Siri Hustvedt me gusta en todos sus aspectos, y aunque disfruto más sus ficciones nunca puedo resistirme cuando veo un nuevo libro suyo.
Aquí tenemos veinte ensayos bien diversos en tema, tono y extensión. Hay algunos sobre su abuela, madre e hija que me conmovieron; otros sobre la pandemia; unos cuantos sobre literatura y su familia literaria; unos cuantos sobre feminismo y misoginia; varios sobre arte, ciencia y filosofía.
Me resultó una lectura muy amorosa, pese a que en algunos ensayos hay cierta densidad debido a los temas y a su erudición.
Me quedo con un deseo: leer pronto una nueva novela de Siri.
Siri Hustvedt. Madres, padres y demás. Apuntes sobre mi familia real y literaria. Seix Barral, 2022
Sinopsis de la editorial:
A partir de la relación con su madre, su abuela y su hija, así como de las vivencias durante sus años de formación y del aprendizaje que recibió de sus madres artísticas -Jane Austen, Emily Brontë y Louise Bourgeois-, Siri Hustvedt aborda en esta fascinante colección de ensayos conceptos que creíamos inamovibles, como la familia, la maternidad en una cultura moldeada por la misoginia, la identidad o las jerarquías de clase, sexo y raza.
Conmovedor, valiente y sin renunciar al humor, Madres, padres y demás trata en última instancia del hecho de que estar vivo significa aceptar los cambios ante una realidad que no es monolítica y del peligro de trazar fronteras teóricas y prácticas donde no las hay. «Somos animales intensamente sociales y nuestros convenios sociales varían una enormidad de un lugar a otro, de una época a otra, pero también de una familia a otra y de una persona a otra, y esta flexibilidad social define a nuestra especie de lento desarrollo», escribe Hustvedt.
Elio Rubato lleva una foto de Perón autografiada por el presidente y eso le abre todas las puertas en la Argentina de 1948 donde transcurre esta historia que parecía la búsqueda de unos documentos robados y escala a una trama más compleja, que recorre tradiciones literarias e históricas y el presente político de esa época: peronismo, antiperonismo solapado, falangistas y republicanos españoles.
Muy buen personaje Rubato, a tono con la etapa: esos amores, esa melancolía, ese tango como sonido de fondo.
Me gustó mucho.
Gustavo Rimoldi. Cabezas perdidas. Edhasa, 2019
Sinopsis de la editorial:
Cuando Santone lo llama y lo convoca para un trabajo, Elio Rubato intuye que no será uno más. Es abogado de profesión, pero su oficio no son las leyes, sino las búsquedas, como si de un detective se tratara. Es peronista, lleva una foto de Perón firmada por el general el bolsillo interior del saco y le gusta ir a los cabarets a bailar tango. Estamos en las Buenos Aires de la década del cuarenta y él honra las virtudes de los porteños: lealtad a los amigos, el amor que se declina en melancolía, entereza frente a la soledad. Rubato no equivoca el pronóstico: lo único que debe hallar a una mujer que se robó unos documentos de una asociación italiana. Parece todo tan sencillo que no se entiende para que lo contratan. Por supuesto, apenas comienza la pesquisa lo sencillo se bifurca en pistas extrañas: los documentos son incunables que se remontan al Martín Fierro de José Hernández, Rubato no es el único que los busca, la mujer parece haberse esfumado, el fascismo español y una tradicional familia de terratenientes son parte interesada, la asociación italiana no hace gala de beneficencia.
Con ritmo cinematográfico y prosa exquisita, con personajes memorables, Cabezas perdidas aprovecha las reglas de la novela policial para narrar una historia de traiciones y desamores, impunidad y doble moral. Gustavo Rimoldi retrata una Argentina de antaño, políticamente convulsa, como si hubiera vivido ahí. Al cerrar el libro, el lector siente lo mismo.
En poco tiempo vuelvo a los vientres de alquiler, esta vez en un thriller atrapante que me devoré en pocos días.
Claro que el contexto que rodea a la historia de las mujeres desesperadas por su futuro en esta novela es muy denso: estamos en la Ucrania post soviética, en la corrupción y en la miseria, en el pasado omnipresente y en el aquí y ahora que es un desmesuradamente violento y enviciado.
En este marco y en un mundo en que para muches no hay mayor deseo que tener hijis "propios" y sobre todo de catálogo, las mujeres ucranianas han encontrado una salida económica siendo donantes o alquilando sus vientres a parejas occidentales. Han también encontrado tras ello perforaciones de útero, cánceres y más miseria e infortunio.
En tres tiempos (los 90, 2008-2009 y 2016) y entre Ucrania y Finlandia El parque de los perros recorre la vida de dos mujeres en el negocio de la subrogación con una tensión permanente y una intriga apabullante.
Sofi Oksanen. El parque de los perros. Salamandra, 2022
Sinopsis de la editorial:
Sofi Oksanen combina el realismo más crudo y el thriller psicológico para recrear una parte de la historia europea reciente, poniendo el foco en la industria de la fertilidad y los vientres de alquiler a través del vínculo entre dos mujeres en una Ucrania empobrecida tras la caída de la Unión Soviética.
Sentada en un banco de un parque público de Helsinki, Olenka observa con atención a una pareja y sus dos niños jugando con su perro. De repente, una mujer se acerca a ella y Olenka se sobresalta. A pesar de los años transcurridos, la reconocería entre una multitud. Sin duda se trata de Daría, la única persona que sabe lo que hizo Olenka, de dónde proviene y de quién se esconde. Reunidas en ese instante fugaz, las dos asisten como espectadoras desamparadas a la vida que habrían podido tener si hubieran tomado otras decisiones.
A caballo entre la Helsinki contemporánea y la Ucrania postsoviética, El parque de los perros narra la compleja relación entre la corrupción de Oriente y la codicia de Occidente, y la de dos jóvenes atrapadas en ese implacable engranaje. Extremadamente aguda y perspicaz, Sofi Oksanen teje un relato cautivador sobre la incapacidad de sobrevivir al trauma de un hijo perdido que es, también, un alegato contra la instrumentalización del cuerpo femenino.
En sus libros anteriores Vivian Gornick nos paseó por ciudades al tiempo que nos relataba su vida, sus amistades, su amores, su vínculo con su madre, su activismo feminista, sus miradas sobre el movimiento a lo largo del tiempo.
Ahora, en Cuentas pendientes. Reflexiones de una lectora reincidente, nos lleva otra vez de paseo por todas esas cuestiones pero a través de la relectura de las novelas que marcaron su vida. Libros de distintas épocas a los que ella vuelve dos, tres veces con dos, tres o cuatro décadas de diferencia, hasta que esa lectora encuentra su libro.
Me encontré con algunos libros que leí y ojalá pueda releer y encontrarme distinta yo en esos libros y preguntarme por la que era yo cuando los subrayé por primera vez. Y me llevo una lista de libros que no puedo ignorar después de espiarlos con los ojos de Vivian Gornick.
Vivian Gornick. Cuentas pendientes. Reflexiones de una lectora reincidente. Sexto piso, 2022
Sinopsis de la editorial:
Cuenta Vivian Gornick que un día comenzó a releer Howards End y con gran asombro descubrió que su interpretación de la novela, años después de su primera lectura, era ahora radicalmente distinta. Consciente de que no hay nada como regresar a un lugar que no ha cambiado para descubrir en qué ha cambiado uno mismo, decidió retomar aquellos libros cruciales que la convirtieron en la mujer que es, y releerlos, con el propósito de redescubrirse a sí misma. El resultado es Cuentas pendientes, en el que Vivian Gornick combina sus dos géneros literarios favoritos, la crítica literaria y las memorias, entrelazando las enseñanzas de las lecturas que marcaron su vida con el relato de sus propias experiencias vitales.
En nueve paradas, la autora de Apegos feroces relata cómo a lo largo del tiempo fue identificándose con distintos personajes de la novela Hijos y amantes de D. H. Lawrence, analiza el concepto de feminidad en las novelas de Colette, se cuestiona la veracidad de la memoria en El amante de Marguerite Duras, y explica por qué siempre que lee a Natalia Ginzburg ama un poco más la vida.
Cuentas pendientes es la celebración de la pasión de Vivian Gornick por la literatura, un homenaje a la lectura como forma de conocerse a uno mismo, una y otra vez, y sentir «el poder de la Vida con mayúsculas». Pero, ante todo, es la oportunidad de reencontrarnos con la Gornick de siempre, con esa voz que tanto amamos y admiramos: perspicaz, sabia y valiente, que sabe mirarse a sí misma sin artificios.