la Inteligencia Artificial, pueden ser una solución para muchos monumentos arqueológicos griegos, o incluso para suplir los nunca devueltos frisos del Partenón, expuestos en el British Museum. Pero nada es tan sencillo como parece. Y entre suculentos platos griegos y celebraciones en el refugio, se va desarrollando la idea de que la IA traslada el antiguo concepto de fraude económico a otros ámbitos, como el arte y la literatura.

Dos novelas. Elvira Orphée


Tal vez sea un lugar común decir "no era mi momento para este libro", pero es que ya había leído a Elvira Orphée y me había impresionado. Y mientras leía estas dos novelas (Aire tan dulce y La última conquista de El Ángel) sentía que me estaba perdiendo de algo, que había algo demasiado bueno que yo no estaba logrando captar y que solo podía atribuir a mi momento, no solo como lectora sino en general.

A grandes rasgos: Aire tan dulce es una novela poética y opresiva. La última conquista de El Ángel es opresiva pero en otro plano. En una, tres voces de un pueblo de provincia norteña describen la violencia soterrada, el resentimiento y también el deseo. En la otra, un torturador de los años 50 relata desde su "lógica" cómo se naturaliza el sadismo y la deshumanización.

Quizás eso sea, en sí mismo, una forma de elogio: hay libros que exigen que uno esté a la altura, y estos me encontraron a mitad de camino.

3,75/5🎗





























Elvira Orphée. Dos novelas. Aire tan dulce (1966); La última conquista de El Ángel (1977). Fondo de Cultura Económica, 2024

Sinopsis de la editorial:
El presente volumen reúne Aire tan dulce y La última conquista de El Ángel, dos novelas fundamentales en la narrativa de Elvira Orphée. Aire tan dulce (1966), de una intensidad poética notable y de una visceralidad feroz, es una de las grandes novelas de la literatura argentina. Logra crear un universo propio en el que se desarrolla la relación de amor-odio entre sus personajes y la búsqueda de una salida ante la plana vida de provincia. La última conquista de El Ángel (1977) se publica once años después, y se pregunta por las razones del placer en infligir sufrimiento. ¿Por qué un hombre se convierte en torturador? ¿Puede dormir bien de noche y querer a su familia? Esta edición del Fondo de Cultura Económica redescubre la obra de esta escritora tucumana, injustamente ignorada en su época, no obstante elogiada y admirada por autores de la talla de Julio Cortázar, Alejandra Pizarnik e Italo Calvino, entre otros. Olvido atribuible, tal vez, a su condición de mujer y escritora en el siglo XX: “Los escritores ganan premios y tienen sus patotas. Las escritoras no”, afirmaba la propia Orphée.